
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires formalizó la adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y creó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) local, con el propósito de potenciar las inversiones productivas y el crecimiento económico.
“Promulgamos la creación del RIMICABA, un régimen de incentivos para medianas inversiones, y la adhesión al RIGI Nacional para atraer grandes inversiones”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en sus redes sociales. Y agregó: “Vamos a acompañar al gobierno nacional en todas las medidas que sirvan para atraer inversiones y generar empleo”.
La adhesión al RIGI nacional y la implementación del RIMI en CABA establecen un paquete de beneficios fiscales y líneas de crédito dirigido a empresas medianas y micro que realicen inversiones productivas.
Los incentivos incluyen la exención del Impuesto de Sellos, del ABL y la posibilidad de aplicar hasta el 25% de la inversión como crédito fiscal en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Según la normativa local y nacional, estas herramientas buscan promover el empleo y reforzar la competitividad de sectores clave en Buenos Aires.
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó el 14 de mayo de 2026 las leyes 6.949 y 6.950, promulgadas el 27 de mayo de 2026. Jorge Macri remarcó que este conjunto normativo “servirá para atraer grandes inversiones y crear empleo”, destacando la articulación con la política productiva nacional.

Detalles y alcance del RIMI en la Ciudad
El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones tiene como finalidad atraer inversiones nacionales y extranjeras por montos entre USD 100.000 y USD 149.999,99, conforme a la Ley Nacional 27.802. Pueden participar empresas ya incluidas en el régimen nacional y microempresas locales que superen el mínimo estipulado.
Los principales beneficios incluyen la exención del impuesto de Sellos sobre contratos vinculados a la inversión y la exención del ABL, y tasas de servicios de alumbrado, barrido y limpieza, siempre que se trate de inmuebles destinados a actividades productivas.
Las empresas adheridas pueden computar hasta el 25% del total invertido como crédito fiscal contra el impuesto sobre los Ingresos Brutos generado en su actividad productiva. Los saldos no utilizados podrán aplicarse hasta 2028, sin generar saldos a favor de libre disponibilidad en ningún caso.
A la vez, el Banco Ciudad podrá ofrecer líneas de crédito especiales para quienes formen parte del régimen, incrementando las opciones de financiamiento productivo, según lo estipulado por la normativa.

Se exige que las inversiones beneficiadas se desarrollen y mantengan en la Ciudad por un mínimo de cuatro años, salvo casos excepcionales debidamente fundados. El acceso a los incentivos requiere la inscripción efectiva en un Registro Local Complementario, bajo fiscalización de la autoridad competente.
Quedan excluidas las empresas que realicen actividades financieras, bursátiles, de seguros o de capitalización, y existe un límite anual total de $150.000 millones en beneficios fiscales, con un máximo del 10% por beneficiario.
Adhesión de la Ciudad al RIGI nacional
Por medio de la Ley 6.949, CBA adhirió al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Este esquema está orientado a atraer grandes proyectos estratégicos a largo plazo mediante beneficios fiscales, aduaneros y regulatorios.
El propósito esencial del gobierno porteño es posicionar a Buenos Aires como un polo competitivo para la radicación de proyectos en sectores como tecnología, infraestructura, servicios basados en el conocimiento y actividades de alto valor agregado. Mediante el decreto de adhesión, se señala que la incorporación de la Ciudad al RIGI busca otorgar “mayor previsibilidad y competitividad” para captar inversiones que ayuden a fortalecer las cadenas de valor y generar empleo especializado.

Tanto el RIGI como el RIMI excluyen de sus beneficios a empresas financieras, aseguradoras o bursátiles, dando prioridad a la industria, el comercio y los servicios innovadores. El régimen nacional constituye un marco de referencia al que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires suma sus incentivos locales, promoviendo integración normativa y fortaleciendo la competencia para captar nuevas inversiones productivas.
Requisitos, límites y controles de los nuevos incentivos
Los beneficios fiscales en ambos regímenes están sujetos a mecanismos de control y seguimiento. Para acceder y mantener estos incentivos, es imprescindible acreditar la radicación efectiva de la actividad productiva en la Ciudad, estar al día con obligaciones impositivas y permanecer dentro del régimen durante al menos cuatro años.
No se permite el acceso simultáneo a otros regímenes de promoción económica porteños para el mismo proyecto; en caso de superposición, se debe optar por uno solo. También quedan excluidas las empresas con antecedentes de incumplimiento en regímenes promocionales previos.
El registro de inversiones local evaluará y aprobará cada proyecto, teniendo la facultad de notificar la caducidad o suspensión de beneficios en caso de incumplimiento. Si ocurre el cese de la actividad productiva o se verifican irregularidades, la empresa deberá restituir los tributos exentos y podrá afrontar sanciones de hasta el doble de las ventajas fiscales recibidas.
El RIMI tendrá una vigencia de dos años desde su aprobación, con controles y límites precisos para garantizar su transparencia y evitar abusos.














