
Las autoridades de Costa Rica advierten que utilizar el celular al estar en un alto o esperando la luz verde del semáforo constituye una falta sancionable con una multa de ¢123,000 (USD 271). Según la normativa vigente, la sanción no solo aplica cuando el vehículo está en movimiento, sino también cuando permanece detenido en la vía, siempre que el conductor conserve el control del automóvil y no se haya estacionado correctamente fuera del carril de circulación.
De acuerdo con los datos oficiales, 861 conductores fueron sancionados por esta infracción hasta mayo de 2026, lo que revela la frecuencia con la que los automovilistas continúan recurriendo al teléfono móvil durante la conducción. Las autoridades insisten en que la mayoría de las ocasiones en las que se atiende el celular mientras se conduce corresponde a situaciones que pueden esperar y no justifican el riesgo que representa para la seguridad vial.
El Consejo de Seguridad Vial (COSEVI) y la Policía de Tránsito recalcan que el uso de dispositivos móviles al volante es una de las principales causas de distracción en carretera. El reglamento es claro: “Si desea usar el celular, debe estacionarse como corresponde, a la orilla de la carretera”, advierte la normativa. El hecho de que el semáforo esté en rojo o que el vehículo permanezca detenido por motivos del tránsito no exime al conductor de la responsabilidad.
La legislación establece que la infracción se configura mientras el vehículo se encuentre en un carril de circulación, independientemente de que esté detenido por un alto, un semáforo o una congestión. Esta interpretación busca cerrar vacíos legales y reforzar la protección de peatones y demás usuarios de la vía ante maniobras inesperadas o demoras en la reacción del conductor.

El impacto de esta conducta se refleja en las estadísticas de accidentes, pues la distracción por uso de celulares se relaciona con un aumento en los incidentes de tráfico. Organizaciones vinculadas a la seguridad vial subrayan el riesgo de perder la atención en el entorno inmediato, lo que puede desencadenar desde simples retrasos en el avance hasta colisiones y atropellos.
El artículo 145 de la Ley de Tránsito tipifica el uso del celular al conducir como una falta grave, equiparando la sanción a otras conductas de alto riesgo. La reincidencia puede acarrear consecuencias adicionales, como la acumulación de puntos en la licencia e incluso la suspensión temporal de la misma en casos de reiteración.
Las campañas de concientización impulsadas por el COSEVI ponen énfasis en el carácter evitable de estos incidentes. Autoridades recomiendan planificar las comunicaciones antes del viaje o, en caso de urgencia, buscar un lugar seguro para detener el vehículo fuera de la vía.
El cumplimiento de la normativa requiere tanto la vigilancia de las autoridades como la colaboración de los propios conductores. Los operativos de control se intensifican en zonas urbanas y puntos identificados como de alto riesgo, especialmente en horarios de mayor congestión. Las cámaras de vigilancia y los patrullajes permiten identificar a infractores y aplicar las sanciones establecidas.

La Policía de Tránsito reitera que la única excepción permitida corresponde a situaciones de emergencia debidamente justificadas, como el reporte de un accidente a los servicios de asistencia. En todos los demás casos, la recomendación es abstenerse por completo de manipular el celular mientras se permanezca en la vía.
El aumento en la cantidad de conductores sancionados evidencia la necesidad de reforzar la educación vial y el cumplimiento de las reglas. Las autoridades reiteran el llamado a la prudencia y a priorizar la seguridad sobre cualquier comunicación que no sea esencial.













