
Una ola de calor sin precedentes golpeó la costa este de Estados Unidos durante la semana del 4 de julio, ocasionando al menos 25 muertes en Nueva Jersey y la imposición de alertas sanitarias y climáticas en decenas de estados, según reportes del Departamento de Salud estatal y el Servicio Meteorológico Nacional. Millones de personas enfrentaron temperaturas extremas entre el 30 de junio y el 5 de julio, con registros que superaron los valores históricos en varias ciudades.
De acuerdo con el Departamento de Salud de Nueva Jersey (NJDOH), las muertes atribuidas a la ola de calor ocurrieron en diez condados del estado y afectan a personas con edades entre los 30 y los 80 años. El comisionado de salud, Raynard Washington, confirmó que la mayoría de los fallecidos residía en viviendas sin aire acondicionado o fueron hallados en la vía pública y vehículos estacionados. Las autoridades insisten en que la cifra es preliminar y podría aumentar tras la revisión de los informes forenses.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó que más de 260 millones de habitantes estuvieron bajo alerta por calor extremo durante este periodo. La entidad reportó que se batieron al menos 148 récords diarios de temperatura entre el 30 de junio y el 5 de julio, con máximas superiores a los 37,7 ℃ (100 ℉) en más de 20 estados. El fenómeno coincidió con el fin de semana del Día de la Independencia, uno de los periodos festivos más concurridos del año en Estados Unidos.
¿Cuántas muertes se han registrado por la ola de calor en Nueva Jersey y cuáles son las causas?
El Departamento de Salud de Nueva Jersey confirmó que al menos 25 personas fallecieron por causas relacionadas con el calor extremo durante la ola registrada en la primera semana de julio. El comisionado Raynard Washington indicó que “la mayoría de las víctimas fueron halladas en viviendas sin sistemas de refrigeración” y que otras se encontraban en la vía pública o en automóviles estacionados. Las edades de los fallecidos oscilan entre los 30 y los 80 años.
El informe oficial señala que las principales causas del deceso fueron el golpe de calor y la descompensación asociada a enfermedades crónicas agravadas por la exposición a temperaturas elevadas. El NJDOH advirtió que estas muertes son preliminares y que el número definitivo podría conocerse tras la revisión de los médicos forenses. En años anteriores, la mortalidad asociada a olas de calor en Nueva Jersey había sido significativamente menor, con seis muertes reportadas en el mismo periodo en 2025.
¿Qué récords de temperatura se rompieron durante la ola de calor?
El Servicio Meteorológico Nacional informó que al menos 148 récords diarios de temperatura se rompieron en la región este y centro de Estados Unidos entre el 30 de junio y el 5 de julio de 2026. En Washington D.C., la temperatura alcanzó los 39,4 ℃ (103 ℉) el 4 de julio, el valor más alto para esa fecha desde que existen registros oficiales.
En Atlantic City, Nueva Jersey, se igualó el récord absoluto de 41,1 ℃ (106 ℉), mientras que Filadelfia reportó tres días consecutivos con valores por encima de los 38,3 ℃ (101 ℉), algo sin precedentes según el NWS. El episodio de calor también afectó a otras ciudades del noreste, donde se superaron máximas históricas. La combinación de altas temperaturas y humedad elevó la sensación térmica a valores superiores a los 40 ℃ (104 ℉) en varias localidades.
¿Qué recomendaciones emitieron las autoridades sanitarias ante la ola de calor?
El Departamento de Salud de Nueva Jersey y las autoridades locales emitieron una serie de recomendaciones para la población durante la ola de calor. Entre las principales medidas, se solicitó a los residentes:
- Permanecer en lugares frescos y con aire acondicionado durante las horas de mayor temperatura.
- Mantenerse hidratados, bebiendo agua en intervalos regulares.
- Evitar la exposición directa al sol y limitar las actividades físicas al aire libre.
- Utilizar ropa ligera y de colores claros.
- Verificar el estado de salud de familiares, vecinos mayores y personas con enfermedades crónicas.
