
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el martes que sus fuerzas atacaron y destruyeron dos embarcaciones iraníes que intentaban capturar un dron acuático estadounidense frente a las costas de Irán. El portavoz del cuerpo militar que opera en Medio Oriente, el capitán Tim Hawkins, afirmó que los botes “intentaron recientemente tomar posesión de un vehículo de superficie no tripulado de Estados Unidos” y sostuvo que las fuerzas estadounidenses “respondieron con firmeza”.
Medios estatales iraníes comunicaron el lunes que dos embarcaciones sufrieron un ataque en la provincia de Hormozgán, en el sur del país. Un funcionario provincial citado por esas publicaciones señaló que varias personas permanecían desaparecidos.
El vicegobernador de Hormozgán, Ahmad Nafisi, declaró a la Agencia de Noticias de la República Islámica que un “dron enemigo” atacó los barcos el lunes por la tarde en el golfo Pérsico. La información oficial iraní no hizo referencia a un intento de apoderarse de una nave no tripulada de Estados Unidos.
Hawkins indicó que el equipo involucrado era un Saildrone, un vehículo de superficie no tripulado de unos ocho metros de eslora que opera de forma autónoma. El CENTCOM utiliza ese tipo de dispositivos desde hace varios años para vigilar el tráfico marítimo regional. El portavoz aseguró que todos los drones de superficie bajo control del comando “siguen plenamente contabilizados”. Estados Unidos sostiene desde hace tiempo que la tecnología de los Saildrone está disponible en el mercado y no incluye material sensible.

El incidente ocurrió una semana después de que la televisión estatal de la república islámica informara que la Marina local capturó un dron submarino estadounidense en la entrada del estrecho de Ormuz. Hawkins explicó entonces que un aparato Anduril Dive-LD sufrió una avería durante una misión de vigilancia y quedó fuera del control estadounidense. El funcionario precisó que aquel vehículo estaba defectuoso y era un “modelo más antiguo que no recopilaba datos sensibles ni llevaba ningún equipo de sonar o radar clasificado”.
El enfrentamiento se produjo en medio de la guerra que Estados Unidos e Israel libran contra el régimen iraní desde hace más de seis meses, en una disputa que incluye el control de Ormuz.
El conflicto elevó los precios del petróleo y de los combustibles a nivel internacional y llevó la semana pasada a más de USD 105 el barril de crudo Brent. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en redes sociales que “el petróleo caerá como una roca tan pronto como termine el conflicto militar con Irán, y eso no tardará”.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, mantuvo el martes una conversación con el ministro de Relaciones Exteriores de Omán sobre los esfuerzos de ese país para reducir la tensión y reabrir la estratégica vía marítima, según informó el Departamento de Estado.

La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO), un organismo no partidista, calculó que la guerra costó al Pentágono más de USD 38.000 millones hasta el 1 de agosto. El organismo estimó que los gastos mensuales pueden alcanzar los 3.000 millones de dólares o más, según la intensidad de los combates. La entidad también prevé que la guerra contribuya a la inflación estadounidense hasta el primer trimestre del próximo año. Un informe del inspector general del Pentágono difundido el lunes indicó, además, que los ataques iraníes dañaron o destruyeron cientos de edificios y otras instalaciones en bases estadounidenses de Oriente Medio, así como decenas de aeronaves y drones.
La CBO señaló que el mayor costo del conflicto deriva del rápido agotamiento de las reservas estadounidenses de municiones. Su reposición podría demandar cinco años o más, de acuerdo con el organismo. En agosto, la agencia Reuters informó que Estados Unidos utilizó “prácticamente todos” sus misiles de precisión de largo alcance durante la guerra.
(Con información de Associated Press)














