Nico Williams aseguró que el empujón de Nahuel Molina le permitió alcanzar la pelota que luego derivó en el gol de Ferran Torres en la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. El delantero español contó que, antes del contacto, consideraba imposible llegar al centro que cayó sobre el segundo palo.
El atacante del Athletic Club reconstruyó la acción durante una entrevista con el canal de Fútbol Emotion. Allí explicó que el roce con el lateral argentino alteró su posición en el aire y le dio la posibilidad de peinar el balón hacia el centro del área, donde apareció Ferran Torres para definir.
“Creo que la gente no se dio cuenta, pero si no me llega a empujar, no llego. No llego ni en mil vidas”, afirmó Williams. El extremo remarcó que, en principio, no tenía margen para conectar el envío: “Cuando veía el balón digo: ‘No llego’”. La jugada ocurrió en el comienzo de la segunda parte del tiempo suplementario, con el partido todavía igualado sin goles.
Williams relató que el empujón se produjo cuando la pelota ya descendía. “Me choca así un poco con los dos brazos. Me hace como así”, señaló al describir el movimiento del defensor de la selección argentina. El futbolista español explicó que la acción tuvo un efecto inesperado. “Cuando me empujó, digo: ‘Hostia, ahora llego’”, recordó entre risas. Esa modificación en su trayectoria le permitió impactar de cabeza, aunque no pudo buscar el arco.
“No me da tiempo a rematar al arco. Digo: ‘Pues la dejo ahí’”, completó. Su toque encontró a Ferran Torres en una posición favorable dentro del área y el delantero convirtió el 1-0 que resolvió el encuentro. La declaración llamó la atención porque Williams había hablado antes sobre sus dificultades para cabecear. En el intercambio previo a la explicación de la jugada, el entrevistador recordó que el atacante había dicho en una dinámica de preguntas rápidas que no sabía rematar de cabeza. El futbolista respondió con una expresión de sorpresa y admitió que la asistencia resultó inesperada incluso para él.
El cabezazo de Williams no tuvo dirección de arco. Su objetivo fue dejar la pelota en una zona de remate ante la imposibilidad de definir tras el contacto con Molina. Ferran Torres aprovechó el envío hacia atrás y marcó el único gol de la final.
Durante la charla, también rememoró una jugada en la que falló una situación clara de gol: “Estaba en la banda y recorto a Molina. Veo a Ferran cortando. Pensé ‘¿la paso o no la paso? La voy a pasar’. Justo el central hizo un movimiento como para la derecha y pensé, sigo y le pego. Recorto y le pego. Y mi cabeza me decía “no, pásala”. Y el balón me hizo pom… Cuando piensas dos cosas a la vez no funciona”, lanzó entre risas. Por otra parte, no quiso ahondar en el gol que le anularon: “No vamos a entrar en polémicas”.
En los últimos días, Cuti Romero atribuyó la derrota ante España en la final a las lesiones y el desgaste físico acumulado por el plantel, y descartó que hubiera existido alguna situación irregular en el partido decisivo. “En la final no pasó nada. Las redes sociales hacen que uno suba una boludez y se haga viral”. El zaguero sostuvo que el equipo llegó disminuido desde lo físico y reconoció los méritos del rival. “España hizo bien las cosas, nosotros llegamos con lo justo, no sé si decirle milagro pero nos costó desde lo físico todo el Mundial. Varios llegamos con lo justo, como yo”, afirmó en charla con el programa Los Edul.
Hay que recordar que Leandro Paredes disputó el torneo con una fisura en una costilla, mientras que el propio Molina y Lisandro Martínez arrastraban molestias físicas. Nicolás Tagliafico también llegó con lo justo y Dibu Martínez jugó con un dedo roto.

“Dimos hasta lo último que teníamos”, resumió Romero sobre el esfuerzo del grupo. El nuevo capitán señaló que la selección tuvo un día menos de descanso antes de la final y debió jugar a las 14 horas, bajo altas temperaturas. “Todas las condiciones nos jugaban un poco en contra. Un día menos de descanso, jugar a las dos de la tarde con el calor que hacía. Obviamente que para los dos fue igual. España hizo un gran partido, mereció salir campeón”, reconoció el defensor.
Romero reveló que padecía un problema en el tendón de Aquiles desde el encuentro ante Inglaterra y que esa molestia todavía persiste. No pudo entrenarse en casi ninguno de los días previos a la definición y no logró completar el segundo tiempo. “Llegué con lo justo, con un par de pastillas, infiltrado, pero no me dio más el cuerpo para el segundo tiempo”, explicó. Aun así, consideró que estaba en condiciones de participar: “Me dio bronca entrar a jugar condicionado. Uno siempre quiere estar, no podés decir que no a una final”.
La participación de Romero en el Mundial también había quedado comprometida por una lesión de rodilla sufrida antes del certamen en un duelo de la Premier League con Tottenham. Un estudio médico determinó que tenía afectado el ligamento colateral medio y que, en el escenario más favorable, podría incorporarse recién para los octavos o los cuartos de final.
El defensor agradeció a Lionel Scaloni por incluirlo en la convocatoria pese a ese diagnóstico. “Primero le agradecí a Scaloni por haberme llevado porque, a lo mejor, si hubiera sido otro técnico me hubiese descartado desde el principio. Él confió en mí”, relató. “Sufrí pero por suerte llegué. Atado con alambres, pero cumplí mi sueño”, concluyó.













