El Maratón de Boston de este año ofreció una escena de solidaridad que superó cualquier registro. Cuando la meta estaba a pocos pasos, el esfuerzo acumulado derrumbó a Ajay Haridasse, quien se desplomó por completo, sin energía para continuar. Tal como se pudo ver en las imágenes que trascendieron en las redes, el universitario de Massachusetts intentó reincorporarse, pero no logró ponerse en pie por sí mismo.
Mientras decenas de corredores pasaban a su lado para finalizar la prueba, dos competidores, Aaron Beggs y Robson Oliveira, modificaron su objetivo en esos últimos metros. Ambos se detuvieron para asistir a Haridasse, lo sujetaron y lo ayudaron a apartarse del pavimento antes de acompañarlo hasta la línea de llegada. El acto fue documentado en diferentes videos tomados por espectadores y publicados en internet, donde uno de ellos superó los dos millones de visualizaciones en X.
De acuerdo con el relato de Boston Herald, Haridasse sufrió calambres severos en los últimos kilómetros, situación que lo llevó a caer hasta cuatro veces. “Tras caerme por cuarta vez, estaba a punto de arrastrarme”, reconoció el corredor al medio en cuestión. En ese momento, el futuro de su participación pendía de un hilo: “Estaba dispuesto a buscar una salida desesperada si nadie acudía en mi ayuda”, admitió.

Por su parte, Robson Oliveira relató en su cuenta de Instagram cómo vivió el episodio. “Fue una decisión de segundos. Cuando entré en el tramo final del maratón, estaba a solo unos metros de lograr mi mejor tiempo, pero vi la distancia… Ajay se estaba desplomando y supe que no tendría fuerzas para ayudarlo solo. En ese momento pensé: ‘Dios, si alguien se detiene, yo también lo ayudaré’, y Dios fue tan generoso con nosotros que Beggs se detuvo, y supe que podía ayudar, porque dos son más fuertes que uno. Gracias a Dios por la fuerza que nos dio en ese momento, y a Harid por no rendirse. Amigo mío, fuiste muy fuerte. Felicitaciones por la carrera, y ese es el espíritu de Boston”.
El gesto de Beggs y Oliveira implicó un sacrificio personal. Ambos estaban cerca de lograr sus mejores marcas, pero priorizaron la ayuda al competidor caído. “Si no me hubiera ayudado, esa habría sido su carrera más rápida de la historia”, explicó Haridasse, en referencia al tiempo personal que Oliveira dejó de conseguir.
El club North Down Athletic Club de Irlanda del Norte, al que pertenece Beggs, celebró el gesto de su corredor. En redes sociales, el club lo describió como una “superestrella” y destacó: “No podía superar a un atleta en apuros. ¡Qué caballero! ¡Qué deportista fenomenal! Nuestro Aaron Beggs”.
La escena fue celebrada por la multitud y replicada en las redes sociales. “Humanidad y solidaridad, ante todo. Dejaron de lado sus propios intereses, para tenderle la mano al caído”, “Ese es el ejemplo de solidaridad y amor al prójimo, lo cual quiere decir que hay personas de corazón noble” y “Se ganaron el premio mayor. Soltaron su ego, su avaricia por ayudar al que se rompió teniendo la misma meta que ellos”, fueron algunos de los comentarios de los usuarios.
Pese al desplome, Ajay Haridasse consiguió la clasificación para la próxima edición del Maratón de Boston y anticipó su intención de volver a intentarlo. “No me rendiré”, aseguró. Por su parte, Robson Oliveira confirmó que regresará el año siguiente para buscar bajar de las 2 horas y 40 minutos en la prueba.













