
Los taxistas retomaron este martes los bloqueos en los principales accesos de la ciudad de El Progreso, Yoro en Honduras en protesta por el ajuste aplicado por la municipalidad a la tasa vehicular. Los manifestantes sostienen que el incremento llega a 300% en algunos casos y exigen la suspensión o revisión del cobro.
Los conductores afirman que la subida afecta a un sector que enfrenta altos costos operativos por combustible, mantenimiento de unidades y gastos diarios para mantener activo el servicio de transporte.
Aunque existe una mesa de diálogo entre representantes del gremio y autoridades municipales, los transportistas mantienen su postura de que cualquier acuerdo debe incluir la suspensión o revisión del cobro establecido.
Impacto de las protestas en la ciudad
Los dirigentes del sector señalaron que, mientras la medida continúe vigente, las acciones de protesta seguirán y no descartan intensificar los bloqueos si no reciben una respuesta favorable.
Las tomas de calles registradas en los últimos días provocaron congestionamientos en los accesos principales de El Progreso y afectaron a conductores particulares, usuarios del transporte público y actividades comerciales que dependen de la movilidad dentro y fuera de la ciudad.

El conflicto también generó preocupación entre empresarios y comerciantes locales, que advirtieron que la interrupción del tránsito representa pérdidas para distintos sectores productivos.
La Cámara de Comercio de El Progreso expresó su desacuerdo con el aumento de la tasa vehicular y llamó a encontrar una solución mediante el diálogo.
Respuesta de las autoridades
La tensión entre manifestantes y autoridades aumentó durante las primeras jornadas de protesta, cuando se registraron desalojos de las vías con uso de gas lacrimógeno por parte de los cuerpos de seguridad, según los participantes en las manifestaciones.
Por su parte, el alcalde de El Progreso, Alexander López, aseguró que la municipalidad mantiene disposición al diálogo, pero reiteró que no negociará bajo presión.
El funcionario defendió el ajuste al señalar que fue aprobado desde septiembre del año pasado a través del Plan de Arbitrios Municipal y que su aplicación responde a un proceso previamente establecido.
La administración municipal sostiene que la actualización de las tasas forma parte de los mecanismos de recaudación local, mientras los transportistas consideran que el incremento no corresponde a la realidad económica que enfrenta el sector.

Negociaciones sin acuerdo
Representantes de ambas partes continúan evaluando alternativas dentro de la mesa de diálogo, aunque hasta ahora no se anunció un acuerdo definitivo que permita suspender las protestas y normalizar el tránsito en la ciudad.
El conflicto mantiene en alerta a comerciantes, usuarios del transporte y ciudadanos que dependen de las principales vías de acceso a El Progreso, debido al riesgo de nuevas interrupciones que podrían afectar la actividad económica local.
Aunque la municipalidad sostiene que el ajuste forma parte del Plan de Arbitrios aprobado previamente, los sectores inconformes insisten en que el aumento debe revisarse antes de continuar con su aplicación, por lo que el diálogo será determinante para evitar que la crisis se prolongue.
De momento el Alcalde mantiene una postura de no suspender el cobro, mientras que transportistas rechazan el incremento y aducen que es desproporcionado.














