El presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantendrá una reunión el próximo martes con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Biskek, capital de Kirguistán. El encuentro fue confirmado por el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, quien precisó que la cita tendrá lugar el 1 de septiembre, una vez concluidos todos los actos principales de la OCS, según declaraciones recogidas por la agencia rusa Interfax.
Pezeshkian será el primer presidente en conversar con Putin el martes en el marco de la cumbre, en una agenda que incluye también reuniones del mandatario ruso con el presidente de China, Xi Jinping, y el primer ministro de India, Narendra Modi, entre otros líderes.
Sobre la reunión con el presidente iraní, Ushakov subrayó la importancia del encuentro “dada la actual situación de inestabilidad en Oriente Próximo y la situación en torno a Irán”. El asesor indicó que “el tema de Medio Oriente será uno de los asuntos clave en el curso de la conversación”, junto a cuestiones bilaterales entre ambos países.
Según Ushakov, los países miembros de la OCS firmarán cerca de una veintena de acuerdos y emitirán una declaración en Biskek, donde también estarán presentes representantes de países observadores o invitados como Turquía, Azerbaiyán, Armenia, Mongolia, Egipto, Laos, Vietnam o Turkmenistán.
“La OCS es a día de hoy una de las alianzas regionales más grandes y con mayor autoridad. Y uno de los centros del incipiente mundo multipolar”, declaró Ushakov. El Kremlin confirmó también que Putin asistirá a la cumbre del grupo BRICS, prevista para los días 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi.

Respecto a su agenda, el próximo lunes, Putin y el líder de China, Xi Jinping, abordarán el proyecto del gasoducto Fuerza de Siberia-2, tras no haberse alcanzado un acuerdo definitivo durante la visita del mandatario ruso a China en mayo. “Será una reunión muy importante. La segunda entre ambos líderes este año”, detalló el asesor presidencial de política internacional.
Ese mismo día, el jefe del Kremlin se reunirá con Modi, tras haber discutido recientemente la cooperación energética con el ministro de Exteriores indio en Moscú.
Al término de la cumbre, el martes, el mandatario ruso mantendrá una reunión con el presidente de Irán, Masud Pezeshkian. Ushakov adelantó que “Oriente Medio será uno de los temas clave”, junto con asuntos bilaterales. Con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, los temas centrales serán la situación en el mar Negro y el conflicto en Ucrania.
Además, Putin se reunirá en Biskek con el presidente de Kazajistán, Kasim Yomart Tokáyev, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, con quien tratará los planes armenios de acercamiento a la Unión Europea y la detención reciente de políticos opositores.
La cumbre de Bishkek se desarrolla en un contexto marcado por conflictos armados y tensiones comerciales entre algunos miembros de la OCS. Mientras Rusia e Irán están implicados en guerras activas —Ucrania y Medio Oriente respectivamente—, otros integrantes afrontan disputas comerciales, como la reciente imposición de aranceles estadounidenses a productos de China e India.

Durante este mes, Estados Unidos implementó sanciones secundarias dirigidas a los socios comerciales de Irán en sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo, con el objetivo de debilitar al régimen iraní. Washington advirtió además sobre posibles sanciones a aliados de Irán. China, principal importador de petróleo iraní, respondió que “defenderá firmemente” sus intereses.
Irán, bajo sanciones internacionales desde la revolución de 1979, reiteró que no cederá ante la presión económica, aunque el presidente Masud Pezeshkian reconoció que el país enfrenta “dificultades económicas”. Teherán se integró plenamente a la OCS en 2023.
De acuerdo con el experto en relaciones internacionales Mohammad Hassan Najmi, citado por la agencia AFP, Irán apuesta a que su pertenencia activa en estas alianzas le permitirá eludir las sanciones estadounidenses y europeas, aunque advirtió que los beneficios concretos del grupo son inciertos: “En tiempos de crisis, estas alianzas rara vez permitieron a Irán resolver sus dificultades”.
El bloque, que afirma representar cerca del 40% de la población mundial y el 25% del PIB global, sigue siendo heterogéneo y presenta desacuerdos internos. Rusia y China compiten por influencia en Asia Central, zona estratégica en el transporte de mercancías entre Europa y Asia, mientras que Beijing mantiene relaciones tensas con India y Pakistán.
(Con información de EFE y AFP)










