
La industria energética experimentó un crecimiento significativo en los últimos años. El desarrollo de Vaca Muerta impulsó la actividad hidrocarburífera, que ya concentra inversiones cercanas a los USD 130.000 millones. No obstante, el sector enfrenta críticas por su bajo impacto en la generación de empleo, una situación que comparte con la minería y el agro, dos industrias que también presentan buenas perspectivas para este año.
Horacio Marín, CEO de YPF y Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, participaron del Latam Economic Forum, la edición número 12 del tradicional evento de economía y negocios que se realizó este jueves en Parque Norte. En este escenario, respondieron a las críticas acerca de que el sector es uno de los grandes ganadores del ciclo económico pero que no expande el empleo de forma suficiente.
“Invertir USD 130.000 millones es una caballada de dinero, tiene que haber mucho trabajo, no hay forma de que no haya trabajo”, sostuvo Marín, quien también se desempeña como chairman de la petrolera de mayoría estatal. Durante su exposición, en la que se refirió a la magnitud del esfuerzo de toda la cadena energética, señaló: “Estas son las razones por las que va a haber crecimiento: Estado, privados y la colaboración entre las compañías”, completó.
“Cuando dicen que la energía es un sector ganador, pero que genera poco empleo, quiero decirles que es una explicación muy injusta. El petróleo, el gas, la electricidad, es un sector que está invirtiendo como nunca y está generando muchos miles de puestos de trabajo, que es nuestra responsabilidad”, agregó. El ejecutivo defendió la cadena de valor extendida, desde la perforación hasta la logística, la construcción de plantas y la exportación.

Por su parte, Mindlin coincidió en el carácter estratégico y en el impacto económico de Vaca Muerta. “Vaca Muerta está en un estado mucho más temprano de desarrollo y tiene todavía potencial enorme para seguir perforando y seguir creciendo”, precisó. A su vez, Mindlin subrayó que la productividad es superior a la de los principales yacimientos de shale de Estados Unidos: “No solamente tenemos gran cantidad de pozos desarrollados hasta ahora, tanto en petróleo como en gas, son mucho más productivos que los que se han visto en el shale en Estados Unidos”, afirmó.
Una apuesta a largo plazo
En este marco, Mindlin resaltó el efecto estructural que tendrá la energía en la economía argentina: “Cada vez que venía una mala cosecha, teníamos crisis en el país, porque el campo era el único que nos generaba dólares. Ahora vamos a tener otro sector que va a producir tantos dólares como el campo, con lo cual, aun en el caso de una mala cosecha, la diversificación de las fuentes de dólares hace de Argentina un país económicamente mucho más sólido”.
Según las proyecciones compartidas por ambos ejecutivos, el sector energético prevé pasar de un déficit comercial energético de USD 4.000 millones en 2022 a un superávit de USD 8.000 millones en 2026 y de USD 24.000 millones en 2030. Mindlin resumió: “Estaríamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al campo en cuanto a su capacidad de generar dólares de exportaciones”.

El Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), comentaron, fue la clave para lograr estas proyecciones y concretar el crecimiento visto hasta el momento en la cuenca neuquina. El monto de los proyectos presentados en el régimen ya alcanza los USD 104.000 millones, cifra que podría sumar otros USD 20.000 millones si se concreta el megaproyecto de GNL liderado por YPF. “Es difícil pensar que Argentina no va a generar empleo y no va a crecer de manera significativa en los próximos años. Acompañamos esta visión de optimismo respecto a lo que se nos viene por delante”, enfatizó Mindlin.
El rol del Estado, el ciclo virtuoso
Marín se refirió a la relación entre sector público y privado: “El Estado debe dar las condiciones, los privados somos los que generamos riqueza y no hay que esperar. YPF empujó y todos nos siguieron. Todos los que trabajamos en la industria dijimos: este es el momento. ¿Qué tenemos que hacer los privados? Invertir. Si no, vuelve todo lo mismo. Hay que dar un ciclo más largo de inversiones”.
El CEO de YPF fue contundente sobre el riesgo de volver a políticas de subsidios: “Si dejamos que el Estado vuelva a entregar subsidios, no vamos a despegar”. Y reforzó la importancia de un gobierno que “ordene la macro y dé los incentivos correctos”.

Y finalizó: “No venimos a pelear, venimos a colaborar. Si entre todos colaboramos, las inversiones por unidad de producción de todos es menor y todos ganamos más plata”, resumió Marín.
Mindlin, por su parte, insistió en que el salto exportador proyectado para la energía permitirá transformar la matriz productiva argentina y reducir la vulnerabilidad ante shocks externos. “La energía, si lo ven en el gráfico, significa que si Argentina pone la energía, le ponemos la segunda turbina al avión y el país despega. Con una sola turbina no alcanzaba”, graficó.
Los proyectos en marcha y el salto exportador
Mindlin expuso que el desarrollo de Vaca Muerta implica una transformación para la balanza comercial y la macroeconomía argentina. “El gas y petróleo convencional están bajando, Vaca Muerta está creciendo. Las proyecciones de todas las empresas del país indican que para 2030 deberíamos estar llegando a 2,6 millones de barriles por día equivalente de gas y petróleo”, detalló.
Entre los proyectos clave, mencionó el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto que, con una inversión de USD 3.500 millones, unirá Neuquén con Río Negro y permitirá ampliar la salida de petróleo hacia el exterior. También resaltó la expansión del gasoducto Perito Moreno, de TGS -empresa co-controlada por Pampa-, que permitirá transportar 14 millones de metros cúbicos adicionales. “Este año, a pesar del desarrollo de Vaca Muerta, lamentablemente seguimos importando gas GNL a través de los barcos. Con esta expansión, el año que viene vamos a poder terminar esa necesidad de importar gas”, anticipó Mindlin.
Mindlin se refirió al proyecto de Pampa para producir urea en Bahía Blanca. El plan contempla una inversión estimada de USD 2.500 millones, lo que permitiría monetizar el gas excedente y reducir importaciones de fertilizantes: “Es una oportunidad única para monetizar el gas de Vaca Muerta. Hoy se importan 11 millones de toneladas de urea, y este proyecto no solo monetiza el gas sobrante, sino que va a permitir reducir las importaciones que el campo tanto necesita”.













