
Entraron en vigencia las reformas al Código Penal de Honduras para los casos de violencia contra las mujeres. La norma fue publicada en el Diario Oficial La Gaceta número 37,181, correspondiente al 30 de junio, y endurece las penas por femicidio además de crear juzgados especializados para estos delitos.
“Pensé que me iba a matar. Sentí que no iba a salir con vida”. El testimonio de Cesia, una hondureña sobreviviente de violencia de género cuyo caso fue documentado por Infobae, pone rostro a una realidad que viven miles de mujeres en el país.
“Pensé que iba a morir”. Así recordó Cesia uno de los momentos más difíciles de su vida al relatar la violencia que sufrió por parte de su agresor. Su historia, publicada por Infobae, refleja el miedo, la incertidumbre y la lucha que enfrentan muchas mujeres hondureñas que sobreviven a la violencia de género.

Cambios en la justicia
Uno de los principales cambios es la creación de órganos jurisdiccionales especializados para investigar y juzgar el delito de femicidio, así como los delitos conexos y otras formas de violencia contra la mujer. Estos casos dejarán de ser atendidos dentro del esquema tradicional de justicia para pasar a un circuito especializado diseñado bajo un enfoque de protección integral.
La reforma también establece que estos juzgados y tribunales estarán integrados únicamente por juezas mujeres. Con esta disposición, el Congreso Nacional busca reducir los sesgos machistas dentro de los procesos judiciales, evitar la revictimización de las víctimas y garantizar que los casos sean abordados con perspectiva de género desde el inicio de la investigación hasta la emisión de la sentencia.
Ahora corresponderá a la Corte Suprema de Justicia crear los nuevos órganos jurisdiccionales, asignar los recursos necesarios, seleccionar mediante concursos de mérito a las juezas que integrarán estos tribunales y capacitarlas en materia de violencia de género.

La normativa también establece que las nuevas sedes judiciales deberán contar con equipos multidisciplinarios integrados por psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales que permitan ofrecer una atención más completa tanto a las víctimas como a sus familias durante el proceso judicial.
Aumento de penas
Con la nueva legislación, el femicidio será castigado con penas de entre 25 y 30 años de prisión, mientras que el femicidio agravado tendrá condenas de entre 30 y 40 años de cárcel. La reforma también contempla que las sentencias puedan alcanzar hasta 60 años de prisión cuando concurran circunstancias especialmente graves que ameriten la acumulación efectiva de penas.
Entre esas circunstancias se encuentran los casos en que el crimen haya sido precedido por delitos sexuales, tortura o privación ilegal de la libertad. También cuando exista un intento deliberado de ocultar una agresión sexual previa, cuando el responsable sea un funcionario o agente del Estado que utilice su cargo, uniforme, autoridad o arma de reglamento para cometer el femicidio.

Cómo se aprobó la reforma
La aprobación de estas reformas fue unánime en el Congreso Nacional el pasado ocho de junio y respondió a las recomendaciones formuladas por una comisión multipartidaria que analizó el incremento de las muertes violentas de mujeres en Honduras.
Para diversos sectores, estas reformas responden a una demanda sostenida de las organizaciones de mujeres que durante años han reclamado penas más severas, procesos especializados y una justicia libre de discriminación para quienes enfrentan la violencia de género.













