
El gobierno de Yamandú Orsi en Uruguay redacta un proyecto de ley para establecer una causal jubilatoria especial a los 60 años de edad, que está pensada para quienes tienen dificultades para llegar a los 65 años trabajando, el mínimo requerido para el retiro. Sin embargo, el acceso cinco años antes tendrá algunas limitaciones.
El gobierno de Orsi asumió con la promesa de convocar a un “diálogo social” para hacer modificaciones a la reforma jubilatoria realizada por la gestión de Luis Lacalle Pou, que extendió la edad de retiro desde los 60 a los 65 años. Una de las innovaciones que incluyó el proyecto de ley es la posibilidad de jubilarse pero retornar al mercado laboral.
El “diálogo social”, una instancia que terminó en abril, sugirió habilitar una causal jubilatoria a los 60 años. Y ahora el gobierno incorporará esta propuesta en un proyecto de ley, pero asegura que no comprometerá la sostenibilidad financiera del sistema.

Esta causal tendrá algunas restricciones. Por ejemplo, quienes se jubilen a los 60 años no podrán acceder al beneficio de volver al mercado laboral del manera formal una vez concretada la jubilación.
“Uno de los principios rectores con el que nosotros avanzamos con esta idea era la necesidad de que esto fuera sostenible y sustentable a lo largo del tiempo”, declaró este martes el noticiero Telemundo de Canal 12 el coordinador de ese “diálogo social”, Hugo Bai.
El funcionario explicó por qué se estableció esta restricción: “Lo que aquí se está haciendo es agregar una causal de retiro anticipado que naturalmente es una causal para aquellas personas que efectivamente enfrentan alguna contingencia por la cual no pueden seguir trabajando”.

“Hasta los 65 años, no sería compatible no sería compatible con la actividad, con mantenerse trabajando” agregó
Bai destacó que un tercio de la población podrá acceder a los 60 años a una jubilación mayor que la que hubiera tenido con el régimen anterior a la última reforma jubilatoria.
Se prevé que este proyecto de ley sea enviado en agosto al Parlamento.
Los cambios en los fondos de pensiones
Otra de las propuestas del “diálogo social” son cambios en los fondos de pensiones. Sin embargo, esta propuesta continúa siendo discutida.
Cuando se conoció la propuesta fue uno de los cambios más comentados: quitarle una parte del negocio a los fondos privados de pensiones.
Desde antes que se conociera el documento final, los cambios en las AFAP habían generado polémica, al punto que analistas privados, empresarios y la oposición habían alertado por una “estatización” de este régimen de ahorro individual. ¿Qué es lo que propone en concreto? Que los fondos privados de pensiones continúen gestionando las inversiones que reciben de los trabajadores, pero que dejen de tener contacto con el cliente.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, se reunió en mayo con los representantes de las AFAP para “coordinar una agenda de trabajo”, según la información oficial. Esto incluye abrir un período de 60 días para trabajar con las AFAP y ver si se puede incorporar alguna de las ideas que sus ejecutivos llevaron a la reunión. Ese plazo está en su límite y funcionó de forma reservada.

“Las conversaciones van a girar en una agenda que acordamos, en un esquema de trabajo que va a organizarse de manera semanal y que va a transcurrir durante 60 días”, dijo Oddone en una declaración al final del encuentro en la que no aceptó preguntas. Este ámbito funcionará de manera reservada.
En Uruguay, hay cuatro AFAP que gestionan en régimen de ahorro individual. Una de ellas –la que tiene más clientes– es República AFAP, y sus accionistas son estatales (el Banco República, el Banco de Seguros del Estado y el Banco de Previsión Social). Las otras, son privadas: Itaú AFAP, AFAP Sura e Integración AFAP.













