La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) advirtió que las muertes violentas contra personas de la comunidad LGBTIQ+ continúan registrando elevados niveles de impunidad en Honduras, en medio de un contexto de violencia, discriminación y discursos de odio que afectan especialmente a las personas trans.
En un pronunciamiento público, el organismo internacional indicó que en el país persiste la ausencia de una legislación integral contra la discriminación, una situación que, según diversos sectores defensores de derechos humanos, limita la protección efectiva de las poblaciones vulnerables.
La OACNUDH expresó preocupación ante el incremento de mensajes de odio y violencia difundidos tanto en espacios públicos como en entornos digitales, y destacó que estos siguen impactando de manera desproporcionada a las personas LGBTIQ+, especialmente a la comunidad trans.
“El Estado hondureño tiene la obligación de poner fin a la violencia y la discriminación, investigar de manera diligente e imparcial las violencias por prejuicio y sancionar a las personas responsables”, enfatizó el organismo internacional.
Garantías de protección social
El comunicado recordó que Honduras ha reconocido los derechos de las personas LGBTIQ+ y sus aportes a la construcción de una sociedad más inclusiva, plural e igualitaria, por lo que insistió en fortalecer mecanismos de protección y garantizar el cumplimiento de las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Activistas y representantes de organismos internacionales reiteran que la impunidad en los crímenes contra personas LGBTIQ+ alimenta un clima de temor y desconfianza hacia las instituciones encargadas de impartir justicia.
La OACNUDH subrayó que el Estado debe garantizar protección integral, acceso efectivo a la justicia y condiciones de igualdad para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, y remarcó que la erradicación de la violencia y la discriminación sigue siendo uno de los principales desafíos en derechos humanos en Honduras.
Las cifras refuerzan la gravedad del problema: según organismos y organizaciones de derechos humanos, en Honduras se registran 17 muertes violentas de personas LGBTIQ+ entre enero y mayo de 2026; además, distintas fuentes advierten que la impunidad rebasa el 90 % en este tipo de casos, lo que evidencia no solo la persistencia de la violencia, sino también la deuda estructural del Estado en materia de investigación, justicia y protección efectiva para esta población.
Exigen respuestas
El pronunciamiento de Naciones Unidas surge tras el hallazgo de tres cuerpos calcinados en la aldea El Cimarrón, hecho que actualmente es investigado por las autoridades hondureñas.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI), a través del Laboratorio de Dactiloscopia Forense, confirmó la noche del sábado la identificación plena de una de las víctimas: Axel Oved Cerrato Pineda, de 29 años y miembro de la comunidad LGBTIQ+.
De acuerdo con la DPI, la identificación se logró mediante procedimientos científicos realizados por peritos de los laboratorios de Policía Científica y Criminalística. Las investigaciones prosiguen para esclarecer el triple asesinato y determinar las circunstancias en que ocurrieron los hechos.
El caso ha generado fuertes reacciones de organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos LGBTIQ+, que exigen una investigación exhaustiva, transparente y libre de prejuicios. Distintos sectores consideran que estos hechos reflejan la vulnerabilidad que continúa enfrentando esta población en Honduras.













