
La empresa logística Expreso Brío despidió 60 trabajadores en su sede central en Rosario y ya acumuló la desvinculación de 200 empleados en todo el país, según informaron los propios despedidos que ayer se manifestaron frente al ministerio de Trabajo.
Los trabajadores de denunciaron un esquema de despidos sin causa y una posible maniobra de vaciamiento luego de que la empresa cerrara el acceso a su planta y enviara telegramas de cesantía, según informó Rosario3.
La magnitud del reclamo aparece en los números que difundieron los propios empleados: aseguran que hubo más de 200 cesantías en sucursales de todo el país, con recortes que ya habían alcanzado a oficinas de la empresa en Córdoba y Buenos Aires, a los que ahora se sumó la sede rosarina.
Según informa en su página web, la empresa cuenta con un plantel de 400 trabajadores, una red de 20 sucursales y una flota de 200 camiones y utilitarios. Lleva más de 20 años ofreciendo un servicio integral de logística en Argentina, con cobertura en principales puntos comerciales y centros urbanos y conexión de polos industriales del país.
La empresa indicó ofrece “un servicio integral de logística” que opera con una red de sucursales, oficinas y centros de reparto en los conglomerados más grandes, y que cuenta con una flota de camiones y utilitarios para tareas de logística y distribución.

Matías Peluzzo, uno de los empleados de la firma de logística y cargas generales, relató a El Tres lo que ocurrió al inicio del quiebre: “El martes nos presentamos a trabajar y nos encontramos con el portón cerrado”. Según el trabajador, un vocero de la compañía se presentó en ese momento para indicar quiénes podían ingresar y quiénes no, sin ofrecer mayores explicaciones. Entre quienes quedaron afuera, dijo, había personal con 10, 15 y 20 años de antigüedad.
Según explicó el trabajador, la secuencia no empezó esta semana, sino meses atrás, cuando la empresa comenzó a reducir su operación en distintas provincias. “En su momento tuvo sedes en Mar del Plata, San Juan, Mendoza, Santa Fe, Rafaela, por todas partes, pero fueron cerrando a medida de que se fue presentando esta crisis que manifiesta la empresa”, afirmó.
El trabajador vinculó ese proceso con los recortes recientes en otras plazas de peso para la compañía. Señaló que, además de la casa central de Rosario, las sedes de Córdoba y Buenos Aires también sufrieron una poda de personal que estimó en el 50% del total.
Los afectados también cuestionaron la forma en que se concretaron las cesantías. “Por ahora no, solamente el telegrama, se nos informó sin causa”, reclamaron al referirse a la ausencia de propuestas de indemnización por los años trabajados.
Otro de los trabajadores despedidos agregó que el problema no se limita a las desvinculaciones. Según explicó, la empresa mantiene una deuda correspondiente a los salarios de mayo y junio, a la que se suman bonos y el aguinaldo.
En ese marco, advirtió sobre la falta de certezas respecto del cobro de esos conceptos: “Todo eso todavía tenemos una promesa de pago, pero muy difícil que se cumpla”.
Expreso Brío, una firma con presencia en distintos puntos del país, quedó así bajo una doble acusación de sus exempleados: la del recorte masivo de personal y la del atraso en obligaciones salariales ya vencidas.
Peluzzo dijo que la ausencia de explicaciones de la conducción empresaria profundizó la desconfianza entre los trabajadores. “De la empresa nunca hubo una respuesta de hace ya meses que venimos con este problema de los pagos y nunca hubo una explicación clara”, sostuvo.
Esa falta de diálogo derivó en una hipótesis más grave planteada por los empleados. “Supuestamente iba a incorporar una empresa nueva que iba a agarrar lo que era Expreso Brio, pero nunca nadie se presentó, básicamente como que fueron ganando tiempo para ir vaciando la empresa y llegar hasta a lo que llegamos ahora”, señaló el trabajador entrevistado por El Tres.













