Jannik Sinner tuvo un accidentado estreno en Wimbledon. El número 1 del ranking ATP y vigente campeón del torneo sufrió una impactante caída que encendió las alarmas en la cancha central. Además, necesitó de una exigente remontada en cinco sets para superar al serbio Miomir Kecmanovic (50°) y avanzar a la segunda ronda.
Luego de estar abajo en dos oportunidades, el italiano se impuso por 4-6, 6-3, 6-7 (6), 6-2 y 6-3 luego de tres horas y media de batalla, en un encuentro mucho más complicado de lo esperado para el principal favorito al título.
El momento más preocupante de la tarde en el All England Club llegó en el tercer parcial. Con el marcador igualado 2-2 y 15-30 a favor de Sinner, el italiano corrió una pelota cerca del fondo de la cancha, perdió el equilibrio sobre el césped y se resbaló de manera aparatosa.
La apertura de piernas provocó un inmediato gesto de dolor del campeón defensor, que quedó tendido sobre la hierba mientras el público contenía la respiración. La jueza descendió rápidamente de su silla para verificar el estado del jugador.
Finalmente, Sinner logró reincorporarse y siguió jugando. Las imágenes mostraron al italiano tomándose la zona izquierda de la cadera y moviéndose con algunas molestias, aunque sin necesidad de recibir atención médica prolongada.
La caída no fue el único inconveniente físico que afrontó el líder del ranking. Durante el partido también se observó sangre en una de sus zapatillas blancas, producto de una pequeña herida en un pie, aunque el propio jugador le quitó dramatismo una vez finalizado el partido.
“Estoy bien, parece mucho peor de lo que realmente es. Estoy muy sorprendido de que me dejaran seguir jugando. Lo blanco se volvió un poco rojo. No quería molestar al oponente pidiendo tiempo médico, estábamos teniendo un buen ritmo”, dijo el número 1 del mundo en conferencia de prensa.
Más allá del susto, el desarrollo del partido expuso las dificultades que atravesó Sinner en su regreso a la competencia. Kecmanovic lo obligó a remar desde atrás en dos oportunidades. El serbio se llevó el primer set por 6-4 y volvió a adelantarse tras adjudicarse el tie-break del tercer parcial, con lo que el gran candidato debió despejar los fantasmas de una eliminación prematura.
Sin embargo, el italiano reaccionó con autoridad en los dos últimos sets. Elevó la efectividad de su servicio, recuperó el control de los intercambios y terminó cerrando una victoria trabajada que le permitió evitar una de las grandes sorpresas de la jornada inaugural.
El debut representó además su primera presentación oficial desde la inesperada derrota sufrida ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo en Roland Garros, torneo en el que protagonizó un llamativo colapso físico cuando parecía encaminado a la clasificación. Aquella caída había sembrado interrogantes sobre su estado y su preparación para la gira sobre césped.
Por eso, el estreno en Wimbledon dejó sensaciones encontradas. Sinner consiguió el objetivo principal de avanzar de ronda, pero necesitó remontar dos veces, atravesó momentos de evidente incomodidad física y protagonizó un accidente que encendió la preocupación entre los espectadores del All England.
En la segunda ronda se enfrentará al portugués Nuno Borges (48° del mundo), con la misión de recuperar sensaciones y confirmar que el susto vivido en la cancha central no afectará su objetivo de revalidar el título en la Catedral del Tenis.













