Al menos 13 personas murieron y más de 25 resultaron heridas en Ucrania tras una nueva serie de ataques rusos durante la noche del miércoles y la madrugada de este jueves, según confirmaron las autoridades ucranianas. La jornada estuvo marcada por la advertencia previa del presidente Volodimir Zelensky, quien anticipó un posible ataque masivo durante la noche y pidió máxima precaución a la población.
Un misil balístico impactó contra una vivienda en una aldea cercana a Krivói Rog, en el centro del país, donde murieron cuatro adultos y dos niñas de 5 y 12 años. A su vez, ocho personas más resultaron heridas en el mismo incidente, mientras el consejo de defensa de Kryvyi Rig alertó: “El número de muertos podría aumentar”.
En otras regiones, la violencia también dejó un saldo trágico. En Poltava, al este, un ataque con drones contra un almacén provocó la muerte de una persona. La ciudad de Lviv fue blanco de bombardeos que dejaron al menos 15 heridos, de acuerdo con el reporte de las autoridades locales.
El ataque a esta ciudad obligó a Polonia a desplegar aviones de combate para resguardar su espacio aéreo, según informaron sus fuerzas armadas vía X: “Los aviones de combate y un avión de alerta temprana comenzaron a operar, mientras que los sistemas de defensa aérea terrestres y los sistemas de reconocimiento por radar alcanzaron un estado de preparación”.
La administración militar de Kiev confirmó la muerte de una persona y dos heridos tras la ofensiva rusa en la capital. El alcalde, Vitali Klitschko, fue categórico al advertir que “Rusia atacó la capital con armas balísticas” y pidió a la ciudadanía mantenerse en los refugios tras señalar que había incendios en varios distritos de la ciudad: “La amenaza de nuevos ataques persiste. ¡Permanezcan en los refugios!”. Además, otros cinco civiles sufrieron lesiones en un distrito del este de Kiev debido a los bombardeos recientes.
Las imágenes difundidas por el servicio de emergencias de Kiev mostraban a bomberos luchando por controlar incendios en edificios bombardeados y removiendo escombros tras los ataques rusos. Las escenas reflejan la destrucción que dejó la ofensiva nocturna, donde el trabajo de los equipos de rescate fue crucial para encontrar sobrevivientes y atender a los heridos.
Los ataques dejaron una sensación de alarma generalizada en la población ucraniana. El presidente Zelensky, en un mensaje transmitido en X el miércoles por la noche, insistió: “Los rusos prepararon un ataque masivo hace varios días, y hay una alta probabilidad de que el ataque se lleve a cabo esta noche”. En la misma publicación, pidió a los ciudadanos: “Por favor, en todas las regiones de Ucrania, presten atención a las alertas de ataques aéreos de hoy y manténganse a salvo”.
En lo que respecta a la defensa aérea, Zelensky reiteró su llamado a los aliados internacionales para que provean a Kiev los sistemas de misiles que el país necesita con urgencia. El martes, el mandatario ucraniano se reunió en la Casa Blanca con el presidente estadounidense Donald Trump y discutieron la posibilidad de que Ucrania produzca misiles interceptores Patriot.
De acuerdo con datos de la ONU, el mes pasado fue el más letal para la población civil ucraniana desde abril de 2022. El organismo atribuyó este repunte al aumento de los ataques de largo alcance por parte de Moscú contra ciudades y pueblos en todo el país, un giro que ha elevado la preocupación internacional por el número de víctimas civiles.
En respuesta a la ofensiva rusa, Ucrania intensificó sus propios ataques en los últimos meses. El objetivo, según analistas y fuentes oficiales, es presionar al Kremlin para que considere sentarse a negociar, tras casi cuatro años y medio de enfrentamientos.
En el plano militar, Ucrania enfrenta una seria escasez de misiles interceptores Patriot PAC-3, indispensables para derribar los misiles balísticos rusos. Solo estos sistemas de origen estadounidense pueden neutralizar este tipo de amenaza, pero el suministro se ha visto afectado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciada en febrero, que ha desviado recursos críticos.
A principios de julio, el presidente estadounidense Donald Trump manifestó su disposición a permitir que Ucrania fabrique misiles tierra-aire, una decisión que cobra especial relevancia ante la creciente necesidad defensiva de Kiev. Zelensky reveló el martes que la reunión con Trump en la Casa Blanca fue “buena” y resaltó: “El presidente estadounidense aceptó que nos dará licencias (Patriot)”.

El aumento de la violencia y la falta de medios defensivos han generado alarma entre los ucranianos, que dependen cada vez más de la cooperación internacional para resistir los bombardeos. Las autoridades insisten en que solo con el refuerzo de sistemas antiaéreos podrán reducir el impacto de los ataques sobre la población civil y la infraestructura esencial.
La combinación de ataques rusos más intensos y la escasez de recursos defensivos refuerza la urgencia de una solución diplomática al conflicto, mientras la población civil sigue pagando el precio más alto.
(Con información de AFP)














