La muerte de Nelson Antonio Del Re, un comerciante uruguayo de 48 años, marcó el desenlace de una emboscada criminal durante una falsa transacción de compraventa de motocicleta en Guaymallén, provincia de Mendoza. El hecho, ocurrido el 8 de febrero de 2026 en la zona de Los Corralitos, derivó en una investigación judicial que involucra a al menos tres sospechosos detenidos y expuso conexiones con el crimen organizado local.
La víctima permaneció más de cuatro meses internado en estado crítico y falleció en el Hospital Central de Mendoza el jueves 11 de junio. Nelson Del Re había llegado al país desde Uruguay y era propietario de una casa de repuestos para motos y bicicletas en Rivadavia. El 8 de febrero, acudió junto a su familia y un empleado a un punto de encuentro pactado a través de redes sociales para adquirir una motocicleta.
La negociación se había concretado con un supuesto vendedor que se identificó como “Roberto Emanuel Sánchez”, identidad que luego se comprobó era falsa. Al llegar a la intersección de calles Milagros e Infanta Isabel, Del Re fue recibido por un joven que simulaba una discapacidad, desplazándose con muletas y yeso.
En ese momento, el encuentro comercial se transformó en un asalto armado: el supuesto vendedor, identificado como Lautaro Jeremías Ellena de 21 años, extrajo un arma y exigió la entrega del dinero, mientras su hermano, Marcos Jesús Ellena Henríquez de 18 años, se acercaba como cómplice. El comerciante intentó resistir el robo y recibió dos disparos, uno en el pecho y otro en la pierna izquierda.
La violencia se extendió a toda la familia: la esposa del comerciante fue apuntada a la cabeza y uno de los delincuentes gatilló tres veces sin que el arma se disparara. Mientras las víctimas intentaban refugiarse en la camioneta, los agresores dispararon contra el vehículo, provocando que los cristales rotos lesionaran el rostro de uno de los hijos adolescentes de Nelson.
La huida de los asaltantes se realizó a bordo de una moto KTM conducida por un adolescente de 15 años. El menor es hijo de un conocido narco mendocino, dato que sumó una dimensión adicional al caso y reavivó el debate público sobre la participación de menores en delitos graves. El joven fue restituido a su familia tras ser considerado inimputable, mientras la fiscalía indaga su entorno.
La policía desplegó un operativo cerrojo en la zona y a las dos horas localizaron la moto utilizada en la fuga, abandonada entre malezas, y detuvieron a los dos hermanos y al menor. Durante los procedimientos, uno de los detenidos señaló a los agentes el punto exacto donde habían enterrado el arma utilizada, una pistola Taurus calibre 9 milímetros con 26 municiones. Según documentos policiales, el intento de negociación de uno de los sospechosos para culpar al menor a cambio de revelar el paradero del arma resultó un dato clave en la acusación fiscal.
En ese contexto, la investigación avanzó rápidamente y permitió identificar a un tercer adulto, Daniel Oscar Morán Castro, tío de los hermanos Ellena Henríquez, como presunto organizador de la emboscada. Dicha hipótesis sostiene que el ataque no fue improvisado, sino resultado de una planificación previa y una distribución de funciones entre los participantes.
Nelson Del Re falleció tras permanecer más de cuatro meses internado, en el Hospital Central, donde atravesó múltiples intervenciones quirúrgicas y estuvo intubado desde el ataque. La investigación judicial sigue en curso y se esperan nuevas medidas en los próximos días.
Hasta el fallecimiento de la víctima, la causa estaba caratulada como tentativa de homicidio criminis causa. La muerte de Del Re obligó a la fiscalía a reformular el expediente por homicidio consumado, lo que endurece la situación judicial de los acusados y anticipa un agravamiento de las imputaciones. La fiscal de Homicidios, Andrea Cecilia Lazo, quedó a cargo de la reconfiguración del proceso.












