El empujón de Lautaro Blanco a Lucas Martínez Quarta, que desató la controversia en el tramo final del Superclásico argentino celebrado en el estadio Monumental, quedó en el centro del debate. La victoria por 1-0 de Boca Juniors ante River Plate por el Torneo Apertura arrasó con la conversación post partido. En la jugada, ocurrida a los 48 minutos del encuentro, una pelota enviada por Marcos Acuña al área terminó con Martínez Quarta en el suelo, reclamando un penal que el árbitro Darío Herrera desestimó, sin recibir asistencia del VAR, operado por Héctor Paletta, que sí llamó en la mano de Lautaro Rivero que Leandro Paredes cambió por gol.
La escena fue analizada con rigor en redes sociales por el exárbitro internacional Javier Castrilli, quien fue categórico: “Hubo un claro desplazamiento con el brazo… PENAL..!!!”, escribió en su cuenta de X, antes conocida como Twitter. Su juicio, alineado con la protesta de jugadores de River como Maximiliano Salas y del propio Martínez Quarta, introduce un dato que, más allá del resultado, define la polémica: “Un empujón no requiere que sea realizado con fuerza tal que haga caer al adversario, sino que resulte suficiente para desestabilizarlo. Blanco sorprende a un Martínez Quarta con ambos pies apoyados en la misma línea notándose claramente el impacto en los movimientos”.
Herrera, por su posición, pudo observar la caída de Martínez Quarta, pero no la intensidad del empellón. En el complejo de Ezeiza, a cargo de la tecnología, estuvo Héctor Paletta, de 49 años, quien quedó en el ojo de la tormenta porque era el encargado de llamar a Herrera, quien irá al Mundial 2026, a revisar frente a la pantalla junto al campo de juego.
Hermano de Gabriel Paletta, ex jugador de Boca Juniors, quien, más allá de su compromiso profesional entre 2007 y 2010 (ganó dos títulos en La Ribera). supo declarar: “Toda mi familia es hincha de Boca, y yo a veces lo iba a ver”. Por eso y por algunos antecedentes, su designación no había caído bien en las entrañas del Monumental y en el River Camp.

En Núñez son varias las jugadas que le achacan a Paletta. Por ejemplo, en el Superclásico de noviembre de 2025, reclamaron una falta de Milton Giménez a Paulo Díaz antes del tanto del Changuito Zeballos.
En septiembre de 2024, también quedó en el blanco en el triunfo 1-0 de River en La Bombonera con un equipo alternativo, gracias al tanto de Manu Lanzini. En la Banda se quejaron porque Marcos Rojo pudo ser expulsado dos veces (una por un golpe a Colidio y otra por un escupitajo), pero nunca fue llamado el árbitro Nicolás Ramírez a revisar.
En el inicio del torneo, Paletta llevó las riendas de la tecnología en la victoria de River ante Barracas Central, el club del presidente de la AFA Claudio Tapia, en Parque Patricios. Y en ese partido hubo un brutal penal por mano de Gastón Campi, quien atajó la pelota en la línea al ampliar volumen con los brazos tras un remate de Fausto Vera.
La jugada, grosera, quedó en segundo plano porque el entonces elenco dirigido por Marcelo Gallardo terminó ganando 1-0 gracias a la conquista de Gonzalo Montiel. Paletta no llamó a Ramírez a evaluar la secuencia ante la TV.
Ahora, el hombre VAR volvió a imantar los cuestionamientos tras el Superclásico. Un rato antes de la acción de Martínez Quarta, Herrera anuló un cabezazo de Maxi Salas por un empujón previo. En consecuencia, en conferencia de prensa, Eduardo Coudet argumentó: “Si vas a la que cobra de Salas, esa era penal, pero sinceramente te podría decir que las dos jugadas son finas. La del cabezazo de Maxi Salas, cobró infracción, y la de Martínez Quarta, no. Cuando perdés, tenés que apretar los dientes y seguir”.
“Me extraña de vos, vas al Mundial, es penal, no me deja jugar la pelota”, reclamó Martínez Quarta todavía en el campo que sirvió como escenario de un clásico que se seguirá jugando a lo largo de la semana.












