
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso de influenza aviar altamente patógena H5 en un predio de aves de traspatio en Cinco Saltos, Río Negro, luego de analizar muestras obtenidas en gallinas, patos y gansos, según el reporte difundido por SENASA.
La creación de un área de prevención en torno al foco identificado fue una de las primeras medidas adoptadas, informó SENASA. En este perímetro, el organismo implementará acciones de biocontención y un rastrillaje epidemiológico con el objetivo de establecer posibles rutas de transmisión y evaluar el riesgo de propagación viral. Estas disposiciones fueron calificadas como clave para contener el brote y reducir el riesgo de diseminación a otros establecimientos avícolas, de acuerdo con la autoridad sanitaria.
El diagnóstico se derivó de la detección de signos neurológicos y una alta mortandad en un predio donde se encontraban distintas especies de aves. El personal de SENASA, con base en General Roca, gestionó la intervención inicial y coordinó la recolección de muestras para los análisis, informó el diario de Río Negro.
SENASA recomendó a los productores y poseedores de aves domésticas extremar las medidas de higiene y bioseguridad e instó a la población a notificar de inmediato en caso de observar síntomas compatibles con la enfermedad. Además, la entidad recordó la importancia de la detección temprana y la rápida notificación para garantizar la protección de la producción avícola regional y contener la enfermedad.

Gripe aviar en Alberti: sacrificaron más de 100 aves
Hace tres semanas, más de 100 aves de corral fueron sacrificadas en una granja de la localidad de Alberti tras la confirmación de casos de gripe aviar por parte del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). El organismo dispuso un bloqueo sanitario en la zona para evitar la propagación del virus, estableciendo un cordón de aproximadamente 3 kilómetros para controlar a los animales dentro de ese perímetro.
Frente a la situación presentada, el SENASA tomó la decisión de eliminar a las aves afectadas y estableció la evaluación de los ejemplares que permanecían en la zona de control. Además, desde el punto de vista sanitario, se realizó un seguimiento a las personas que estuvieron en contacto con los animales enfermos, según se informó oficialmente.
El intendente de Alberti, Jorge Gaute, señaló que el SENASA confirmó la detección de los casos y que el municipio, junto con las autoridades sanitarias, monitorearon la salud de la familia involucrada.
“Hasta el momento ningún integrante tuvo síntomas”, indicó Gaute, quien estuvo acompañado por el médico veterinario Roberto Murray, responsable del área de bromatología.
El brote de gripe aviar en Alberti llevó al sacrificio de más de 100 aves y al establecimiento de un cordón sanitario de 3 kilómetros para controlar la posible expansión del virus. Las autoridades locales y sanitarias realizaron un seguimiento estricto de las personas expuestas, aunque hasta el momento no se registran síntomas compatibles con la enfermedad.
Ante el surgimiento del caso, Murray explicó que tanto aves domésticas como silvestres pueden ser susceptibles a la infección. Recomendó que quienes tengan aves domésticas actúen con precaución y, ante la presencia de síntomas o la muerte de algún ejemplar, lo comuniquen de inmediato al SENASA.
Cómo se transmite la enfermedad
El virus de la influenza aviar puede expandirse por diversos factores, entre ellos el comercio ilegal de aves sin garantías sanitarias ni trazabilidad y las migraciones de especies silvestres infectadas. Las aves eliminan el virus a través de las heces y secreciones respiratorias, lo que facilita la transmisión entre establecimientos mediante vehículos, equipos de protección individual y herramientas de trabajo.
El contacto directo con las secreciones de aves infectadas o indirecto, a través de agua contaminada, representa otra vía de contagio. Debido a su resistencia, el virus puede sobrevivir en el ambiente durante largos períodos y a temperaturas muy bajas, lo que incrementa el riesgo de propagación entre poblaciones avícolas y silvestres.
Según Senasa, la transmisión del virus ocurre principalmente por el movimiento sin control sanitario de aves domésticas y por la migración de aves silvestres portadoras. La enfermedad puede diseminarse entre establecimientos avícolas cuando los vehículos, herramientas o elementos de trabajo entran en contacto con material contaminado. El virus se elimina por las heces y secreciones respiratorias de los animales infectados, lo que facilita su dispersión en instalaciones donde se comparten equipos o personal.

El contacto con agua contaminada y superficies donde ha estado presente el virus constituye un riesgo adicional. La capacidad del agente infeccioso para sobrevivir durante largos periodos en el ambiente, especialmente a bajas temperaturas, complica su erradicación y exige medidas estrictas de bioseguridad.
Para contener y prevenir brotes, Senasa subraya la importancia de la notificación temprana de casos sospechosos, la atención inmediata y la implementación de normas de higiene y control en colaboración con el sector productivo y la comunidad.
Las aves infectadas pueden presentar falta de apetito, descoordinación y plumaje erizado. Otros signos incluyen dificultad respiratoria acompañada de secreciones nasales, diarrea, reducción de la producción de huevos y deformidades en la cáscara. También pueden observarse hinchazón de la cabeza y coloración azulada en cresta, barbillas y patas, postración y muerte.
La vigilancia constante y la respuesta rápida ante cualquier síntoma son esenciales para evitar la diseminación de la enfermedad y proteger tanto la producción avícola como la sanidad animal en general.












