Un adolescente de 16 años se presentó en las últimas horas en la Defensoría del Menor del Departamento Judicial de La Matanza y quedó detenido como sospechoso de participar en el crimen del comisario Diego Fernando Ponce, a quien motochorros balearon para robarle en González Catán.
De esta manera, ya son dos los detenidos por el caso, ya que previamente había caído Alexis Emanuel Lobo, de 19 años, quien fue arrestado en el hospital Paroissien, a donde llegó herido de bala tras el hecho.
Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, el sospechoso de 16 años quedó a disposición del nuevo fiscal de la causa, Marcelo Germinario, titular de la Unidad Funcional de Instrucción de Responsabilidad Juvenil N°2 de La Matanza. En las próximas horas será indagado. Lobo, por su parte, ya se negó a declarar.
Mientras tanto sigue la búsqueda de los otros dos prófugos, ya identificados en la investigación.
El crimen
Ponce tenía 46 años y trabajaba en la Escuela de Policía Juan Vucetich. Lo asesinaron el lunes pasado por la noche, cerca de las 20.30, en la esquina de Apipé y Obligado, en el barrio Villa Dorrego de González Catán.

La víctima se encontraba de franco y había ido hasta allí a buscar a su hija de 14 años, que asistía a una clase de inglés. En ese momento, cuatro delincuentes en dos motos lo atacaron con la intención de robarle la camioneta Ford EcoSport.
Según la reconstrucción del caso, Ponce se identificó como policía y, tras un intercambio de disparos, recibió impactos en el abdomen, la espalda y el coxis.
El ataque quedó parcialmente registrado por cámaras de seguridad de la zona. El video muestra el paso de los cuatro motochorros, que después de ver a la víctima dan un giro y se dirigen hacia él. Segundos después, se escuchan varias detonaciones de arma de fuego.
La investigación, que en un primer momento estuvo a cargo del fiscal Adrián Arribas, avanzó poco después cuando se recibió el dato de un joven que había sido atendido por una herida de bala en el hospital Paroissien. Era Lobo, cuyo ingreso al centro de salud quedó registrado por una cámara de seguridad.
En la imagen se observa al sospechoso caminando por sus medios, con el torso desnudo y presionándose el pecho con una prenda. Estaba acompañado de su hermana, quien relató que le habían disparado en la puerta de su casa de Gregorio de Laferrere. Esa versión resultó falsa.
Los investigadores constataron que no hubo ningún tiroteo en esa zona de Laferrere. Por el contrario, comprobaron que el calibre del proyectil recuperado en la atención médica coincidió con el arma reglamentaria de Ponce, una Bersa Thunder Pro que no fue hallada en el lugar. Además, Lobo vestía un pantalón de jogging de una marca deportiva coincidente con el que usaba uno de los motochorros que atacó a Ponce.
Todos estos indicios llevaron a su detención, que no fue la primera en su incipiente carrera criminal: los registros oficiales muestran que Lobo tenía tres antecedentes por encubrimiento agravado cometidos entre julio de 2024 -cuando era menor de edad- y septiembre del año pasado.
Pero eso no es todo: lo más grave del caso es que cumplía arresto domiciliario con tobillera electrónica al momento del hecho, según confirmaron fuentes del caso.














