
El líder de China, Xi Jinping, le dijo al mandatario estadounidense, Donald Trump, durante su reunión de la semana pasada en Beijing que el presidente ruso, Vladimir Putin, podría terminar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania, según reveló el diario británico Financial Times a partir de fuentes familiarizadas con la evaluación estadounidense de la cumbre.
De acuerdo con el medio, la conversación formó parte de un intercambio más amplio sobre la guerra en Ucrania y otros asuntos internacionales. El medio también sostuvo que Trump planteó durante el encuentro que Estados Unidos, China y Rusia podrían cooperar contra la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que sus intereses están alineados frente al tribunal.
Según Financial Times, los comentarios atribuidos a Xi representaron un tono más crítico hacia Putin que en ocasiones anteriores. Una persona con conocimiento de reuniones previas entre Xi y el entonces presidente estadounidense, Joe Biden, afirmó al diario que ambos líderes mantuvieron conversaciones “francas y directas” sobre Rusia y Ucrania, aunque Xi nunca había expresado antes una evaluación personal sobre Putin y la guerra.
La información trascendió en la antesala de la llegada de Putin a China para una nueva cumbre con Xi. El mandatario ruso arribará este martes a Beijing, apenas cuatro días después del encuentro entre el líder chino y Trump, en la segunda reunión entre ambos desde el regreso del republicano a la Casa Blanca.
Putin lanzó la invasión a Ucrania en febrero de 2022, tres semanas después de viajar a China y anunciar junto a Xi una asociación “sin límites” entre ambos países. La visita de esta semana también coincide con el 25° aniversario del tratado de amistad sino-ruso firmado por el entonces líder chino, Jiang Zemin, y Putin.
Financial Times señaló que la embajada china en Washington no respondió a los pedidos de comentarios sobre las conversaciones entre Xi y Trump. La Casa Blanca tampoco realizó declaraciones oficiales sobre el contenido del diálogo. El gobierno estadounidense publicó el domingo una hoja informativa sobre la cumbre en Beijing, aunque el documento no incluyó referencias a Putin ni a la guerra en Ucrania.
El diario británico también indicó que, durante las conversaciones, Trump propuso que Estados Unidos, China y Rusia coordinen posiciones contra la CPI. Las fuentes consultadas por el medio señalaron que el mandatario estadounidense sostuvo que los tres países comparten intereses frente al tribunal internacional.
La Casa Blanca evitó pronunciarse sobre esa afirmación. Sin embargo, la administración Trump ya manifestó en otras ocasiones su rechazo a la CPI, a la que acusa de “politización”, “abuso de poder”, “desprecio por la soberanía nacional estadounidense” y “extralimitación judicial ilegítima”. Funcionarios estadounidenses también describieron al organismo como un instrumento de “lawfare” contra Estados Unidos.
Las declaraciones de Xi se conocieron en un momento en que la guerra en Ucrania atraviesa una etapa de estancamiento tras cuatro años de conflicto. En paralelo, Ucrania incrementó la eficacia de sus ataques con drones contra objetivos militares rusos.

La administración Biden acusó repetidamente a China de suministrar a Rusia bienes de uso dual que ayudaron a sostener la campaña militar en Ucrania. El gobierno de Trump también expresó preocupación por ese respaldo, aunque con menor frecuencia.
El congresista demócrata estadounidense Brendan Boyle, integrante de la delegación estadounidense ante la asamblea parlamentaria de la OTAN, destacó el impacto de la guerra con drones en el conflicto. “Los valientes ucranianos (…) reinventaron la guerra de la misma manera en que la Primera Guerra Mundial reinventó la guerra para el siglo XXI”, declaró. “La guerra con drones ahora se convirtió en la norma y está revolucionando la forma en que libramos guerras”, agregó.
El domingo, Ucrania lanzó ataques con drones contra objetivos cercanos a Moscú. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, sostuvo que las operaciones eran “completamente justificadas” después de que Rusia ejecutara la semana pasada el mayor ataque aéreo contra Kiev desde el inicio de la guerra.
Los bombardeos ocurrieron después de una tregua de tres días negociada por Trump, que permitió a Putin celebrar el desfile anual por el Día de la Victoria sin riesgo de ataques ucranianos con drones sobre territorio ruso.














