La relación de Elina Costantini con Frida Kahlo comenzó mucho antes de que recibiera la propuesta de organizar una muestra sobre la artista mexicana. Durante una charla junto a Mario Pergolini, en Otro Día Perdido (El trece), la modelo contó que esa admiración, nacida en la infancia, terminó por vincular su vida personal con un proyecto de tres años y medio de trabajo.
Costantini recordó que, cuando tenía 5 años, su abuelo le regaló una computadora. A partir de entonces empezó a buscar biografías de mujeres a las que consideraba referentes. “Me gustaba estudiar las biografías de las mujeres empoderadas. Empecé a estudiar a Frida, a googlear”, relató. La imagen de la pintora quedó como fondo de pantalla en su computadora hasta que, a los 19 años, viajó a México por un trabajo de modelaje de alta costura.
Ese viaje incluyó una visita que la empresaria tenía pendiente desde hacía años. “Lo primero que hice fue ir a la Casa Azul. La estudié 17 años”, explicó sobre el museo dedicado a la artista. Ya acompañada por su esposo, Eduardo, recordó una escena que definió como una fantasía de visitante: “Le dije: ‘Ay, Eduardo, sentémonos un ratito en el jardín, a disfrutar como si fuéramos Frida y Diego’”.
La posibilidad de convertir ese interés en una exposición apareció durante aquella visita. Una curadora le preguntó por qué, si era embajadora de la Semana de la Alta Costura de Argentina, no realizaba una muestra sobre Kahlo. “Yo pensé que era una broma y le dije: ‘Por supuesto, ¿a qué hora tengo que llamar? ¿Con quién tengo que hablar?’”, señaló Costantini. Al día siguiente, según contó, se comunicó con ella Perla Labarte, directora del Museo Frida Kahlo, y comenzó el trabajo conjunto.

La exposición quedó ligada a una programación de alta costura que se realizó los días 14, 15 y 16. La iniciativa sobre la pintora continuaría con la apertura al público el 19 y con un desfile inspirado en su figura el 20, según precisó Costantini. “Son cuatro mujeres que hicieron sus vestidos en inspiración a ella. Están muy bien logrados”, dijo sobre las piezas que se presentarían en esa instancia.
Pergolini destacó la vigencia de Kahlo y el modo en que su trayectoria volvió a ocupar un lugar central en la cultura popular. “Fue un poco en contra de su momento, fue en contra del machismo reinante. Una mujer de una belleza distinta a lo que es el estereotipo de la belleza”, planteó el conductor. También señaló que resulta llamativo que su imagen permanezca tan presente pese a que murió a los 47 años.
Ferro puso el foco en las secuelas físicas que atravesó la artista y en su producción pictórica. “Muy precursora y además una fuerza tremenda, porque tener esa incapacidad, los accidentes que tuvo, pintar desde la cama casi toda la obra”, sostuvo el actor. En ese punto, Costantini sumó a la conversación el vínculo conflictivo de Kahlo con Diego Rivera, quien le fue infiel con una de sus hermanas.

“Diego Rivera es mi peor accidente, mi tercer accidente”, citó Costantini al recordar una frase atribuida a la artista. Según relató, tras la separación Kahlo se cortó el pelo y usó un traje de hombre, un gesto que relacionó con una declaración de independencia y con el recuerdo de su padre. La empresaria también mencionó los tres embarazos que perdió la pintora a lo largo de su vida.
La historia de Kahlo tuvo una derivación íntima para Costantini mientras preparaba la muestra. “Yo estaba tan guiada por ella, como mi maestra en la vida por el dolor que atravesó y cómo lo transformó, que me quedo embarazada haciendo la muestra”, contó. Por ese motivo decidió llamar Kahlo a su hija, en homenaje a un boceto y al deseo que, según explicó, la propia artista había expresado de que un hijo llevara ese nombre.

Ante la consulta de Rada sobre la edad de su muerte, Costantini respondió que Kahlo falleció a los 47 años. Luego remarcó la cantidad de intervenciones médicas que atravesó: “Por la vida que tuvo, vivió mucho, porque imagínense: 23 operaciones”. Para ella, esa experiencia explica el lugar que ocupa la pintora en su proyecto: “Transformó el dolor en creatividad, en proyectos, en amor. Vivía la vida intensamente”.
En cuanto a su vida personal, este jueves, Elina celebró el cumpleaños de su esposo Eduardo con una tierna publicación en conjunto. “Muy feliz cumpleaños amor de mi vida. Que Dios y el universo siempre te sigan cuidando y te den todas las bendiciones que te mereces y deseas. Muchas gracias por esta familia divina del amor. Te amamos con nuestra alma”, escribió en su cuenta de Instagram.













