
En un contexto en el que las exportaciones volvieron a ganar protagonismo como una de las principales vías para sostener la actividad industrial, la reducción de costos vinculados al comercio exterior se convirtió en uno de los reclamos más reiterados por las empresas manufactureras. El Gobierno avanzó por este camino, anunció la eliminación y baja gradual de retenciones para cientos de productos y el nuevo esquema comenzó a regir esta semana, que comenzó julio.
La medida alivió la carga tributaria sobre cientos de bienes, pero el beneficio no llegó de manera uniforme: mientras algunas actividades dejaron de pagar retenciones desde el primer día, otras iniciaron un proceso gradual de reducción y un grupo de complejos exportadores de peso quedó completamente al margen.
El cambio entró en vigencia el miércoles 1° de julio con el Decreto 566/2026. El objetivo es mejorar la competitividad de las manufacturas argentinas en los mercados internacionales mediante una menor carga impositiva.
El nuevo esquema reconfiguró el mapa exportador de la industria, ya que definió con claridad qué sectores obtuvieron un alivio inmediato, cuáles deberán esperar hasta junio de 2027 para acceder a una alícuota cero y cuáles continuaron alcanzados por el tributo.
Según un análisis de la Unión Industrial Argentina (UIA) el nuevo esquema muestra que todavía existen exportaciones industriales por alrededor de USD 3.500 millones que siguen pagando derechos de exportación.
El cambio entró en vigencia el miércoles 1° de julio con el Decreto 566/2026. El objetivo es mejorar la competitividad de las manufacturas
El decreto dividió a los productos alcanzados en dos grupos:
- Comprende 749 posiciones arancelarias, de las cuales 743 correspondieron a manufacturas de origen industrial y seis a productos primarios. Todas ellas tributaban alícuotas del 3% o del 4,5% y pasaron a una alícuota del 0% desde julio. Según la UIA, ese universo representó exportaciones anuales por aproximadamente USD 730 millones, concentradas principalmente en metales básicos, además de productos químicos, autopartes y bienes de caucho y plástico. Ese número es un promedio de las ventas al exterior de los últimos dos años. Puntualmente en 2025, el país exportó esos bienes por USD 891 millones.
- Reúne reunió 74 posiciones arancelarias que también tributaban entre el 3% y el 4,5% y que ahora quedaron sujetas a una desgravación gradual. En estos casos, las alícuotas disminuirán en tramos mensuales iguales hasta desaparecer completamente en junio de 2027. El volumen de exportaciones alcanzado por este esquema resultó mucho mayor: alrededor de USD 7.600 millones en 2025, impulsado principalmente por el complejo automotor y autopartista, además de productos químicos, fertilizantes, insumos plásticos, caucho y materiales para la construcción.

La explicación de por qué en estos casos la baja es gradual es muy sencilla: no comprometer el superávit fiscal. Tener las cuentas saneadas y cuidar que los gastos no superen los ingresos es el objetivo número 1 del Gobierno, además de controlar la inflación. Por lo tanto, y aunque el Gobierno manifestó en reiteradas oportunidades que seguirá bajando impuestos, lo hará en la medida de las posibilidades fiscales. En el caso de los productos que ya no tienen retenciones, se debe a que el costo fiscal de la medida era ínfima.
Los principales ganadores
Entre las actividades que recibieron el beneficio de manera inmediata sobresalieron los metales básicos, que concentraron la mayor parte de las exportaciones comprendidas en ese grupo. También quedaron alcanzados distintos productos químicos, autopartes y manufacturas de caucho y plástico, que desde julio dejaron de tributar derechos de exportación.

En tanto, el régimen de reducción gradual favoreció especialmente al sector automotor y autopartista, que explicó casi USD 7.000 millones de las exportaciones incluidas en ese esquema. También integraron ese universo productos químicos orgánicos, fertilizantes, insumos plásticos, caucho y algunos aceites livianos, que accederán al beneficio pleno dentro de un año.

La diferencia entre ambos grupos no fue menor. Mientras algunos exportadores comenzaron a operar inmediatamente con una alícuota del 0%, otros continuarán reduciendo su carga tributaria de forma gradual hasta mediados de 2027.
Los sectores que quedaron excluidos
El informe de la UIA también identificó a los sectores que no ingresaron al nuevo esquema. Según la entidad, 105 posiciones arancelarias correspondientes a manufacturas industriales permanecieron excluidas de la eliminación de los DEX. Allí se concentraron principalmente productos vinculados al acero, el aluminio y determinados bienes de la minería, como la plata, el litio y otros metales preciosos.
Ese conjunto representó exportaciones por aproximadamente USD 4.500 millones durante 2025. Si se excluyen los productos mineros, todavía quedaron manufacturas industriales por alrededor de USD 3.500 millones alcanzadas por derechos de exportación. Para la industria, ese dato refleja que la eliminación de retenciones avanzó sobre una parte importante del entramado manufacturero, aunque no abarcó la totalidad de los bienes que el país vende al exterior.

Dentro de ese grupo excluido, los metales básicos explicaron exportaciones superiores a USD 3.300 millones, mientras que también permanecieron gravados algunos productos químicos específicos y determinados bienes de la metalmecánica y los electrónicos.
El relevamiento también mostró que el nuevo esquema convivirá con otros derechos de exportación que continúan vigentes sobre distintos productos clasificados como Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA). Entre ellos figuran carnes, pescados, grasas y aceites, conservas, azúcares y concentrados de proteínas texturizadas, con alícuotas que van del 1,5% al 9%, según el producto. En conjunto, esos rubros representaron exportaciones por más de USD 5.100 millones durante 2025.














