SISTEMA +R

SISTEMA DE NOTICIAS

El bogavante bicolor encontrado en Cape Cod sorprende por sus colores y rareza genética

El bogavante bicolor de Cape Cod, capturado en Massachusetts, destaca por una división perfecta entre azul y marrón rojizo en su caparazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un bogavante de coloración dividida fue capturado frente a la costa de Cape Cod, Massachusetts, a bordo del barco pesquero Timothy Michael y donado al reconocido centro de investigación Woods Hole Science Aquarium.

Este ejemplar, de más de tres libras (aproximadamente 1,4 kilogramos), destaca por presentar una línea perfectamente recta que divide su cuerpo y pinzas en dos colores: azul en un lado y marrón rojizo en el otro. La aparición de este tipo de bogavante tiene una frecuencia estimada de uno en 50 millones, según la revista especializada Popular Science.

El bogavante bicolor fue recibido por el acuario con el objetivo de preservarlo como muestra de diversidad genética y explicar su rareza entre los visitantes. La bióloga Julia Studley explicó que este fenómeno es consecuencia de factores genéticos insólitos presentes en la especie. El ejemplar permanecerá bajo custodia del centro hasta que concluyan las obras de remodelación.

Rareza y mecanismos genéticos en la coloración de bogavantes

La presencia de una coloración tan atípica en los bogavantes suele deberse a anomalías genéticas concretas. En estos animales, varios pigmentos, principalmente la astaxantina, se distribuyen en capas de rojos, amarillos y, en ocasiones, azules. Al combinarse, generan la apariencia moteada característica de la especie.

Cuando la expresión de estos pigmentos se altera, pueden surgir ejemplares completamente azules (uno en dos millones), rojos (uno en 10 millones), albinos o algodón de azúcar (uno en 100 millones) y, como en este caso, bicolores (uno en 50 millones).

El ejemplar, de más de tres libras de peso, fue donado al Woods Hole Science Aquarium, donde será custodiado y mostrado al público en 2027 (YouTube: Popular Science Podcasts)

Según explicó la bióloga del acuario Julia Studley a Popular Science, la coloración dividida aparece cuando dos huevos fertilizados aún no depositados entran en contacto, lo que provoca que uno absorba al otro. Este proceso da lugar a un bogavante con dos conjuntos de información genética y la capacidad de almacenar pigmentos de manera diferenciada a cada lado del caparazón.

El fenómeno pone de manifiesto cómo alteraciones específicas durante las primeras etapas del desarrollo embrionario pueden causar patrones de pigmentación tan singulares y poco frecuentes.

Captura y traslado del bogavante al acuario

El hallazgo fue realizado el 16 de abril por pescadores que, al observar la rareza del animal, decidieron donarlo al museo. El director de operaciones de Wellfleet Shellfish Company, Dan Brandt, explicó que, ante la presencia de un ejemplar tan poco frecuente, consideran que parte de su función es compartirlo con la comunidad, y que el Woods Hole Science Aquarium era el destino ideal para este bogavante.

La institución empezó de inmediato los preparativos para trasladar al animal desde Eastham, localidad que se encuentra a aproximadamente una hora en coche del acuario. Una vez allí, el equipo inició los cuidados necesarios para garantizar la supervivencia del crustáceo.

El bogavante fue instalado en un tanque especializado donde se monitorea su salud y adaptación al nuevo entorno. El acuario prevé mostrarlo al público cuando concluyan las remodelaciones en 2027.

El fenómeno de los bogavantes bicolores puede estar relacionado con el ginandromorfismo, donde el animal presenta características de ambos sexos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Causas científicas de la pigmentación atípica

La pigmentación de los bogavantes responde a una combinación de factores genéticos y de desarrollo. El pigmento astaxantina, presente en diferentes concentraciones y combinaciones, determina la tonalidad final del caparazón.

En circunstancias excepcionales, la alteración en la expresión de los pigmentos puede impedir que un solo color predomine, lo que da lugar a ejemplares de coloración poco habitual.

Estas irregularidades pueden deberse tanto a la absorción de huevos durante la fertilización como a anomalías en el desarrollo embrionario. En ambos casos, el resultado es un animal con dos patrones de pigmentación claramente diferenciados.

El estudio de estos casos permite a los científicos analizar la genética de los pigmentos en los crustáceos y su impacto en la supervivencia de la especie en condiciones naturales.

Ginandromorfismo y comparación con otras especies

La longevidad del bogavante bicolor, sumada a su rareza genética, lo convierte en una muestra valiosa para la educación científica y la conservación en el acuario (Imagen Ilustrativa Infobae)

La existencia de bogavantes bicolores puede estar asociada en ocasiones al ginandromorfismo, una condición en la cual el organismo es mitad macho y mitad hembra. Se ha documentado este fenómeno en especies como el ave Chlorophanes spiza en Colombia, así como en abejas, mariposas, arañas e insectos palo.

La coloración dividida no implica necesariamente ginandromorfismo, ya que puede producirse solo por la distribución desigual de pigmentos. En los bogavantes, ambos fenómenos pueden presentarse conjuntamente o de manera independiente, lo que suele ser objeto de investigación para comprender su origen evolutivo. La comparación con otras especies ayuda a contextualizar la rareza y relevancia de encontrar bogavantes bicolores en su hábitat natural.

Consideraciones sobre el tamaño, longevidad y cuidado en el acuario

Los animales con coloraciones inusuales suelen tener menor capacidad de camuflaje y, por tanto, menor supervivencia en el medio natural. Que este ejemplar haya alcanzado más de tres libras indica que logró superar numerosos desafíos en su entorno.

El bogavante permanecerá bajo el cuidado del acuario durante las obras de remodelación y estará disponible para ser visitado cuando el recinto reabra sus puertas tras las reformas previstas para inicios de 2027.

Según Julia Studley, el animal recibirá un nombre una vez que el equipo conozca mejor su temperamento, ya que los bogavantes pueden vivir hasta 100 años y desean elegir un nombre adecuado. El centro espera que los visitantes puedan apreciar la singularidad de este ejemplar gracias a su genética poco habitual.