
La localidad de El Palomar, en el partido de Morón, fue escenario de un episodio que sacudió a todos los vecinos del barrio: una beba de 18 meses murió carbonizada tras un incendio que arrasó por completo con su vivienda de la calle Bergamini al 2100.
Según pudo confirmar Infobae, el foco se desató en pocos minutos y los bomberos acudieron rápidamente al domicilio. Una vez que lograron sofocar las llamas, encontraron el cuerpo de la menor en el interior de la vivienda y que había sufrido los efectos del fuego.
El cadáver fue hallado debajo de una sección del techo que colapsó debido a la intensidad del calor generado por el incendio. La estructura de material quedó prácticamente destruida, y los rescatistas indicaron que lo poco que permaneció en pie deberá ser demolido. También se acercó una ambulancia del SAME Morón para asistir en la emergencia.
En el momento del incendio, la madre de la niña, una joven de 22 años, había salido para llevar a su otro hijo, de 8 años, a una escuela ubicada a cinco cuadras del domicilio, según supo este medio.
Durante ese trayecto, una vecina la alertó sobre el incendio que estaba afectando su casa. La mujer, todavía en estado de shock, declaró ante el personal policial presente que siempre deja todos los electrodomésticos apagados y desenchufados.
En tanto, de acuerdo a lo que relató el medio Primer Plano, la velocidad con la que el incendio arrasó la vivienda redujo drásticamente cualquier opción de rescate. Los tíos de la niña, pese a sus intentos por entrar al lugar y salvarla, no lograron superar la intensidad de las llamas, que imposibilitaron toda acción de auxilio.
La investigación se encuentra a cargo de la Fiscalía N.° 8 de Morón, bajo la instrucción de la fiscal Adriana Suárez Corripio, quien dispuso actuaciones por averiguación de causales de muerte. De momento, se aguarda el resultado de los peritajes para determinar el origen exacto del siniestro, aunque las primeras hipótesis apuntan a un accidente doméstico.
Un antecedente similar en Chubut

Un trágico hecho conmocionó a la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut. Semanas atrás, se confirmó el fallecimiento de un niño de 3 años que permanecía internado en estado crítico en el Hospital Regional. El menor había sufrido graves heridas el sábado anterior durante un incendio en una vivienda del barrio Standard Norte, en Km. 8, provocado por la explosión de un caloventor.
Durante la madrugada del sábado, alrededor de las 3, la madre del niño descansaba cuando percibió humo proveniente de la habitación donde su hijo dormía. Al ingresar, encontró al pequeño ya alcanzado por las llamas, lo tomó en brazos y lo trasladó urgentemente al hospital. La mujer no resultó lesionada en el siniestro.
De acuerdo con los testimonios recabados por la policía, el fuego se habría iniciado en el dormitorio, presuntamente porque el caloventor estaba colocado muy cerca del colchón.
El niño fue ingresado en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica en condición crítica, con quemaduras que abarcaban cerca del 50% de la superficie corporal y un compromiso grave de las vías respiratorias por la inhalación de humo y el calor generado durante el incendio. Desde el primer momento, el equipo médico consideró que el pronóstico era sumamente grave.
Luis Cisneros, jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Regional, confirmó el deceso y describió la evolución del caso. “Lamentablemente anoche falleció. El estado del paciente era sumamente crítico, no solo por sus quemaduras en la piel sino por todo lo que era la vía aérea. Era un paciente totalmente inestable”, expresó a ADN Sur.
El especialista subrayó que aunque las quemaduras externas eran de consideración, el daño más profundo se localizaba en el sistema respiratorio del niño. “Lo más grave y lo que desencadenó el cuadro fue la quemadura de su vía aérea”, destacó.
Luego del fallecimiento, el Ministerio Público Fiscal dispuso el traslado del cuerpo a la morgue para la realización de la autopsia antes de entregarlo a los familiares.













