
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) adjudicó otros $200.000 millones en la segunda licitación de plazos fijos UVA destinada a fondear créditos hipotecarios para vivienda. La convocatoria recibió ofertas por $246.000.000.001, por encima del monto disponible.
Según informó la autoridad monetaria, participaron 14 bancos, que presentaron 40 posturas. De ese total, 12 entidades resultaron adjudicatarias de los depósitos que provienen del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
Los recursos deberán aplicarse a préstamos hipotecarios para la compra, construcción, ampliación o refacción de viviendas, según las condiciones de la convocatoria.
Casi el 100% se colocó a cinco años
La licitación se dividió en dos tramos. El primero, a un año, adjudicó $3.252.032.520, con una tasa equivalente a UVA más un spread promedio ponderado de 2,71 por ciento.
El segundo tramo concentró la mayor parte de los fondos. A cinco años, el BCRA adjudicó $196.747.967.480, a una tasa de UVA más un spread promedio ponderado de 4,79 por ciento.
De esta forma, cerca de la totalidad de los $200.000 millones se canalizó mediante colocaciones de largo plazo. El resultado permite a los bancos contar con recursos con vencimientos más extensos para financiar préstamos hipotecarios, que suelen tener plazos superiores a los de otras líneas crediticias.
El monto total de las propuestas ascendió a $246.000.000.001, mientras que la adjudicación quedó limitada a 200.000 millones de pesos. La diferencia fue de poco más de 46.000 millones de pesos.
Un cambio clave
La segunda convocatoria modificó el universo de potenciales tomadores de los créditos. A diferencia de la primera licitación, que estaba orientada a la compra de una primera vivienda, los préstamos financiados con estos fondos podrán destinarse a vivienda única o de uso permanente.
Ese cambio habilita el acceso de personas que no sean propietarias de otra vivienda y también de quienes, aunque tengan un inmueble a su nombre, no dispongan de su uso. La instrumentación y los requisitos para acreditar cada caso quedarán sujetos a las condiciones que establezca cada entidad financiera.
Los bancos adjudicatarios contarán con un plazo de 90 días corridos desde la acreditación de los fondos para aplicarlos a nuevos créditos hipotecarios. El esquema también contempla una opción de cancelación anticipada a favor del FGS para los recursos que no hayan sido colocados en préstamos.
La primera licitación del programa, realizada en septiembre, también había movilizado $200 mil millones y registró adjudicaciones entre 13 bancos. La nueva ronda mantuvo el monto total, aunque amplió las condiciones de elegibilidad para los destinatarios finales de los créditos.
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