
Un hombre de 44 años fue capturado tras un operativo policial de rutina en la localidad Toay, provincia de La Pampa. Tenía un pedido de captura activo emitido por la Justicia de Río Negro por una condena firme de una causa por asociación ilícita y robos calificados.
Durante la madrugada, personal policial realizaba tareas preventivas en la zona urbana cuando procedió a identificar a un individuo cuyo comportamiento resultó sospechoso. Al consultar los registros policiales, los agentes confirmaron que se trataba de un hombre con antecedentes y una sentencia firme pendiente. La intervención se realizó sin incidentes y de inmediato se notificó a las autoridades judiciales de la provincia de origen.
La captura de este prófugo representa el desenlace de una investigación iniciada meses atrás en Río Negro, donde se lo vinculó a una banda dedicada a la comisión de delitos graves. El ahora detenido participó en varios hechos de robo calificado en el sur del país, operando junto a otros integrantes en acciones coordinadas que motivaron la intervención de la Justicia penal.
De acuerdo con la información provista por la Comisaría Departamental, el hombre fue trasladado en primera instancia a la dependencia policial local, donde permaneció alojado bajo custodia. Allí, fue notificado formalmente de la existencia de una condena firme en su contra, dictada por un tribunal de la provincia de Río Negro en el marco de una causa caratulada como “Asociación ilícita en concurso real con robos calificados”.

El hombre, según lo informado por el portal El Diario de La Pampa, y cuya identidad no fue difundida por motivos legales, fue señalado como integrante de una organización delictiva dedicada a cometer robos de manera sistemática. La investigación judicial, según fuentes oficiales, logró reunir pruebas suficientes para determinar su responsabilidad en los hechos, lo que derivó en la condena a siete años de prisión de cumplimiento efectivo.
Atraparon al último prófugo por el crtimen de un joven
Hace unos meses, se produjo la captura de Dylan Uriel Escalada, alias ‘Toro’, marca un nuevo capítulo en la larga disputa territorial que asola el corazón de La Matanza.
La detención se produjo a menos de un año del crimen de Nahuel Beltrán, un joven que murió tras recibir múltiples disparos en la villa Las Antenas, en el partido bonaerense de Lomas del Mirador. El hecho, que sacudió a la comunidad local, fue el resultado de una feroz disputa entre bandas dedicadas al narcomenudeo y al control de la zona.
El caso había dado un giro inesperado cuando, tras la balacera que terminó con la vida de Beltrán, se desató una serie de operativos policiales para dar con los autores materiales e intelectuales del ataque. Matías Ramón Junco, conocido como ‘Ojo’, fue el primero en ser arrestado a finales de julio de 2025. Poco antes, la policía ya había detenido a Jorge Luis Melgarejo, apodado ‘El Gordo Coca’. Ambos eran señalados por la investigación como piezas clave en la estructura criminal que controlaba el negocio de la droga y ejercía la violencia en el barrio.
Según informó el portal PrimerPlanoOnLine, la captura de Escalada, quien había permanecido prófugo durante varios meses con orden de captura nacional e internacional, fue posible gracias a la colaboración de la familia de la víctima. Según se informó, el padre de Beltrán notificó a la Fiscalía de Homicidios sobre el regreso del sospechoso al barrio, lo que permitió montar un operativo encubierto que culminó con su aprehensión.












