Un hallazgo sacudió este fin de semana a la región sur de Santa Fe tras la confirmación del hallazgo sin vida de Gastón Montenegro. El joven, cuya desaparición había movilizado a familiares, amigos y fuerzas de seguridad, fue encontrado enterrado en una zona rural de Serodino, a unos 35 kilómetros de Capitán Bermúdez. “Fue una muerte violenta”, aseguró el director de la investigación.
El desenlace fatal se conoció el sábado tras intensos rastrillajes coordinados por personal policial y judicial. El operativo, realizado en un sector alejado de la localidad, requirió la intervención de un antropólogo forense para asegurar la correcta extracción de los restos y la preservación de pruebas en la escena del crimen. Según describió el director de Investigación Criminal del Gobierno provincial, Darío Chávez, los responsables del hecho intentaron ocultar el delito mediante el entierro del cadáver.
El resultado preliminar de la autopsia no dejó dudas sobre la naturaleza del hecho. “Se trató de una muerte violenta”, afirmó Chávez ante la prensa. El funcionario recalcó la gravedad de las lesiones y la evidencia hallada en el lugar, aunque evitó brindar detalles específicos que pudieran comprometer el desarrollo de la investigación.
La desaparición de Montenegro había generado gran conmoción en la comunidad. En las primeras horas de búsqueda, la familia sostuvo la hipótesis de un secuestro, una línea que también fue considerada por los investigadores, según informó el portal Aire de Santa Fe.
Chávez explicó que, con el hallazgo del cuerpo, la carátula del expediente deberá ser modificada conforme a lo que determine el Ministerio Público de la Acusación (MPA), dejando atrás la simple búsqueda de paradero para avanzar hacia la investigación de un homicidio.
El operativo de localización se desplegó en un área rural caracterizada por su difícil acceso y escasa circulación. De acuerdo con el relato oficial, el cuerpo de Gastón Montenegro fue hallado enterrado, lo que motivó la convocatoria de un especialista en antropología forense. Esta medida buscó evitar la pérdida de pruebas sensibles y asegurar la recolección adecuada de elementos que pudieran esclarecer las circunstancias del crimen.

Las autoridades remarcaron la importancia de la escena del hallazgo para reconstruir lo sucedido. La manera en que el cadáver fue ocultado y los indicios recogidos en el sitio serán fundamentales para el avance de la causa. “Estaba enterrado el cuerpo, entonces se pidió la colaboración de un antropólogo forense para poder hacer la adecuada extracción y evitar perder alguna evidencia que había en el lugar”, precisó Chávez.
Si bien la investigación sigue abierta, una de las líneas principales apunta a un posible conflicto vinculado a la comercialización de estupefacientes. “Todo parece indicar que hay un conflicto relacionado con la comercialización de estupefacientes. Hay un detenido y todavía la investigación no está cerrada”, señaló Chávez. Esta hipótesis se desprende de los primeros testimonios y del análisis de información digital incautada durante las diligencias previas.
El expediente, que en sus inicios fue caratulado como búsqueda de paradero y privación ilegítima de la libertad, cambiará su calificación legal una vez que el MPA evalúe la totalidad de los elementos reunidos.
En los próximos días, la investigación se centrará en el análisis de dispositivos electrónicos y comunicaciones. “Hay muchísima información digital que se tiene que analizar. Se transformará en evidencia en su momento y después será introducida al proceso penal”, explicó el director de Investigación Criminal.
La desaparición de Gastón Montenegro había sido denunciada por sus allegados días atrás, lo que activó el protocolo de búsqueda tanto a nivel local como provincial. Vecinos de Serodino y Capitán Bermúdez participaron en la difusión de imágenes y la recolección de datos que pudieran contribuir al hallazgo. La noticia del trágico desenlace generó conmoción y pedidos públicos de justicia por parte de la familia y la comunidad.













