
La Justicia boliviana otorgó detención domiciliaria a Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo mayor del expresidente Luis Arce (2020-2025), dentro de una investigación por presunta legitimación de ganancias ilícitas, según reportó este jueves la prensa local.
La determinación supone la excarcelación de Arce Mosqueira, imputado por los delitos de legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito y daño económico al Estado, quien fue detenido en marzo y enviado a la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, mientras avanzaban las investigaciones.
La Fiscalía investiga al hijo del exmandatario por presuntas operaciones relacionadas con el origen y movimiento de recursos económicos, así como por la adquisición de bienes y vehículos, además de la realización de transacciones financieras consideradas relevantes para el caso.
Arce Mosqueira permaneció aproximadamente seis meses en prisión antes de que la Justicia modificara su situación cautelar este miércoles, según informa la prensa boliviana. Durante este periodo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) encontró dos gramos de marihuana en su celda durante una requisa en el centro penitenciario, además de dos teléfonos que no están autorizados dentro del penal.

El caso contra Arce Mosqueira se desarrolla en paralelo al que se sigue contra el expresidente Arce, quien permanece bajo detención preventiva en La Paz desde diciembre del año pasado por una investigación vinculada al manejo de recursos públicos del desaparecido Fondo Indígena, cuando se desempeñaba como ministro de Economía en el Gobierno de Evo Morales.
La Fiscalía sostiene que Arce habría permitido el desembolso de recursos del fondo a cuentas particulares y no habría ejercido los controles correspondientes sobre los proyectos financiados. Por este caso, el exmandatario fue imputado por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
La semana pasada, Arce fue trasladado desde la cárcel de San Pedro a un hospital para recibir atención médica y realizarse estudios oncológicos. Al salir del penal, afirmó: “Soy inocente de todo”.
La presión judicial también recae sobre sus otros dos hijos: Rafael y Camila, quienes fueron incluidos en investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y legitimación de ganancias ilícitas.
Rafael Arce enfrenta una acusación formal por enriquecimiento ilícito con afectación al Estado y permanece en rebeldía, con una orden de aprehensión pendiente de ejecución. La Fiscalía también lo vinculó con la constitución de una empresa agrícola y la adquisición de una propiedad sobre la que se sospecha una serie de irregularidades.
En tanto, Camila Arce también fue incorporada a las investigaciones relacionadas con el patrimonio y las operaciones financieras de la familia. La Fiscalía analiza su participación en la empresa agrícola que constituyó junto a Rafael y ha señalado que investiga el origen de los recursos utilizados en esas operaciones. Sin embargo, hasta el momento no se conoce públicamente ninguna acción judicial en su contra.
Arce fue uno de los colaboradores de mayor confianza del expresidente Morales y ocupó el cargo de ministro de Economía durante prácticamente todo su mandato (2006-2019), con excepción de dos años en los que recibió tratamiento contra el cáncer. En 2020 fue electo presidente de Bolivia, luego de la crisis política que derivó en la renuncia de Morales y la presidencia interina de Jeanine Añez (2019-2020).
Durante su gobierno estalló la crisis económica que atraviesa el país y su disputa con el expresidente Morales provocó la fractura del Movimiento Al Socialismo (MAS), que tras haber sido el partido hegemónico durante las dos últimas décadas, quedó marginado del escenario político y sin representación parlamentaria.













