Treinta grandes felinos que permanecieron durante años en el ex zoológico de Luján serán trasladados a santuarios especializados en Sudáfrica y Estados Unidos. El viaje representa el primer gran traslado de los animales que quedaron bajo responsabilidad de FOUR PAWS International, luego de años de cautiverio y de las condiciones que atravesaron en el predio bonaerense.
En diálogo con Infobae al Mediodía, Luciana D’Abramo, directora de programas y miembro del directorio de FOUR PAWS International, explicó cómo se preparó el operativo, cuáles fueron los controles realizados antes del viaje y qué futuro les espera a los animales una vez que lleguen a destino.
“Nos hicimos cargo de 62 grandes felinos cuando tomamos posesión de los animales en el ex zoológico de Luján. Quedan 57, y estos 30 que viajan son el primer grupo que tendrá una segunda oportunidad”, explicó D’Abramo.
El traslado contempla quince ejemplares con destino a Estados Unidos y el resto a Sudáfrica. La operación tendrá escalas en Chile, Alemania y Holanda y requerirá una coordinación internacional entre autoridades, equipos veterinarios y especialistas en transporte de animales. “Estamos hablando de una movida de tres continentes. Es uno de los operativos más grandes que hemos hecho como organización y, creo, uno de los más grandes de traslado de grandes felinos a santuarios”, aseguró.

Meses de preparación para un traslado excepcional
La complejidad del viaje obligó a comenzar los preparativos con varios meses de anticipación. Desde noviembre, los animales fueron sometidos a controles veterinarios, recibieron vacunas y tratamientos antiparasitarios y fueron identificados mediante microchips. Cada ejemplar, además, necesitó documentación sanitaria y permisos específicos para poder atravesar las distintas fronteras. “Cada paso requiere permisos internacionales y controles exhaustivos para evitar el tráfico ilegal”, explicó D’Abramo.
El estado de salud de los felinos también constituye uno de los principales desafíos. Después de años de cautiverio, algunos presentan patologías que requieren tratamiento y seguimiento veterinario. “Muchos tienen condiciones de salud que requieren tratamiento urgente. Es un milagro que siga habiendo sesenta que aguantaron todo esto”, sostuvo.
La organización también definió una estrategia específica para el viaje. Los animales no permanecerán sedados durante todo el traslado debido a los riesgos que implica la anestesia prolongada en grandes felinos.
“Los grandes felinos son muy sensibles a la anestesia y los riesgos son altos. Viajando despiertos, podemos monitorearlos y reducir el peligro de complicaciones”, explicó la especialista.
La llegada a los destinos marcará el comienzo de una etapa completamente diferente para los animales. No serán liberados en la naturaleza, sino que permanecerán en santuarios especialmente preparados para recibir ejemplares que no pueden regresar a sus hábitats naturales.

Cómo serán los santuarios donde vivirán los animales
Los treinta felinos no tienen las condiciones necesarias para sobrevivir por sus propios medios en un ambiente silvestre. La mayoría pasó prácticamente toda su vida bajo cuidado humano y no desarrolló las habilidades necesarias para ser reintroducida en la naturaleza.
Por eso, el destino serán espacios protegidos en los que puedan vivir con mayor libertad, atención veterinaria y una intervención humana reducida al mínimo indispensable.
“Estos animales no pueden ser liberados. Lo único que han conocido es negligencia y dolor. El santuario es lo mejor que se les puede ofrecer hoy en cautiverio”, afirmó D’Abramo.
Uno de los destinos será LIONSROCK, el santuario de FOUR PAWS en Sudáfrica, financiado mediante donaciones individuales. Allí los animales dispondrán de amplios espacios y controles veterinarios regulares, pero no serán alojados para ser exhibidos.
Según explicó D’Abramo, los recintos tienen como mínimo unos 500 metros cuadrados, aunque la superficie y la organización de cada espacio dependen de las características de los ejemplares y de la composición de los grupos.
“No están todos juntos mezclándose. Cada animal tiene un recinto y los chequeos veterinarios son regulares, algunos con periodicidad fija y otros en función de su estado”, señaló.

