
El escenario salarial atraviesa una etapa marcada por la tensión entre el ritmo de las negociaciones paritarias y la dinámica inflacionaria. Los acuerdos entre sindicatos y empleadores, que históricamente funcionaron como el principal mecanismo de recomposición del poder adquisitivo, muestran señales de debilitamiento ante la falta de homologación por parte de la Secretaría de Trabajo y el nivel de actividad. En este contexto, la capacidad de los convenios colectivos para sostener el valor de los salarios viene resultando limitada.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los salarios formales registraron un aumento de 3% mensual en marzo, por lo que volvieron a quedar por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que fue de 3,4 por ciento.
Más específicamente, de acuerdo al último informe de la cartera de Trabajo, el salario conformado medio de los principales Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) experimentó una contracción real del 0,5% mensual y 5% interanual en dicho mes. El declive alcanza los seis puntos porcentuales si se compara con noviembre de 2023.
El declive del salario real alcanza los seis puntos porcentuales si se compara con noviembre de 2023
Diferencias sectoriales
Solo tres gremios lograron escapar a la tendencia general: aceiteros, encargados de edificio y transporte automotor.

El reporte oficial analizó que desde la reactivación de la negociación colectiva sectorial a mediados de los 2000, los acuerdos paritarios fueron un factor clave en la determinación de los salarios del empleo registrado, con aumentos negociados que se trasladaban fielmente a los sueldos efectivos.
Desde principios de 2021 y con mayor claridad desde inicios de 2025, los convenios comenzaron a presentar un comportamiento cada vez más diferenciado. Según el informe, “el rol de la negociación colectiva estaría perdiendo peso en la dinámica salarial actual”.

La consultora Audemus hizo un relevamiento sobre las variaciones reales de los salarios en los principales convenios y arrojó los siguientes datos:
- Comercio – Faceys: en el primer cuatrimestre de 2026, la caída acumulada del poder adquisitivo se moderó hasta el 7,7%. Los salarios del sector, medidos contra noviembre de 2023 -último mes antes del cambio de gestión-, se sitúan 17,2% por debajo.
- Construcción – Uocra: los salarios acumularon una leve baja del 0,1% en los primeros cuatro meses de 2026 y permanecen 3% por debajo de los valores reales de noviembre de 2023.
- Metalmecánicos – UOM: entre enero y abril, los salarios reales registraron una retracción del 6,9%. A su vez, resultan 5,8% inferiores a los del último mes pleno del gobierno de Alberto Fernández.
- Sanidad – Fatsa: el primer cuatrimestre de 2026 dejó una contracción del 3,4% en los salarios del sector. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la pérdida acumulada asciende al 9,3 por ciento.
- Alimentación – FTIA: los sueldos anotan una caída del 2,4% en lo que va del año. Persiste una brecha de 3,9% en relación al nivel real de noviembre de 2023.
- Transporte de pasajeros – UTA: los salarios crecieron 5,9% entre enero y abril de 2026, impulsados por una suba real del 6,8% en enero. Pese a ello, la distancia respecto de noviembre de 2023 sigue siendo pronunciada, con un rezago del 12,4 por ciento.
- Textiles – AOT: el gremio registró el mayor deterioro del cuatrimestre, con una caída salarial acumulada del 7,9%. Frente a noviembre de 2023, los ingresos están 26,4% por debajo.

Sucede que el Ejecutivo fijó una pauta salarial en torno al 2%. Algunos gremios eligen adaptarse para garantizar la homologación, mientras que otros presionan para lograr aumentos superiores o intentan que las empresas paguen las mejoras pendientes de convalidación formal.
Fuentes de la CGT destacan que la mayoría de las compañías suelen respetar lo firmado por encima de ese nivel, más allá de las problemáticas que puede generar a la hora del cierre de balances; pero muchas directamente no están en condiciones financieras de afrontar subas salariales por el estancamiento de la actividad. Ello explica, en parte, la mencionada pérdida de poder adquisitivo. La aceleración de los despidos también ejerce presión.
El Ejecutivo fijó una pauta salarial en torno al 2%. Algunos gremios eligen adaptarse para garantizar la homologación, mientras que otros presionan para lograr aumentos superiores
Desde CP Consultora resaltaron: “Las caídas implícitas en términos reales en los acuerdos paritarios han sido de tal magnitud que las negociaciones han reincorporado mecanismos compensatorios a través de sumas fijas. Se trata de un instrumento mediante el cual el Gobierno ha buscado morigerar la retracción del salario real ante episodios de suba de la inflación, aunque sin quebrar la tendencia descendente de los ingresos”.
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, dijo a Infobae que el techo a las paritarias del Gobierno está profundizando la conflictividad, dado que buscan quebrar la imposición. Como estrategia complementaria, piden adelantar la reunión del Consejo Nacional de Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), prevista inicialmente para agosto, con el objetivo de evitar que este siga actuando como un ancla que “empuja hacia abajo” la discusión.
Los últimos acuerdos paritarios
Los últimos acuerdos paritarios de los principales gremios incluyen actualizaciones menores a la inflación esperada. A saber, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central arrojó que los analistas anticipan una variación del IPC de 2,3% para mayo, 2,1% para junio, 2% para julio y 1,8% para agosto.
En este marco, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) acordó con la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y la Federación Argentina de Entidades de la Construcción (FAEC) un incremento acumulativo del 7,7% para el período marzo-mayo. Además, sumó bonos no remunerativos que pasarán parcialmente a ser salario.
La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Facys) pactó un aumento escalonado del 5% para el trimestre abril-junio, contemplando un bono extraordinario de $120.000. El convenio estipula una suba del 2% en abril, 1,5% en mayo y otro 1,5% en junio.
Los empleados bancarios y las cámaras empresariales rubricaron un ajuste de 2,6% en abril, a cobrarse en junio. Así, el sueldo inicial llegará a $2.319.195. En cuanto al Día del Bancario, se definió un monto mínimo de $2.067.482, a corregir en futuras negociaciones.

La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares aprobó un nuevo esquema que modificó los valores mínimos por hora y por mes para las diferentes categorías del personal doméstico, con vigencia entre abril y julio de 2026. Los aumentos se implementarán de manera progresiva: 1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio. Asimismo, se incorporó al salario básico el 50% de la suma no remunerativa correspondiente a marzo en abril y el 50% restante en julio.
En el caso del Sindicato de Camioneros, se firmó un acuerdo semestral que fija un incremento acumulativo del 10,1% entre marzo y agosto, complementado con un premio de $60.000 mensuales por presentismo en las áreas de Clearing, Carga Postal y Operaciones Logísticas. Por otra parte, la contribución patronal a la obra social de los camioneros se elevó a $25.000 por trabajador.














