
Sebastián Perasso acumula 16 libros publicados y más de 90.000 ejemplares vendidos, una marca que lo convierte en el autor en habla hispana con más títulos y más copias vendidas dedicadas al rugby. Pero eso no es lo que más le importa.
Escribano de profesión, nacido en Buenos Aires el 4 de diciembre de 1969, construyó esa trayectoria editorial desde una convicción que lleva décadas: el rugby da más de lo que recibe, y esa deuda se puede saldar con palabras.
El vínculo con el deporte ovalado arrancó antes de que pudiera elegirlo. Su padre, Emilio El Gringo Perasso, fue entrenador del San Isidro Club (SIC), del seleccionado de Buenos Aires y de Los Pumas, y llegó a presidir la Unión Argentina de Rugby (UAR). Sebastián creció en ese entorno, con acceso a jugadores, entrenamientos y partidos desde una perspectiva que pocos niños tienen. A los cinco años ya era jugador del SIC, y entre 1992 y 2001 integró el plantel superior durante 10 temporadas, con posiciones en la línea de tres cuartos. En 1993 fue parte del equipo que obtuvo el Campeonato Nacional de Clubes.

Terminada su etapa como jugador, Perasso pasó al banco técnico. Fue colaborador del plantel superior del SIC en 2004, 2007 y 2008, y entrenador de Menores de 22 en 2005 y 2006. Desde 2011 hasta 2018 estuvo al frente de las divisiones infantiles del club, año a año, desde la M6 hasta la M13. También integró la Comisión de Juego del SIC en el área de juego con pelota entre 2015 y 2021, y estuvo a cargo del programa de formación de entrenadores del club durante ese mismo período.
La escritura surgió en 2007, cuando publicó el primer volumen de la serie Rugby Didáctico, un manual para jugadores sobre aspectos físicos, técnicos, tácticos y mentales. “Tuve el privilegio de estar siempre rodeado de muchos maestros y tenía la posibilidad de unir mi pasión por el rugby y por la escritura. Entonces, de a poco y tímidamente, comencé a escribir”, explicó Perasso en diálogo con Infobae.
El ritmo fue sostenido: un libro por año. El segundo volumen, de 2008, apuntó a los entrenadores; el tercero, de 2009, exploró la historia y las estadísticas del juego; el cuarto, de 2011, abordó el espíritu y la filosofía del rugby. Los tres siguientes completaron la saga: preguntas y respuestas (2012), rugby infantil (2014) y Rugby Kids (2015), este último dirigido a los niños y editado por Zona de Tackle. Los primeros cinco volúmenes los publicó Editorial Dunken.
“Más allá de que me gusta colaborar con la enseñanza del juego, lo que más me gusta son las tareas de difusión del juego y la necesidad de conservar y preservar los elementos distintivos del rugby que son su cultura de valores y tradiciones”, reconoció.
“Esos valores son los que perduran. Al margen de todo, se mantienen. El tercer tiempo, saludar y felicitar al rival, protegerlo de las lesiones. Son las costumbres que no están escritas las que dan un valor diferencial”, agregó sobre la esencia propia del rugby.

Fuera de la serie didáctica, Perasso amplió su producción en varias direcciones. Escribió Veco Villegas: Pasión por el rugby, biografía de Carlos Veco Villegas, figura histórica del rugby argentino. Luego llegaron El interior: Historias de rugby, Leyendas Ovaladas y Rugby Moderno, los tres editados por Club House. También es coautor de Rugby Formativo junto a Juan Casajus, de La construcción del carácter, el rugby como estilo de vida junto a Lalo Galán, y de Fútbol para pensar junto a su hijo Isidro Perasso.
Su libro más reciente es Catamarca Ocampo, maestro del rugby, una biografía de Francisco Gabriel Ocampo, editada por Club House. “Es un homenaje a alguien que revolucionó nuestro deporte. Y lo hizo desde sus conocimientos, curiosidades y valores. Su contribución al rugby argentino es para destacar y es un mensaje, el suyo, que tenemos que transmitir”, resumió.
La actividad editorial fue de la mano de una agenda de conferencias que lo llevó por todo el país y más allá. Con casi 700 disertaciones, Perasso habló en uniones provinciales de rugby, colegios, universidades, municipalidades, ayuntamientos y más de 500 clubes en Argentina y el exterior, con presencia en Uruguay, Brasil, Paraguay, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Estados Unidos, Italia y España, entre otros países.
A través de conferencias virtuales llegó a 16 naciones más, entre ellas México, Venezuela, Guatemala, República Dominicana, Nicaragua, Panamá y Guinea Ecuatorial. Recorrió todas y cada una de las provincias argentinas en jornadas de coaching.
Estas actividades las realiza mientras trabaja en la escribanía. “Prácticamente no tengo tiempo”, fue lo primero que le dijo a este medio, en referencia a las horas que le demanda su profesión, e inmediatamente aclaró que no le impide vivir y difundir el rugby a su manera: “Pero lo hago, porque soy un apasionado”.
El rugby, como muchos otros deportes, vive una constante transformación y Perasso tiene en claro cómo hacer para que no se pierda lo que lo ha llevado a ser una disciplina que se practica en más de 130 países. “En un contexto donde todo cambia -la forma de comunicar, el reglamento, la manera de liderar, entre otras cosas- debemos tratar de conservar la misma esencia del juego”.
En 2013 fue conferencista TEDx en Resistencia, Chaco, con una charla titulada “Los valores del rugby” que acumuló más de 40.000 visitas. Con todo ese recorrido a cuestas, Perasso asumió como embajador de la Fundación Espartanos, organización dedicada a la reinserción de personas privadas de la libertad. Desde entonces visitó más de 60 cárceles en Argentina, Chile, Uruguay y España.
Justamente sobre esa tarea, remarcó que el deporte es una herramienta efectiva para que esas personas no vuelvan a delinquir: “Se ve una baja notable en la reincidencia. El rugby, como otras actividades, les da disciplina y les cambia la perspectiva. Su autoestima mejora y tienen más motivación. Ahí se ve que los valores no son algo solamente discursivo, es concreto y palpable lo que sucede“.
Todo ese trabajo, las horas fueras de casa y su amor por la escritura le permitieron ofrecer una reflexión: ”El rugby cambia vidas».















