A tres años de la muerte de Silvina Luna, el círculo íntimo que compartió su vida y sus luchas mantiene vivo el recuerdo a través de objetos, mensajes y el libro que la propia Silvina dejó como testimonio. El grupo de whatsapp se llama Amigas Sil, allí continúan compartiendo anécdotas y fotos, preservando la memoria de una amistad que desafió el dolor y la distancia.
“Fue tan triste, todo su desenlace, y tan raro todo, como que nosotras no encontramos… quiséramos encontrarle la explicación y es algo tan absurdo lo que pasó y tan triste, tan doloroso, tan largo, porque ella sufrió mucho”, así recordó Vito Rodríguez a su amiga Silvina Luna, en una charla íntima con Teleshow donde repasó la amistad, el dolor y el impacto que dejó la figura de la modelo.

El vínculo entre el grupo de amigas que se formó en la televisión, volvió a escena hoy a tres años del fallecimiento de la modelo. Vito recordó cómo nació esa relación y por qué, con el paso de los años, se transformó en una familia elegida. “Nosotras nos conocimos en el programa de Gerardo Sofovich. Laburando ahí, en el último año de La Pelu”, contó.
“Con Sole, mi hermana, hacíamos ese personaje que éramos las sobrinas de Rolo (Puente). Nos conocimos ahí y empezó una amistad, así se fue formando un grupo de amigos hasta el día de hoy”, contó Vito a Teleshow.
Su caso siguió funcionando como un punto de referencia público sobre las consecuencias de una intervención estética que, según el propio relato de la historia, derivó en un deterioro irreversible de su salud. Luna murió a los 43 años tras más de una década atravesada por ese cuadro, que se extendió en el tiempo y marcó el modo en que su nombre quedó instalado con el dolor.

Amigas de Sil
“Nosotras tenemos un grupo donde estaba ella. Hoy el día ya arrancó hablando de eso, mandando videos y recordándola, nuestro grupo se llama Amigas de Sil”
Al enumerar quiénes integran ese círculo, aclaró que no se trata de figuras del espectáculo: “Todo un grupo de amigas de hace un montón, pero no son del medio”. Entre los nombres que menciona aparecen Rodri Fernández Prieto, Estefanía, Analía, Eugenia y Romi Santizo.

La relación, se volvió más profunda con el tiempo por situaciones personales: “Forjamos una amistad a través de los años, superintensa, además que ella había perdido a su a su familia muy joven, por eso en Buenos Aires estaba sola también y se formó como una gran familia”.
Vito Rodríguez tiene muchos recuerdos para compartir: “Nosotros acá en Mar del Plata hemos pasado las fiestas juntos, con ella y con mi familia, era muy hermoso estar juntas siempre”.
—¿Cómo describirías a Silvina como amiga y como persona?
—Siempre hablámos de Sil como una persona muy soñadora y muy emprendedora. Todo lo que se proponía lo hacía. Quiso escribir un libro y lo escribió, o quería entrar en el mundo del yoga o del coaching, y lo logró. Después de su enfermedad estudió mucho sobre el ser humano, sobre los misterios de la vida y había aprendido mucho. Era muy buena dando consejos. Nosotras la escuchábamos un montón porque tenía mucha sabiduría. Había aprendido mucho a partir de su enfermedad.
—Muy difícil de aceptar ¿no?
—A nosotros cuando nos dicen que hay que recordarla con alegría y con cariño, es muy difícil eso. Yo la verdad que no puedo. Quiero hablar del tema y ya se me quiebra la voz porque fue tan triste su final, todo su desenlace, y tan raro todo. Queremos encontrarle la explicación y es algo tan absurdo lo que pasó y tan triste, tan doloroso, porque ella sufrió mucho. Nosotras en el grupo tenemos imágenes, fotos, videos, y esas son todas parte de la intimidad que no sé si va a salir o no en la serie, pero era muy íntimo y de eso nunca nada se filtró, nunca nada, por suerte.
—Manejaba ella su privacidad…
—Silvina era supercelosa de su intimidad. Si bien su vida era pública, era muy hermética con un montón de cosas personales. Nosotros siempre respetamos eso hasta el último día. Sabíamos que cuando fuera su desenlace, ella quería que su historia se supiera y que quizás sirviera para concientizar un poco.
—¿Cuáles eran los sueños de Silvina?
—Ella quería ser mamá. Y muchos sueños de Sil quedaron en el camino. Pero ese era el que más anhelaba. Al final, cuando fue consciente de lo que le pasaba, ese era su máximo deseo, pero tampoco lo pudo cumplir, porque primero tenía que curarse. El cuadro que tenía era complicado, fue todo empeorando y cada vez tenía más problemas a nivel orgánico.

—¿Les pidió algo especial?
—No, porque ella no hablaba de eso. Por lo menos conmigo, no. Yo sé que tenía un diario en el que escribía un montón, que seguramente va a salir en la serie. Sil se fue apagando. Igual creo que si hubiera sido así, hubiera sido algo insoportablemente doloroso, porque todas en el fondo no lo veíamos, no lo queríamos ver. Pero sí fue dejando mensajes, porque dejó un libro con una dedicatoria muy linda para todas nosotras. En el libro cuenta muchas cosas de su historia que tampoco conocíamos. El libro es muy profundo. Te largás a llorar, es muy triste. Ella tuvo una vida linda, pero también bastante difícil. Fue una mujer muy valiente. Siempre hizo lo que quiso, siempre se arriesgó, siempre fue muy feliz, era la más graciosa del grupo, la más divertida.
—¿Cómo viven ustedes estos días y el recuerdo de Silvina?
—Estamos tristes, no la podemos recordar con alegría, al menos yo. La recordamos porque siempre mandamos videos con ella, era graciosa, hasta en los peores momentos hacía chistes, pero no me sale recordarla con alegría. La enfermedad fue muy cruel, ella sufrió un montón y era consciente de lo que le pasaba. Para mí fue algo siempre presente, una chica tan linda, con tanta vida y morir. Es muy triste.
—Conservás algo de ella…
—Todas tenemos algo de ella, un pañuelito, yo tengo una campera de cuero de ella. Siempre nos regalaba piedritas y estampitas. Tenemos el libro y recuerdos…














