El paracaidista ruso Sergey Boytsov ha conseguido un nuevo récord mundial de salto de altura desde un globo aerostático tradicional, tras lanzarse desde 11.551 metros sobre la región de Altái, en Siberia. La proeza coincidió con el Día de la Bandera Nacional de Rusia y sirvió como anticipo del Festival Internacional de la Juventud 2026, según informaron medios especializados como Naked Science y fue confirmada oficialmente por el Ministerio de Deportes de Rusia.
El salto se realizó en condiciones consideradas extremas por los especialistas presentes. Boytsov ascendió junto al piloto Ivan Menyailo, presidente de la Federación Rusa de Deportes de Vuelo en Globo y campeón mundial, en un globo aerostático de 10.000 metros cúbicos. La partida tuvo lugar en el distrito de Aleysk, desde donde el globo alcanzó el límite de la troposfera, zona donde la presión atmosférica y la temperatura representan un desafío crítico para la supervivencia. “Salté desde la estratosfera. ¡Cumplí mi sueño y establecí un nuevo récord mundial!“, remarcó el atleta.
Durante el ascenso, la temperatura exterior descendió hasta los -59℃ (-74,2℉), un entorno descrito como letal e incompatible con la vida humana sin protección especial. Para afrontar estas condiciones, el deportista utilizó un traje térmico de tecnología avanzada y un sistema autónomo de oxígeno, desarrollados en centros espaciales rusos, según recogió Naked Science.

A la altitud prevista, Boytsov desplegó la bandera rusa desde la barquilla abierta del globo y saltó al vacío. En caída libre, alcanzó una velocidad máxima de 501 km/h (311 mph) debido a la baja densidad del aire en la estratosfera. Según la telemetría registrada por el equipo de especialistas en tierra, el tiempo en caída libre fue de 2 minutos y 30 segundos.
El Ministerio de Deportes de Rusia confirmó que el paracaídas se abrió a una altitud de 1.565 metros sobre el nivel del suelo y que el aterrizaje se produjo sin incidentes ni lesiones en el distrito de Ust-Kalmansky, en el Krai de Altái. El tiempo total de la misión ascendió a 7 minutos y 19 segundos.
El salto de Boytsov no solo estableció una nueva marca en su categoría, sino que además superó el anterior récord mundial, que pertenecía a deportistas polacos tras un salto desde 10.060 metros. Asimismo, el ascenso en globo permitió fijar un nuevo récord de altura para vuelos en aerostato de barquilla abierta, superando la marca previa de Fyodor Konyukhov e Ivan Menyailo, quienes en 2025 alcanzaron 10.678 metros.

La magnitud logística de la operación involucró a cerca de 100 técnicos, ingenieros aeronáuticos y médicos deportivos, quienes monitorearon la seguridad y el desempeño de los equipos en tiempo real. De acuerdo con la cobertura de Naked Science, la hazaña no buscó disputar los récords de salto estratosférico absoluto fijados por Felix Baumgartner (38.969 metros) o Alan Eustace (41.422 metros), ambos realizados con cápsulas presurizadas y globos de helio, sino que se encuadra en la categoría de salto desde globo de aire caliente convencional.
La carrera de Sergey Boytsov, nacido en Klin en 1994 y poseedor de licencia D de la USPA (United States Parachute Association), se caracteriza por una búsqueda constante de límites en el paracaidismo y el salto BASE. Entre sus antecedentes figura un salto desde el rascacielos Lakhta Center en San Petersburgo en 2023, así como acrobacias de gimnasia y eventos deportivos sobre plataformas suspendidas por globos aerostáticos, tal como muestra en sus redes sociales. Cada iniciativa ha estado respaldada por despliegues técnicos y logísticos de alto nivel.
Especialistas y prensa local subrayaron que la proeza de Boytsov redefine los límites humanos en la modalidad de salto desde globo de barquilla abierta, consolidando su figura como referente internacional en deportes de aventura y caída libre.