El comisionado Raynard Washington explicó que “la hidratación y el acceso a espacios refrigerados son fundamentales para prevenir complicaciones graves”. El NJDOH también recomendó acudir a los centros de enfriamiento habilitados por las autoridades locales y reportar cualquier síntoma de agotamiento por calor, como sudoración excesiva, debilidad, mareos o fiebre alta.
¿Cuál es el impacto de la ola de calor en el sistema de salud pública?
La ola de calor provocó un aumento en las consultas y hospitalizaciones por enfermedades relacionadas con las altas temperaturas. De acuerdo con el Departamento de Salud de Nueva Jersey, cientos de personas fueron atendidas en hospitales y centros de salud por golpes de calor, deshidratación y complicaciones en pacientes con enfermedades crónicas.
El sistema de emergencias del estado reportó un incremento en las llamadas de auxilio durante el periodo crítico, especialmente en las ciudades más afectadas por las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias enfatizaron la importancia de actuar rápidamente ante los primeros síntomas y solicitar ayuda médica en caso de agravamiento del cuadro clínico.
El Servicio Meteorológico Nacional reiteró que el calor extremo representa la principal causa de muerte asociada a fenómenos meteorológicos en Estados Unidos, por encima de tormentas, inundaciones y tornados.
¿Qué acciones implementaron los gobiernos locales y estatales frente a la emergencia?
Ante el impacto de la ola de calor, autoridades estatales y municipales de Nueva Jersey y otros estados afectados pusieron en marcha medidas de emergencia y coordinación interinstitucional. El Departamento de Salud habilitó centros de enfriamiento en edificios públicos y escuelas, donde la población pudo refugiarse durante las horas de mayor temperatura.
El gobierno estatal, encabezado por la gobernadora Mikie Sherrill, reforzó la comunicación con los servicios de emergencia y mantuvo canales de información constante con la ciudadanía. El Servicio Meteorológico Nacional actualizó las alertas climáticas en tiempo real y recomendó a la población seguir estrictamente las indicaciones oficiales.
La gobernadora Sherrill subrayó en conferencia de prensa que las olas de calor “afectan a personas de todas las edades y condiciones de salud”, y pidió especial atención para los sectores más vulnerables, como adultos mayores, personas con discapacidad y quienes carecen de acceso a aire acondicionado.

¿Qué diferencia a esta ola de calor de años anteriores?
Según datos del Departamento de Salud de Nueva Jersey y el Servicio Meteorológico Nacional, la ola de calor registrada en la primera semana de julio de 2026 ha sido la más intensa y prolongada en más de 14 años. El número de muertes reportadas y la cantidad de récords de temperatura superados la distinguen de episodios previos.
En 2025, solo se reportaron seis muertes asociadas a olas de calor en el estado, mientras que en 2026 la cifra preliminar alcanza al menos 25 fallecidos. El NWS señaló que la duración, extensión geográfica y magnitud de las temperaturas hacen de este evento uno de los más severos de la historia reciente en la región.
Los especialistas atribuyen el incremento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor a patrones de cambio climático y recalcan la necesidad de fortalecer la infraestructura urbana y los sistemas de alerta temprana.
¿Qué se espera para las próximas semanas y cómo puede prepararse la población?
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó un descenso progresivo de las temperaturas en la región este de Estados Unidos para los próximos días, pero advirtió que la temporada de verano aún podría registrar nuevos episodios de calor extremo. Las autoridades recomendaron a la población mantenerse informada a través de canales oficiales y prepararse ante posibles nuevas alertas.
El Departamento de Salud de Nueva Jersey insistió en la importancia de mantener hábitos de prevención, consultar a profesionales de la salud ante cualquier síntoma y colaborar con la protección de los grupos más vulnerables.
El impacto de la ola de calor de 2026 refuerza la necesidad de adaptar protocolos de emergencia y sistemas de salud a fenómenos climáticos extremos, así como de promover una mayor conciencia social sobre la prevención de riesgos asociados al calor.













