
Lo que aparentaba ser un gesto de solidaridad con un privado de libertad terminó convirtiéndose en una investigación judicial por aparente tráfico de drogas dentro del sistema penitenciario costarricense.
Un auxiliar de enfermería de apellido Araya fue detenido luego de que oficiales de la Policía Penitenciaria descubrieran marihuana oculta en una bolsa de frituras que el funcionario intentó entregar a un reo bajo custodia en el Hospital Tony Facio, en Limón.
El privado de libertad, de apellido Gamboa, permanecía en el servicio de Emergencias del centro médico a la espera de recibir atención por una aparente fractura en un dedo del pie izquierdo cuando ocurrieron los hechos.
De acuerdo con la información suministrada por el Ministerio de Justicia y Paz, Araya se acercó al recluso con un jugo y una bolsa de frituras. La entrega se realizó sin contar con la autorización de los oficiales penitenciarios encargados de la custodia del interno.
Siguiendo los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de traslados, los policías penitenciarios inspeccionaron los alimentos antes de permitir que llegaran al privado de libertad.
Fue durante esa revisión cuando detectaron un envoltorio sospechoso oculto dentro de la bolsa de frituras.

Con el fin de preservar la evidencia y evitar cualquier alteración del contenido, los oficiales sellaron el paquete y activaron de inmediato los protocolos correspondientes, notificando a las autoridades judiciales sobre el hallazgo.
La alerta fue comunicada a la Fiscalía de Limón, cuya fiscal de turno ordenó la detención inmediata del auxiliar de enfermería mientras agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se desplazaban hasta el Hospital Tony Facio para asumir la investigación.
Una vez en el lugar, los investigadores realizaron la prueba de campo al contenido del paquete, la cual confirmó que la sustancia correspondía a marihuana.
Aunque inicialmente el Ministerio de Justicia informó que el peso aproximado era de 35 gramos, posteriormente trascendió que el decomiso alcanzó los 39 gramos de cannabis, cifra manejada por las autoridades judiciales durante las diligencias preliminares.
Tras confirmar la presencia de la droga, los agentes del OIJ procedieron con la captura del funcionario de salud, quien fue trasladado bajo custodia a las celdas judiciales para quedar a las órdenes del Ministerio Público, donde deberá enfrentar el proceso penal correspondiente.
Recluso también será investigado
Las consecuencias del caso no recaerán únicamente sobre el auxiliar de enfermería.
El Ministerio de Justicia confirmó que el privado de libertad también será sometido a un procedimiento disciplinario dentro del sistema penitenciario por el aparente intento de recibir una sustancia ilícita durante una salida médica y, posteriormente, introducirla al centro penal donde cumple su condena.
Las autoridades deberán determinar si existía una coordinación previa entre el funcionario y el recluso o si hubo participación de otras personas en el supuesto intento de ingresar droga al sistema penitenciario.
El caso permanece ahora bajo investigación del Organismo de Investigación Judicial y del Ministerio Público, quienes recopilan evidencia, declaraciones y registros que permitan esclarecer las circunstancias en las que se produjo la entrega de los alimentos.

Controles evitaron el ingreso de la droga
El Ministerio de Justicia destacó que el decomiso fue posible gracias a los controles de seguridad aplicados por la Policía Penitenciaria durante las salidas médicas de los privados de libertad.
Cada vez que un recluso es trasladado a un hospital o centro de atención especializado permanece bajo estricta vigilancia de oficiales penitenciarios, quienes tienen la responsabilidad de inspeccionar cualquier objeto, alimento o artículo que terceros pretendan entregarle.
Ese procedimiento permitió detectar la droga antes de que llegara a manos del interno, evitando que la sustancia fuera eventualmente introducida al centro penal.
Las autoridades reiteraron que mantendrán este tipo de controles en todas las diligencias médicas y judiciales que impliquen el traslado de personas privadas de libertad, con el objetivo de impedir el ingreso de drogas, teléfonos celulares u otros objetos prohibidos a los establecimientos penitenciarios del país.
La investigación continuará durante los próximos días para determinar las responsabilidades penales y administrativas derivadas de este caso, mientras el auxiliar de enfermería permanece detenido y el privado de libertad enfrenta un proceso disciplinario por los hechos ocurridos en el Hospital Tony Facio de Limón.













