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“Se desplomó en los brazos de mi hijo”: el duro testimonio de la vecina que asistió a Agustín Rivero antes de morir

Los vecinos del barrio San José de Temperley no salen de la conmoción desde el viernes pasado, cuando Agustín Rivero fue asesinado por delincuentes que lo asaltaron para robarle el celular. El joven de 21 años regresaba de la universidad.

Nadia Núñez fue quien lo asistió en sus últimos momentos, luego de que recibiera un disparo en el abdomen. En declaraciones a la prensa, brindó un desgarrador testimonio sobre lo ocurrido en la intersección de las calles Dinamarca y Ericson en horas de la tarde.

“Fue desgarrador verlo a Agustín así”, describió la vecina, quien conocía a la víctima desde su infancia porque era amigo de su hijo. Y siguió: “Yo no me voy a olvidar más de la cara de Agus esperando que pase ese maldito auto y bajarse esa persona que le sacó la vida”.

Según relató la mujer, momentos antes del asalto advirtió a la distancia el vehículo de los delincuentes y pensó que podía embestir a Agustín, por lo que le pidió que se quedara quieto. En ese instante, uno de los hombres descendió del vehículo y lo amenazó: “Dame todo”.

“Y le dio todo. No se resistió en ningún momento, porque están diciendo que se resistió, que peleó. Agustín no se resiste, no es un nene que va a pelear, que te va a decir nada. Es un nene sano”, lamentó.

Agustín Rivero era estudiante de la UNLZ.

Como se observa en el video que encabeza la nota, la reacción inmediata de Agustín durante el asalto fue arrojar su mochila al suelo, en un intento de entregársela al delincuente. Sin embargo, el agresor no buscaba el bolso, sino su celular, por lo que se abalanzó sobre el joven y se lo arrebató de la mano.

Durante ese forcejeo, el delincuente disparó contra el estudiante y la bala impactó en su abdomen. Luego, el atacante se fugó a bordo del Volkswagen Voyage negro.

La mujer ingresó al joven a su domicilio, donde este solo alcanzó a disculparse con su hijo por chocarse con los objetos dentro de la casa: “Lo primero que hice fue llamar a la mamá. Por allá vi al papá y lo cargaron en un auto y se lo llevaron. Hasta ahí nada más es lo que sé”, continuó la mujer, quien precisó que más tarde tuvo que llamar al 911 por su propio hijo.

“Se crió con él. Jugaban juntitos desde que tenían tres, cuatro, cinco, seis años. Es un amiguito de toda la vida”, detalló.

El comunicado de la facultad donde estudiaba el joven.

Agustín volvía caminando de una clase de inglés, ya que debía rendir un examen parcial de la materia: “Es un nene que tenía que estar acá con todos. Nos rompieron a todos los vecinos y más a sus papás, que no sé cómo van a seguir”.

“Mi hijo estaba sudando, porque se desploma en los brazos de mi hijo. No se olvida más esto. Cuando entró a mi casa estaba consciente porque me dice ‘llamame la ambulancia’ y después se desplomó”, cerró. Rivero falleció poco después de ser trasladado al hospital local.

El robo del auto utilizado para el crimen

De acuerdo con la reconstrucción oficial, el Volkswagen Voyage usado en el asalto del joven fue robado a las 16:00 en la calle Madariada al 1700, partido de Lanús. Tres horas después, el grupo delictivo cometió el homicidio y, tras el hecho, se detectó la participación de la Renault Kangoo como vehículo de apoyo.

Ambos rodados fueron localizados poco antes de la medianoche: el Voyage, en la intersección de Martín Tito y Pasaje Aldas, Avellaneda; la Kangoo, en Blas Pladeras y Camino General Belgrano, Monte Chingolo.

Personal de la DDI realizó tareas de campo que incluyeron el levantamiento de rastros genéticos y papilares. Además, observaron movimientos sospechosos cerca de uno de los vehículos, lo que derivó en un allanamiento de urgencia en una vivienda de la calle Blas Pladeras al 300, Lanús.

En esa operación, se concretó la detención de Lautaro Ezequiel Silva (21) y Miguel Ángel Silva (25), ambos con antecedentes por robo en las zonas de Temperley y San José, según comunicaron fuentes policiales a Infobae.

El joven se desplomó en brazos de su amigo.

La investigación apunta ahora a identificar al resto de la banda, entre ellos dos sospechosos identificados como Alejandro Alexander, apodado “Lecoque”, y Matías Ezequiel Daller.

Durante la requisa, la policía incautó dos teléfonos celulares, un buzo negro con la inscripción Jordan, un buzo rojo Calvin Cley y zapatillas que habrían sido utilizadas durante los hechos, según precisaron los voceros.

La causa quedó a cargo de la UFI N° 7 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, que dispuso la aprehensión de los acusados bajo los cargos de homicidio criminis causa y robo agravado por el uso de arma de fuego, cometido en poblado y en banda. Las tareas continúan para dar con los prófugos y avanzar en las pericias sobre los vehículos y las pruebas recolectadas, informaron fuentes consultadas por Infobae.