Mar del Plata fue escenario este miércoles de una marcha en reclamo por la inseguridad tras una serie de violentos episodios que comenzaron con el femicidio de Juana Mailén Antonich. Los manifestantes se desplazaron hasta la Jefatura Departamental y tuvieron un tenso cruce con la Policía, en el que quedaron cara a cara.
Los manifestantes se concentraron inicialmente en Luro e Independencia, pasaron por el Palacio Municipal y luego marcharon hasta la sede policial. Allí, exigieron que las autoridades garanticen las condiciones mínimas de seguridad en Mar del Plata.
La tensión escaló pasadas las 14:30, cuando un grupo de manifestantes intentó derribar una de las rejas de acceso a la Departamental.
Gritos, insultos y pancartas marcaron el clima de la jornada, en la que el dolor de los vecinos se mezcló con la furia ante lo que los presentes describieron como una falta de respuesta del Estado.
María, la mamá de Juana Mailén, se presentó alrededor de las 15:40 en la manifestación en reclamo de justicia por su hija. “Vengo a pedir justicia por mi hija, viendo tantas cosas fallidas de la Policía hacia nosotros”, dijo ante las cámaras de TN.
“Yo vengo de forma pacífica, soy mamá y estoy atravesando un dolor increíble. Tengo que estar en pie, tengo que ser dura y ser fuerte. Me sobran ovarios y a la policía le faltan huevos para darme respuestas”, remarcó.
Además, pidió por la liberación de un chico llamado Iván, al que la policía detuvo en la Departamental tras los conflictos que hubo entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.
La movilización tomó fuerzas, principalmente, por el femicidio y los asesinatos de dos hombres: Ricardo Ruiz, de 48 años, y Alberto Rodríguez, de 68. Los tres casos ocurrieron en la última semana.
Juana Mailén, de 24 años y madre de dos hijas, había desaparecido luego de ir a una entrevista por una supuesta propuesta de trabajo en un balneario de la zona sur de Mar del Plata, llamado “Cero”. Luego, la encontraron muerta.
El caso de Alberto ocurrió en el barrio Villa La Palangana. Fue hallado con un disparo en la pierna izquierda y varios golpes en el rostro y la cabeza. Esto le provocó una serie de heridas que fueron fatales. En la misma semana murió Ricardo, un ferretero que recibió un balazo en el corazón en un episodio de inseguridad.

El diario local, La Capital, habló con algunos de los vecinos que participaron de la marcha. Una vecina afirmó: “Queremos seguridad, no puede ser que los comerciantes de la ciudad tengan que vivir con miedo, asustados, encerrados en sus propias casas. En este país tiene que haber un cambio de leyes. No a favor del asesino, sino del inocente, del ciudadano que paga impuestos”.
Diversas representantes de la Asociación Madres del Dolor exigieron mayor celeridad de la policía para recibir denuncias ante casos de desaparición: “Una madre denuncia porque ve una alerta, porque sabe que no es normal la situación”.
Jésica, referente del barrio San Carlos, donde los vecinos llevan tiempo reclamando respuestas por los reiterados episodios de inseguridad, elevó una serie de reclamos. “Sentimos indignación, porque es algo que venimos advirtiendo hace mucho tiempo. Crece el delito, la violencia y la criminalidad. Estas son crónicas de muertes anunciadas. Pedimos seguridad y justicia, que la cúpula de la Jefatura Departamental se vaya. Tienen la responsabilidad de brindarnos seguridad y nos han estado viendo la cara todo este tiempo”, resaltó.

La referente vecinal sostuvo que los últimos homicidios “no fueron hechos aislados”, sino que se enmarcan en un contexto de escalada delictiva.
“Todos los políticos son los primeros en desaparecer cuando las papas queman. Hoy no les estamos pidiendo un favor, sino que cumplan sus obligaciones y responsabilidades. Nosotros les pagamos el sueldo, vamos a exigir que la policía tome las denuncias”, expresó.
“Mar del Plata vive en una ruleta rusa. El sábado se cobraron la vida de Ricardo, Mailén y Alberto. Mañana se pueden cobrar la tuya, la mía o la de nuestros hijos. Es inadmisible”, concluyó Jésica.













