
El Ejército de Estados Unidos precisó este lunes el perímetro y las reglas de su bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, tras el anuncio de la medida por parte del presidente Donald Trump.
Según el Comando Central estadounidense (CENTCOM), cualquier embarcación que intente entrar o salir de las aguas iraníes sin autorización se expone a ser interceptada, desviada o capturada por las fuerzas navales desplegadas en la región.
El bloqueo, que entró en vigor a las 10:00 de la mañana hora del este estadounidense (14:00 GMT), se extiende desde la costa iraní hasta el golfo de Omán y el mar Arábigo.
El CENTCOM aclaró que la operación no afectará el tránsito neutral de barcos con destino o procedencia de puertos que no sean iraníes, siempre que naveguen a través del estrecho de Ormuz.
“La medida se aplicará de forma imparcial a buques de cualquier nacionalidad que operen en puertos o zonas costeras de Irán”, advirtió el comunicado oficial.

Las restricciones impuestas por el bloqueo ya han tenido efectos inmediatos en el tráfico marítimo internacional. Datos del servicio MarineTraffic muestran que, minutos después de la entrada en vigor de la medida, al menos dos petroleros —el Rich Starry y el Ostria— cambiaron de rumbo tras aproximarse al estrecho.
Ambas embarcaciones, con bandera de Malawi y Botswana respectivamente, decidieron no atravesar la ruta tras la advertencia de las autoridades estadounidenses. En paralelo, otras naves vinculadas a Irán, como los petroleros Aurora y New Future, lograron salir del golfo antes de que se intensificara el control naval.
El Comando Central estadounidense subrayó que la operación contempla excepciones para envíos humanitarios, como alimentos y medicinas, aunque estos cargamentos estarán sujetos a inspección.
“Todas las embarcaciones deberán comunicarse con las fuerzas navales de Estados Unidos al navegar por el golfo de Omán y las aproximaciones al estrecho de Ormuz, utilizando el canal internacional de radio”, indica la nota oficial dirigida a los marinos mercantes.

El bloqueo estadounidense ocurre tras el fracaso de las negociaciones de paz celebradas en Islamabad, en las que las delegaciones de Estados Unidos e Irán no lograron avanzar en la reapertura del tráfico marítimo y el programa nuclear iraní. La escalada ha provocado una mayor volatilidad en el mercado internacional de crudo, con el precio del barril nuevamente por encima de los 100 dólares y un repunte en la incertidumbre de los operadores logísticos.
La Organización Marítima Internacional estima que alrededor de 1.600 buques y más de 20.000 tripulantes permanecen varados en ambos lados del estrecho desde el inicio del conflicto. Empresas especializadas en seguimiento de carga, como Kpler y Tanker Trackers, confirmaron que los movimientos de petroleros y buques de gas natural licuado siguen paralizados, a la espera de mayores garantías de seguridad para reanudar sus rutas habituales.
El presidente Trump reiteró su advertencia de actuar con contundencia frente a cualquier intento de romper el cerco.
“Si cualquiera de estos buques se acerca lo más mínimo a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato, utilizando el mismo sistema de neutralización que empleamos contra los narcotraficantes en embarcaciones en alta mar. Es rápido y brutal”, expresó en un mensaje publicado en su red social Truth Social.

El monitoreo satelital también detectó intentos de evadir el bloqueo. Un petrolero que partió de la isla de Kharg, en Irán, manipuló su sistema de identificación automática para simular que zarpaba desde Arabia Saudita, una táctica habitual para evitar sanciones. Mientras tanto, los operadores internacionales muestran cautela y postergan la reanudación de viajes con exposición directa a puertos iraníes, a la espera de una resolución diplomática o de nuevas directrices de las autoridades navales.
El operativo estadounidense prevé inspecciones a cargamentos considerados esenciales, mientras se mantiene la presión para que Irán acepte las condiciones exigidas por Washington en materia de seguridad y no proliferación nuclear.
(Con información de Reuters y EFE)














