El ex jugador de la NBA Enes Kanter Freedom sorprendió al mundo del baloncesto con un anuncio que reavivó el debate sobre la inclusión en el deporte profesional femenino. Con un video publicado en sus redes sociales, el pívot turco oficializó su postulación para el Draft de la WNBA en 2027, afirmando que cumple con todos los criterios de elegibilidad de la liga y desafiando abiertamente sus reglas actuales.
Vestido con una camiseta que expresaba “Invest in Women. Pay Women. Hire Women”, que significa “Invierte en mujeres. Paga a las mujeres. Contrata a mujeres”, Kanter rubricó su candidatura en un documento fechado el 6 de agosto, dirigido a la WNBA. En la carta, solicitó que la liga confirmara la recepción de su inscripción: “Le ruego que acepte este documento formal como mi notificación oficial por escrito a la WNBA de mi decisión voluntaria de inscribirme en la lista de jugadoras para el Draft de la WNBA de 2027”, expresó.
La noticia se produce en medio de una intensa polémica sobre la participación de deportistas trans en el baloncesto femenino estadounidense. Kanter expuso en sus redes sociales que, tras analizar “cuidadosamente” el reglamento de la WNBA, consideró que nada le impide participar: “Si simplemente declarar quién eres es todo lo que se requiere, entonces cumplo con cada uno de los requisitos necesarios para competir en la WNBA”, declaró, subrayando que su equipo revisó en detalle los criterios de elegibilidad y el marco regulatorio sobre autoidentificación e inclusión.

En su declaración, el ex jugador dejó claro: “Definitivamente no estoy aquí para burlarme, ridiculizar o faltar al respeto a ninguna comunidad o elección personal. Simplemente estoy pidiendo que las reglas actuales se apliquen de manera igualitaria a todos”, afirmó, y pidió a la liga que actúe “de manera igualitaria, consistente y sin excepciones”.
En los últimos días, la WNBA se vio envuelta en una nueva fase del debate cultural sobre deportistas trans. La comisionada Cathy Engelbert, en una nota interna obtenida por ESPN, reconoció que la liga trabaja para garantizar la “integridad” y una “competencia justa”. Engelbert admitió que las preguntas sobre la participación de deportistas trans han aumentado y anticipó que el asunto será abordado próximamente por un grupo de trabajo formado por presidentes y directores generales de los equipos.
Las reglas actuales establecen que “solo las jugadoras que sean mujeres pueden jugar en la WNBA”, pero no detallan restricciones sobre identidad de género ni sobre el sexo asignado al nacer. Esta ambigüedad abrió la puerta para que Kanter y el también ex jugador de la NBA Royce White declararan públicamente su “elegibilidad” para el Draft femenino, alegando identificarse como mujeres.

White, quien tuvo un breve paso por la NBA tras ser elegido en el puesto 12 del Draft en 2012, manifestó en Fox News su intención de presentarse al sorteo de la WNBA en 2027. “Soy transgénero. Soy mujer. A veces me identifico como mujer para el baloncesto, el baloncesto profesional, así que también me presentaré al draft de la WNBA en 2027”, anunció, y retó públicamente a la liga: “Creo que la WNBA podría pronunciarse y hacer una declaración definitiva sobre los hombres con un par de pelotas que juegan en la Asociación Femenina”.
White advirtió que, si su solicitud es rechazada, podría emprender acciones legales contra la liga. “Vamos a tener que librar una gran batalla legal por discriminación si no puedo jugar”, señaló, remarcando su deseo de recibir un trato justo como atleta que a veces se identifica como mujer transgénero.
El caso de Kanter no solo movilizó el debate mediático, sino que también sumó respaldo político. El America First Policy Institute, organización conservadora de Estados Unidos, expresó su disposición a representar legalmente al turco si la WNBA veta su candidatura.
Kanter, de 34 años y 2,08 metros, no compite profesionalmente desde la temporada 2021-22, cuando jugó su último partido con los Boston Celtics antes de ser transferido a los Houston Rockets y despedido pocos días después. Durante su carrera en la NBA, jugó 748 partidos de temporada regular, con promedios de 11,2 puntos y 7,8 rebotes.

El pívot, nacido en Suiza de padres turcos, se nacionalizó estadounidense en 2021 y adoptó el nombre Enes Kanter Freedom como símbolo de su activismo político, tras mantener fuertes posturas críticas contra el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el gobierno chino. Sus declaraciones políticas provocaron que los partidos de los Celtics dejaran de transmitirse en China luego de que defendiera la independencia del Tíbet y calificara de “dictador” a Xi Jinping.
En su mensaje de postulación, Kanter reiteró su disposición a cumplir todas las normas vigentes: “Mi equipo y yo estamos preparados para asegurar que estas directrices se apliquen de manera igualitaria, consistente y sin excepciones, y espero con interés que la WNBA honre sus principios declarados”.
El anuncio de Kanter coincidió con recientes declaraciones de la jugadora de Indiana Fever, Sophie Cunningham, quien expresó su preocupación por la presencia de atletas hombres en el deporte femenino. “Quiero proteger a las niñas pequeñas en un vestuario y en el deporte, que no deberían tener que competir contra hombres biológicos”, había afirmado Cunningham.













