Ataques rusos causaron cuatro muertos en Sumi, en el norte de Ucrania, y dos en Odesa, a orillas del mar Negro, mientras que la capital, Kiev, volvió a ser blanco de misiles que dejaron 12 heridos, informaron las autoridades locales.
Según periodistas de la AFP en Kiev, las primeras explosiones se escucharon en la madrugada del sábado, varios minutos antes de que se activara la alerta aérea en la capital.
Los ataques también alcanzaron otras regiones del país. En Sumi, en el noreste de Ucrania, dejaron cuatro muertos y 17 heridos, según el gobernador militar regional, Oleg Grigorov.
El gobernador indicó en Telegram que “dos bombas guiadas impactaron en una zona llena de civiles, vehículos y transporte público”.
El ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, calificó los ataques de “asesinato deliberado de civiles” e instó a los aliados de Ucrania a proporcionar a Kiev los medios necesarios para interceptar los proyectiles rusos, especialmente los misiles balísticos, frente a la escasez de interceptores como los sistemas estadounidenses Patriot.
Un ataque con misiles rusos también causó dos muertos en la ciudad portuaria de Odesa: dos camioneros, según las autoridades portuarias ucranianas.
Asimismo, un buque con bandera de San Cristóbal y Nieves resultó alcanzado, aunque no se registraron víctimas a bordo.

En Kiev, doce personas resultaron heridas, entre ellas dos menores de 10 y 11 años, informó en Telegram el alcalde de la capital, Vitali Klitschko.
Rusia lanzó contra Ucrania más de 120 drones y 12 misiles, de los cuales la mitad eran misiles balísticos, declaró el sábado por la mañana el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, quien aseguró que ninguno de los misiles balísticos pudo ser interceptado.
Estos ataques se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el miércoles, al margen de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, que Ucrania podrá obtener una licencia para fabricar sus propios misiles interceptores Patriot.
“Lamentablemente, un hombre gravemente herido ha muerto en el hospital. El número de muertes a causa del ataque con bombas aéreas guiadas rusas sobre Sumi ha ascendido a cinco”, escribió en un balance actualizado en su cuenta de Telegram.
Agregó que el número de heridos asciende ya a 30 y que en estos momentos, cinco personas se encuentran en estado grave.
En un mensaje previo, Grigorov informaba todavía de cuatro muertos, entre ellos un menor, y 17 heridos en este nuevo “cínico ataque” de Rusia.
Precisó que dos bombas aéreas guiadas rusas impactaron en una zona muy concurrida, donde había civiles y circulaban coches y transporte público.
En el epicentro de uno de los impactos hay una carretera y una parada de transporte público, añadió.
Otro de los ataques iba dirigido contra una infraestructura, en lo que es una muestra más de que “los rusos no cesan en sus intentos de destruir los servicios esenciales de la ciudad”, señaló.
“El enemigo era plenamente consciente de que también habría civiles entre los afectados”, denunció.
Además, la onda expansiva ha dañado edificios de varias plantas en los alrededores de los puntos de impacto, indicó.
La policía, por su parte, también informó del ataque con tres bombas guiadas sobre la ciudad y confirmó en un comunicado que entre los muertos hay una niña de 13 años que se encontraba en una parada de transporte público.
(Con información de AFP y EFE)













