
Desde que se aprobó en Uruguay la Ley Integral para Personas Trans, todos los organismos estatales deben reservar un 1% de los cupos laborales en los llamados que hacen a integrantes de este colectivo. La contratación en el Banco de la República Oriental del Uruguay (Brou) de una persona que dijo ser trans generó polémica y motivó una investigación.
El caso, informado por el diario El País, se hizo público luego de que una persona denunciara esta situación de forma anónima.
La persona se presentó al concurso y fue contratada en marzo. Para poder acceder al cupo destinado a la población trans, cambió su género en la partida de nacimiento pero no su nombre ni su apariencia, que sigue siendo masculina en redes sociales, de acuerdo al contenido de la denuncia consignado por el diario uruguayo.
En la denuncia anónima se señaló que el contratado hizo un “uso abusivo e informal de una ley defectuosa para abrirse camino en el empleo público en detrimento de personas que verdaderamente lidian y han lidiado con una verdadera disforia de género”.

La persona denunciada fue contactada por El País y defendió su designación. “No sé en qué se basa la denuncia porque hice mi cambio de género hace muchos años, en 2022. He decidido vivirlo a mí manera y de mi forma. Me parece de una violencia bastante particular que, una vez que uno se anima y genera una socialización de determinadas vivencias, lo denuncien así”, expresó bajo la condición de anonimato.
El Brou defendió que cumplió con todos los procedimientos legales y canalizó la denuncia a su Comité de Ética, algo que suele suceder.
La persona denunciada dijo que no hizo el cambio de género legal para postularse al llamado del Brou.
El denunciado también respondió al argumento de que no cambió su apariencia en redes sociales: consideró que ese cuestionamiento es “heteropatriarcal”. “Estamos hablando de que, si no me comporto de determinada manera, entonces no soy. Está completamente en contraposición con lo que se busca. La vivencia, la sensación y la forma de expresarlo es individual y particular”, señaló.

Los colectivos transgénero, en tanto, cuestionaron la decisión que tomó esta persona porque consideraron que no le corresponde el lugar. Tampoco reconocieron a la persona involucrada como alguien transgénero, según declaró Naomi Guerra, vocera de la Unión Trans y Disidentes, al noticiero Telemundo de Canal 12.
“Se nos ataca, se nos violenta, se nos excluye por el hecho de que habitamos la identidad y se nos nota que somos travestis-trans”, señaló Guerra. “Entendemos que hay un fraude ético en el sentido de que esta persona nunca habitó esta identidad, no tiene una expresión de género que identifique a esta persona como travesti-trans. Por ende entendemos que está usufructuando un lugar que le correspondería a otra persona”, agregó.
Guerra señaló que hubo un “error administrativo” y que la vacante no debió ser otorgada a esa persona por su “expresión de género”.
Josefina González, otra integrante de este colectivo, dijo que una mujer trans no pudo acceder a ese mismo puesto “por dos puntos”. “Habiendo tantas compañeras castigadas, tantas que quedaron fuera del llamado, ¿por qué se optó por una persona que en realidad no se percibe?. Y si se percibe, que lo demuestre”, expresó González.
Los colectivos también están trabajando en que haya cambios a la normativa para evitar que situaciones de este tipo se repitan. González también expresó que las mujeres trans son vulneradas por un “Estado ausente”.
“Esto no es un ataque hacia esa persona. Nosotras seguimos exigiendo el trabajo digno para muchas de las compañeras que no son contempladas en este cupo. Hay otras personas que ingresan usando nuestro cuerpo y nuestras luchas”, comentó.













