Otra vez el sur volvió a ser noticia después de la muerte de un joven de 24 años que estaba en su casa de Río Grande, provincia de Tierra del Fuego, cuando se desmayó por una fuga de gas. Su hermana lo había encontrado, pero en el momento que salió a pedir ayuda, la casa explotó: la víctima sufrió importantes quemaduras en su cuerpo y tuvo que ser trasladado al Hospital Regional de esta localidad.
Según informaron medios locales, la víctima fue identificada como Matías Corvalán, quien residía en una casa ubicada sobre Pasaje Lauja, en el barrio Esperanza. De acuerdo a lo que se supo, todo ocurrió el pasado 9 de mayo cuando el joven se encontraba en la vivienda y su hermana lo encontró desmayado producto de lo que presumieron era una fuga de gas.
La hermana llegó al domicilio y encontró a Corvalán tendido e inconsciente en el suelo, mientras un intenso olor a gas invadía la construcción. La joven intentó reanimarlo y quiso arrastrarlo hacia afuera, pero el cuerpo le resultó demasiado pesado para moverlo sola.
Sin poder desplazarlo, salió a buscar ayuda entre los vecinos del barrio. Fue en ese instante, mientras se alejaba de la entrada, cuando la vivienda estalló con el joven todavía en su interior.
El hecho le provocó quemaduras en gran parte del cuerpo y quedó en estado crítico. Rápidamente fue trasladado al Hospital Regional, donde quedó en terapia intensiva hasta que se confirmó su fallecimiento.

Según explicó el subcomisario Pablo Cabrera, jefe de bomberos de la Policía de Río Grande, en declaraciones a TV Pública Noticias, el estallido se produjo por una “deflagración” causada por la acumulación del gas de una garrafa en el domicilio de Pasaje Lauja al 200. “Es una explosión de magnitud leve”, precisó el funcionario, aunque aclaró que la violencia fue suficiente como para derrumbar por completo la estructura y desplazar puertas y ventanas.
La onda expansiva despidió maderas y chapas por todo el perímetro, algunos de cuyos fragmentos impactaron contra vehículos estacionados en las inmediaciones. No se registraron daños en viviendas aledañas. “Se generó un principio de incendio que fue rápidamente controlado”, agregó Cabrera. En el lugar trabajaron además peritos de la Comisaría Cuarta de la Policía provincial.
Vecinos y personal de emergencia extrajeron a Corvalán de entre los escombros. Además de las quemaduras en el 80% del cuerpo, el joven presentaba un grave compromiso en las vías aéreas internas, por lo que los médicos debieron conectarlo a respiración mecánica desde el primer momento. Durante casi una semana le realizaron limpiezas quirúrgicas permanentes y analgesia para tratar las lesiones. Su estado fue descrito en todo momento como sumamente delicado. Finalmente, pese al esfuerzo sostenido del personal del Hospital Regional, Corvalán falleció en la noche del viernes a causa de la gravedad de las lesiones.
Otra tragedia en el sur
El caso se produjo horas antes de una tragedia de características similares en la provincia de Santa Cruz, donde una explosión e incendio en un complejo de departamentos de Perito Moreno dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas un bebé, y varios heridos.
Según informó la Dirección del Hospital Zonal de Caleta Olivia en un parte médico emitido este 18 de mayo, los dos niños de 9 años que permanecían internados tras el siniestro evolucionan de manera favorable: uno de ellos recibirá el alta en las próximas horas, mientras que la niña tratada por quemaduras ya no requiere intervención en quirófano y continúa su recuperación en sala común.
El Hospital Distrital Las Heras informó, a su vez, que una mujer derivada desde Perito Moreno el 10 de mayo también registra una evolución positiva. Según el comunicado oficial de esa institución, la paciente ya abandonó terapia intensiva y se encuentra en sala. Desde la dirección del centro de salud destacaron “el compromiso, la vocación y la coordinación” del personal que intervino junto al equipo del Hospital de Perito Moreno. La causa de esa explosión fue, al igual que en Río Grande, un problema vinculado al gas.













