
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya cuenta con la garantía del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), además de la autorización para negociar préstamos con instituciones financieras internacionales por hasta 5.000 millones de dólares. A pesar de estos avances, todavía queda pendiente la garantía del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), que se debatirá recién a fines de julio. Según pudo saber Infobae, el monto se ubicaría entre USD 250 millones y 300 millones de dólares.
Las garantías aprobadas funcionan como aval financiero y permiten negociar fondos frescos en mejores condiciones. La aportada por parte del Banco Mundial es la de mayor volumen, con USD 2.000 millones, mientras que la del BID alcanza los 550 millones de dólares.
En ambos casos, las autorizaciones abren la puerta a obtener créditos internacionales con tasas de interés más bajas que las del mercado, aspecto que el propio Caputo destacó públicamente tras reunirse con la directora regional del Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra. Pese a la baja del riesgo país de los últimos días, según el ministro, “la tasa de interés será sustancialmente más baja que la tasa actual del mercado, lo que representa un ahorro significativo para todos los argentinos”.
Pero el tema está en lo que el Gobierno elige no contar. Fuentes al tanto de la operación señalaron a este medio, la garantía del Banco Mundial “vale por 1″: permite a Caputo negociar préstamos por el mismo valor del aval, es decir, hasta 2.000 millones de dólares. Esto se debe al estado de los balances del organismo. En cambio, las garantías del BID y la CAF, aunque representan montos menores, “valen por más de 1”. Esto significa que, aun siendo más bajas en monto, habilitan la posibilidad de obtener préstamos superiores a sus valores nominales. Por ejemplo, la garantía del BID de USD 550 millones permite movilizar hasta USD 1.200 millones en financiamiento privado.

Según comunicaron tanto el Banco Mundial como el BID, las garantías aprobadas tienen como propósito facilitar el regreso de Argentina a los mercados internacionales y respaldar el programa de sostenibilidad fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El paquete del Banco Mundial, que combina garantías del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), cubre un 95% de los pagos del servicio de la deuda de un nuevo préstamo comercial, con un plazo de seis años y un período de gracia de tres años.
El BID, por su parte, también confirmó que su garantía se destinará a fortalecer el acceso de la Argentina a los mercados de capital y a financiar el programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (Projesus). Este plan oficial apunta a reforzar la capacidad del sistema de seguridad y de justicia, incrementar la persecución penal y recuperar activos de origen ilícito. Además, el BID remarcó que el costo directo del crimen y la violencia en el país equivale al 3,9% del PIB, superando el promedio regional.
La confirmación de ambas garantías, si bien implican una ayuda para el ministro Caputo para conformar la estrategia financiera 2026-2027 y despejar las presiones durante el año electoral, le marcaron la cancha: para ambos organismos internacionales el objetivo final tiene que ser que Argentina salga a colocar en el mercado internacional. Y a estas presiones se le sumo la baja del riesgo país de los últimos días.

A raíz de la mejora en la calificación por parte de Standard and Poor’s de ‘CCC’+ a ‘B’ y el clima internacional de optimismo, el riesgo país bajó a 421 puntos básicos en el comienzo de esta semana, lo que, según analistas de mercado, genera una ventana de oportunidad para colocar deuda a tasas más bajas. Pero Caputo volvió a negarlo tras su reunión con la vicepresidente del Banco Mundial.
Pese a ello, en el circulo rojo consideran que se esta preparando el terreno y que en el segundo semestre el Gobierno va a salir a colocar en el mercado internacional. “Lo que sí está en juego para el año que viene es con cuántos recursos contará el Gobierno para defender la estabilidad cambiaria si los inversores se asustan con las encuestas (o con el resultado de las PASO) y por eso , en nuestra opinión, es probable que veamos una emisión de deuda offshore en lo que resta de este año”, destacaron en el último informe de la consultora 1816.














