
Luego del repunte que tuvo la actividad economía en junio, los relevamientos privados marcan nuevamente una caída intermensual para julio. En ese marco fue que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció en las últimas semanas nuevas medidas para apuntalar la reactivación que van desde la flexibilización de los créditos en dólares para las empresas hasta el fondeo para que los bancos otorguen créditos hipotecarios.
Según un anticipo de Equilibra, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló una mejora de 1,7% en los primeros siete meses de 2026 frente al mismo período de 2025, aunque caería 0,5% respecto al mes anterior.
El avance se concentró en las actividades primarias —agro, minería, energía y pesca—, que crecieron 11,7%, mientras que el resto de los sectores no registró cambios en el acumulado. La consultora analiza ambos grupos por separado porque la evolución de las ramas primarias responde a variables específicas, como el clima o el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La minería lideró las subas interanuales, con 16%, seguida por el agro, con 6%, y el suministro de luz, gas y agua, con 3,2 por ciento. También hubo avances en transporte y comunicaciones; intermediación financiera; salud; enseñanza; y actividades inmobiliarias y empresariales. En cambio, la industria cayó 2,7%, el comercio bajó 2,8% y la administración pública retrocedió 1,5%; la construcción apenas creció 0,1%. Ante la baja de 0,5% del EMAE desestacionalizado en el trimestre móvil de mayo a julio respecto de los tres meses anteriores, Equilibra redujo su proyección de crecimiento promedio anual para 2026 a 2 por ciento.
En tanto, la consultora de Orlando J. Ferreres señaló que el nivel general de actividad registró una suba interanual de 0,3% en julio, acumulando la misma variación en los primeros siete meses del año. Sin embargo, en la medición desestacionalizada, la actividad mostró una contracción mensual de 0,9% respecto a junio. Un dato que de confirmarse encendería nuevamente alertas sobre el nivel de actividad.
“La actividad económica volvió a mostrar un traspié en julio, con una baja de 0,9% mensual en la serie sin estacionalidad, interrumpiendo los avances de los dos meses anteriores”, destacaron en el informe. En donde ocho de los once sectores relevados mantuvieron cifras anuales positivas, con Intermediación financiera, Minas y canteras y Construcción encabezando los crecimientos de julio. Mientras que entre los rubros que retrocedieron, sobresalieron Comercio y el sector agropecuario, donde la baja de la ganadería tuvo mayor incidencia debido a la menor participación de la agricultura durante el tercer trimestre.
En el detalle sectorial, agricultura y ganadería experimentó una caída interanual de 4,8% en julio, lo que interrumpió la secuencia positiva de los meses previos. El informe de Ferreres asoció este cambio a la menor incidencia de la agricultura en el tercer trimestre y a la contracción de la ganadería. No obstante, el acumulado de los primeros siete meses del año mostró una expansión de 7,1%, conservando su lugar entre los motores del crecimiento económico en 2026.

Por su parte, la industria manufacturera, en la medición desestacionalizada del IPI-OJF, registró una contracción mensual de 0,4% en julio, que se sumó a la baja de 0,2% de junio. En la comparación interanual, la industria avanzó 0,7%, impulsada por las refinadoras, metalúrgicas, el sector químico y alimentos. El balance acumulado de enero a julio arrojó una baja de 2,1 por ciento.
En el sector de electricidad, gas y agua, el reporte indicó un crecimiento de 3,6% interanual en julio, acelerando respecto al mes previo. El acumulado de siete meses reflejó una expansión de 3,5%, lo que sostuvo una tendencia positiva en los servicios públicos durante el año. Mientras que Minas y canteras mantuvo su posición entre las actividades más dinámicas, con una expansión interanual de 5,1% en julio. En los primeros siete meses, el sector acumuló un crecimiento de 11,2%, el mayor entre los relevados por el índice de Ferreres.
Economía “serrucho”
Un pronostico en la misma línea, pero más pesimista tuvieron en la consultora Analytica donde registraron una caída mensual desestacionalizada de 1,1% en julio, mientras la variación interanual resultó positiva en 0,7 por ciento. El gráfico difundido por la consultora reflejó una trayectoria oscilante, con repuntes y caídas sucesivas desde mediados de 2025 hasta julio de 2026, y una corrección negativa en el último mes relevado.
También el “semáforo” de actividad elaborado por EconViews describió un escenario de señales mixtas durante julio. El reporte incluyó datos como el crecimiento de las escrituras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) (1,2% mensual), la mejora en la producción de gas (0,7%) y el estancamiento de la producción de petróleo. La producción de harina cayó 3,2%. De la misma forma, el análisis sectorial reveló comportamientos desparejos, con algunos segmentos mostrando crecimiento y otros marcando retrocesos.
Como señal mixta, en medio del debate por el nivel de mora, el informe consignó que los préstamos al sector privado aumentaron 0,3% en julio, mientras los préstamos al consumo y los comerciales descendieron 0,1% y 1,1%, respectivamente.

La apuesta oficial
En junio, el Gobierno celebró el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que mostró un avance de 0,8% mensual y de 2,7% interanual, al señalar que algunos sectores rezagados habían revertido su tendencia o afianzado su recuperación. Se trataba del momento en que el ministro de Economía marcó como el inicio de los “mejores 18 meses”. Ese mes, la industria manufacturera creció 1,9% tras dos caídas consecutivas; el comercio mayorista, minorista y de reparaciones avanzó 0,8%, y la construcción subió 2,8%, con dos meses seguidos de expansión.
Con los anticipos privados de una nueva baja de la actividad como telón de fondo, Caputo encabezó en las últimas semanas una serie de anuncios orientados a la construcción. Las medidas buscan impulsar tanto la oferta, mediante una flexibilización de los créditos en dólares a un universo mayor de empresas, como la demanda, a través del fondeo a los bancos con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).
“Estamos atacando tanto la oferta como la demanda: por un lado, vamos a empezar a ver desarrolladores que van a tener acceso a financiamiento en dólares a tasas mucho más accesibles, de manera que puedan desarrollar nuevos y, por otro lado, vamos a estar contribuyendo a que se genere una mayor demanda dado el impulso que vamos a lograr ahora de estos créditos hipotecarios. Entonces, la combinación de esto va a dar un gran impulso a la industria de la construcción, que, como ustedes saben, es un motor muy importante de la economía y venía rezagado”, sostuvo Caputo en la conferencia de prensa.













