La transición política en Hungría ha comenzado tras la victoria de Péter Magyar y el partido conservador Tisza, que lograron 138 escaños y la mayoría de dos tercios en el Parlamento. Esta mayoría permitirá modificar gran parte de las reformas impulsadas en los últimos dieciséis años por Viktor Orbán, quien aceptó la derrota y reconoció los resultados de inmediato, dando paso a una nueva etapa en la política húngara.
Durante la noche electoral, la atención se desvió por momentos del propio Magyar hacia Zsolt Hegedűs, médico y posible futuro ministro de Sanidad. Hegedűs se hizo conocido para el gran público al protagonizar un baile desenfrenado sobre el escenario de celebración tras el discurso de triunfo de Magyar. Las imágenes de su actuación, que incluyeron saltos, gestos como si tocara la guitarra y palmas para animar a la multitud, se difundieron rápidamente en redes sociales y generaron múltiples reacciones.
El episodio se interpreta como un símbolo de la renovación en la política húngara. La espontaneidad y energía de Hegedűs contrastan con el tono formal que caracterizó a los gobiernos previos, proyectando una imagen más cercana y accesible del equipo de Magyar. La posible designación de Hegedűs como ministro de Sanidad refuerza la apuesta por un enfoque diferente, en línea con el mensaje de apertura y cambio tras la hegemonía de Orbán.
La jornada electoral del domingo marcó así no solo el relevo en el poder, sino también un cambio en las formas de celebrar y comunicar la política en Hungría. El triunfo de Magyar, celebrado de manera multitudinaria en las calles, queda asociado a la figura de Hegedűs, cuyo baile se ha convertido en uno de los símbolos más comentados de este nuevo ciclo.
El proeuropeo Peter Magyar promete “una nueva era” tras vencer a Orbán en Hungría

El conservador proeuropeo Peter Magyar prometió este lunes “una nueva era” en Hungría, un día después de su amplia victoria frente al ex primer ministro nacionalista Viktor Orbán, que contaba con el apoyo de Donald Trump.
El futuro primer ministro dijo que hará cuanto esté en su mano “para garantizar una nueva era” para Hungría.
“El pueblo húngaro no ha votado por un mero cambio de gobierno, sino por un cambio total de régimen”, agregó en una rueda de prensa en Budapest, y pidió al presidente del país, Tamas Sulyok, afín a Orbán, que convoque al nuevo Parlamento “lo antes posible”.
Este lunes prometió limitar el mandato del primer ministro a dos periodos en “un total de ocho años”, la mitad del tiempo que duró el gobierno de Orbán.
También garantizó restablecer los contrapoderes y “el funcionamiento democrático” de Hungría, una tarea que describió como “enorme”.
Según un recuento oficial con el 98,94 % del escrutinio realizado, su partido, Tisza, obtuvo 138 escaños de un total de 199, con el 53,07 % de los votos.
Por su parte, el Fidesz de Orbán logró 55 bancas (38,43 % de los votos). La participación, en tanto, batió un récord: 79,50%.
Miles de simpatizantes festejaron hasta altas horas de la madrugada la victoria de Magyar en su cuartel general de campaña, a orillas del Danubio y en las calles de Budapest, enarbolando banderas húngaras y bailando.
“¡Me siento genial!”, declaró a la AFP Zoltan Sziromi, un estudiante de 20 años.
“Al final nos hartamos de este sistema, ya era hora”, agregó.
(Con información de AFP)














