
La deuda pública total de El Salvador aumentó un 2.4% durante los primeros cinco meses de 2026, alcanzando USD 34,630.96 millones, según datos del Banco Central de Reserva (BCR) publicados este jueves. El incremento representó USD 823.85 millones adicionales respecto al saldo de USD 33,807.11 millones registrado al cierre de 2025. El aumento mantiene la presión sobre las finanzas estatales, mientras el Gobierno prioriza el cumplimiento de sus compromisos crediticios, indica la nota de la agencia EFE.
El desglose del BCR indica que USD 15,543,75 millones corresponden a deuda externa y USD 19,087.21 millones a deuda interna, de los que USD 11,567.32 millones pertenecen a las obligaciones con los fondos privados de pensiones. De acuerdo a las cifras oficiales, el endeudamiento estatal con el sistema de pensiones representó un crecimiento anual del 6.8% en 2025, por lo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó reforzar la sostenibilidad del sistema previsional y ampliar los ingresos estatales para reducir los costos del endeudamiento y priorizar la inversión pública.
Los datos del Banco Central indican también que la deuda externa se incrementó un 2.09% (USD 318.82 millones) frente al cierre de 2025, mientras que la deuda interna subió un 2.7% (USD 505.03 millones).El peso de la deuda externa, que supera el de la deuda interna, sitúa al país en una posición de mayor exposición frente al escenario financiero internacional.
El banco estatal precisó que “el sector público no financiero concentra el monto más elevado, con USD 21,854.39 millones”, mientras que los instrumentos de corto plazo como las LETES (Letras del Tesoro) suman USD 1,161.39 millones.

Durante 2025, el Gobierno de El Salvador destinó USD 3,087.1 millones al pago de deuda pública, según un informe oficial del Ministerio de Hacienda reseñado por Infobae. Este monto, que incluyó intereses y amortizaciones, absorbió cerca de una quinta parte del presupuesto devengado en el ejercicio fiscal pasado. El informe de Hacienda detalla que USD 1,502.3 millones se destinaron a intereses y otros costos financieros, y USD 1,584.8 millones a la amortización de capital, con una ejecución presupuestaria del 99.1% en este último rubro.
El desembolso del año pasado superó los recursos ejecutados en infraestructura, desarrollo local y transferencias a municipalidades. Los pagos se realizaron con fondos del Fondo General y recursos provenientes de préstamos externos.
El aumento de la deuda contrasta con el acuerdo financiero entre el Ejecutivo y el Fondo Monetario, ya que el programa establece una reducción del saldo primario de alrededor del 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en tres años, buscando colocar la deuda en una trayectoria descendente tras alcanzar un máximo del 85% del PIB en 2024.
En 2025, el gobierno salvadoreño adoptó medidas fiscales —valoradas en 1.5% del PIB— que contemplaron la reducción de la masa salarial, del gasto en bienes y servicios, y recortes en transferencias a municipios. El FMI también enfatizó la necesidad de fortalecer la transparencia fiscal, publicar información detallada sobre la deuda y el sistema de pensiones, y robustecer los mecanismos de control contra la corrupción y el lavado de activos.

El crecimiento del PIB y las proyecciones para 2026
El Banco Central de Reserva informó que el PIB de El Salvador creció un 4.79% en el primer trimestre de 2026, situándose en USD 9,261.8 millones. La construcción y la explotación de minas y canteras impulsaron este avance. Las proyecciones del Banco Mundial sugieren que la economía salvadoreña crecerá un 3.2% al cierre de 2026 y un 3% en 2027, frente al 3.9% registrado en 2025.