La diferencia con un zoológico no está solamente en las dimensiones de los espacios, sino también en el objetivo del lugar. Los santuarios no funcionan como centros de exhibición ni buscan garantizar que los visitantes puedan observar permanentemente a los animales.
“Si vinieron a ver animales, están en el lugar equivocado. El objetivo es la recuperación y el respeto: los espacios son tan grandes que la mayoría de los animales decide no estar exhibida”, explicó.
La intención es que los felinos puedan desarrollar conductas propias de su especie y elegir cómo utilizar los espacios, sin quedar sometidos a la exposición constante frente al público.
Qué pasó con los animales del ex zoo de Luján
El traslado de los treinta ejemplares también vuelve a poner el foco sobre la situación que quedó expuesta después del cierre del zoológico y sobre el destino de los animales que permanecieron en el predio.
Según relató D’Abramo, cuando el establecimiento cerró en 2020 había alrededor de 200 tigres y leones. Cuando FOUR PAWS comenzó a intervenir en 2023, quedaban 112. Posteriormente, la organización tomó bajo su responsabilidad a 62 grandes felinos.

“Cuando se cerró en 2020 quedaban 200 tigres y leones. Cuando nosotros fuimos la primera vez a ayudar en 2023, quedaban 112. El año pasado, 62. Muchos fallecieron en condiciones de cautiverio, muy pobres y tristes”, relató.
La situación de Luján también permitió visibilizar un problema más amplio: la existencia de animales exóticos en manos privadas y la dificultad para establecer cuántos ejemplares permanecen actualmente en el país.
D’Abramo explicó que no existe un registro completo que permita determinar con precisión la cantidad de grandes felinos en cautiverio. “Como no están registrados, algunos dicen que quedan 200, otros hablan de 5, 20 o 10”, señaló.
La organización trabaja en reunir información sobre los animales que se encuentran en establecimientos legales, pero identifica mayores dificultades para detectar aquellos que permanecen fuera de los controles oficiales.
“Lo más difícil es lo ilegal: hay gente que tiene leones, tigres, pumas en campos y cotos de caza sin control”, advirtió.
El objetivo de FOUR PAWS: que el caso de Luján no vuelva a repetirse
Para FOUR PAWS, el traslado de los treinta animales es apenas una parte de un objetivo más amplio. La organización busca que el caso de Luján sirva para modificar las condiciones que permiten la tenencia de grandes felinos en cautiverio.

En ese sentido, firmó un acuerdo con el Ministerio de Ambiente para trabajar sobre la problemática y avanzar hacia una reducción de la tenencia de especies exóticas en el país.
“Queremos solucionar el problema de base, no queremos que haya más felinos exóticos en este país. Empezamos por Luján porque era enorme y nadie más podía hacerse cargo. Pero la idea es encontrar soluciones para todos los que quedan y cambiar las leyes de raíz”, sostuvo D’Abramo.
La especialista también planteó que el debate excede la situación de los animales rescatados y supone un cambio cultural respecto de la utilización de especies silvestres como entretenimiento.
“Está comprobado que los animales no están hechos para nuestro uso y abuso. El cambio está pasando. Hay chicos que ya saben que no está bien ver animales en circos o zoológicos”, afirmó.
El viaje de los treinta grandes felinos será, en ese sentido, el comienzo de una nueva etapa para animales que pasaron buena parte de sus vidas en cautiverio. Para la organización, cada traslado representa también una oportunidad de mostrar qué alternativas existen cuando un animal ya no puede volver a la naturaleza.
“Cada vez que uno de estos animales pisa el pasto por primera vez, nos da la energía para seguir”, dijo D’Abramo. Y concluyó: “Tomamos a cada uno como embajadores de que esto deje de pasar no solo en Argentina, sino alrededor del mundo”.
–
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.













