
Después de permanecer internada y en medio de la investigación por el episodio ocurrido con Facundo Moyano en el barrio porteño de Belgrano, Candela Arizaga publicó un breve mensaje en sus redes sociales.
A través de una historia de Instagram, la modelo llevó tranquilidad sobre su estado de salud y el de su mascota, Mafia, el bulldog francés que la acompañaba durante la madrugada en la que fue encontrada corriendo por la vía pública.
“Ya estoy bien. Mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea le deseo mucho amor”, escribió.

Es la primera manifestación pública de Arizaga desde el episodio ocurrido en la madrugada del martes, cuando fue encontrada corriendo semidesnuda y descalza por la zona de Barrancas de Belgrano.
La situación motivó un llamado al 911 y derivó en un operativo de la Policía de la Ciudad, que demoró a Moyano y trasladó a la joven al Hospital Pirovano.
Con el avance de la investigación, Candela declaró ante la Justicia que el ex diputado “no le pegó” y atribuyó lo sucedido al consumo de drogas. Sin embargo, la fiscalía mantuvo la imputación contra Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Tras prestar declaración, el dirigente sindical recuperó la libertad, aunque deberá cumplir una serie de medidas restrictivas impuestas por la Justicia. Entre ellas, tiene prohibido acercarse a Arizaga a menos de 300 metros, mantener cualquier tipo de contacto con ella mientras dure el proceso penal y deberá fijar domicilio y comparecer cada vez que sea citado por la fiscalía o el juzgado.
En paralelo, la investigación continúa con el análisis de las cámaras de seguridad que reconstruyeron el recorrido realizado por ambos desde el edificio ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400 hasta la intersección de Virrey Vértiz y Sucre, donde finalmente intervino la Policía. Durante la jornada también fue allanado el departamento de Moyano. Allí los investigadores secuestraron dos teléfonos celulares, encontraron una jeringa que dio negativo al ser sometida a reactivos para detectar estupefacientes y constataron que el inmueble se encontraba completamente revuelto.












