Al menos una persona murió este jueves durante un ataque atribuido a Irán contra una empresa china en el norte de Kuwait, según informó el Ministerio de Defensa del país del golfo Pérsico. El hecho ocurre en medio de una escalada de ataques y represalias entre Estados Unidos e Irán desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
“La atroz agresión iraní tuvo como objetivo un edificio perteneciente a una empresa china en el norte del país, causando la muerte de un trabajador y daños materiales significativos al inmueble”, declaró el portavoz del ministerio, Saud al Atwan, en un comunicado.
El funcionario añadió que “las autoridades competentes comenzaron de inmediato a tomar las medidas necesarias y a abordar la situación en coordinación con las partes involucradas”.
Al Atwan afirmó que las Fuerzas Armadas de Kuwait “reafirman su compromiso de cumplir con sus responsabilidades con la máxima eficiencia y de adoptar todas las medidas necesarias para proteger la soberanía nacional y salvaguardar su seguridad y estabilidad a fin de preservar la seguridad de los ciudadanos y residentes”.

Las declaraciones del portavoz, quien no especificó si el ataque se realizó con drones o misiles ni identificó a la empresa afectada, se conocieron pocas horas después de que el Ejército de Jordania informara sobre la interceptación y derribo de cinco misiles dirigidos a su territorio, acción que también atribuyó a Irán.
Hasta el momento, la Guardia Revolucionaria iraní no ha reivindicado estos ataques, aunque en las últimas semanas ha enfrentado acusaciones por lanzar múltiples agresiones con misiles y drones contra aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, entre ellos Baréin, Jordania y Kuwait.
Los ataques registrados este jueves se suman a las acciones anunciadas por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), que confirmó la realización de una nueva oleada de ataques contra Irán, impactando decenas de objetivos militares. Estas operaciones se presentaron como respuesta a un intento de lanzamiento de misiles contra tropas estadounidenses desplegadas en la región.
La ofensiva estadounidense tuvo lugar un día después de que la Guardia Revolucionaria lanzara varios misiles balísticos contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente. Según el mando militar estadounidense, todos los misiles fueron interceptados.












