
San Matías Pipeline cerró un préstamo sindicado de USD 900 millones para construir un gasoducto dedicado que llevará gas natural desde Vaca Muerta hasta las dos terminales flotantes de licuefacción que instalará en el Golfo San Matías, una obra diseñada para sostener exportaciones argentinas de GNL a partir de 2027 y 2028.
El proyecto prevé una inversión total de USD 1.300 millones: el crédito cubrirá USD 900 millones y el resto se completará con aportes de capital de los accionistas. La financiación fue estructurada a siete años, con tres años de gracia, por Citi, JP Morgan, Santander e Itaú. La tasa del préstamo es de 4,25% + SOFR (la tasa diaria del Secured Overnight Financing Rate que administra la Reserva Federal de Nueva York).
El sindicato de bancos también incluye a BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China. La operación fue organizada bajo la modalidad Project Finance, una estructura apoyada en los flujos de fondos futuros del proyecto y en contratos de transporte de largo plazo.

San Matías Pipeline, o SMP, es un consorcio integrado por PAE con 30%, YPF con 25%, Pampa Energía con 20%, Harbour Energy con 15% y Golar LNG con 10%. La compañía presentó la obra como una de las principales infraestructuras energéticas en desarrollo en la Argentina.
El ducto unirá Tratayén con la costa de Río Negro para abastecer plantas flotantes de GNL
El gasoducto tendrá una extensión de 472 kilómetros, un diámetro de 36 pulgadas y una capacidad de 27 millones de m³ de gas natural por día. Su trazado irá desde Tratayén, en Neuquén, hasta la costa de Río Negro y el sistema de GNL de Southern Energy.
La construcción está prevista para comenzar en agosto de 2026 y finalizar hacia mediados de 2028. La construcción del ducto ya fue adjudicada. A fines de abril, San Matías Pipeline eligió a la UTE Víctor Contreras-SICIM, que se impuso sobre cuatro competidores: la UTE Techint-SACDE, Pumpco, Bonatti-Contreras Hermanos y BTU. La planta compresora intermedia, en tanto, quedó en manos de Oilfield Production Services. Estará ubicada en el kilómetro 80 de la traza, en Río Negro, y tendrá una potencia de 46.000 HP.
La obra ingresó al RIGI en junio de este año. También cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados por las provincias de Neuquén y Río Negro.
El objetivo central del proyecto es abastecer a las dos terminales flotantes de licuefacción que operará Southern Energy. Esos buques, “Hilli Episeyo” y “Esperanza”, antes denominado “MKII”, empezarán a funcionar en 2027 y 2028, respectivamente.

El primer buque ya cuenta además con un comprador para buena parte de su producción. En febrero, Southern Energy firmó en Berlín un acuerdo con la estatal alemana Securing Energy for Europe por dos millones de toneladas anuales durante ocho años, con inicio hacia fines del año próxim.
Ese contrato fue presentado como el mayor acuerdo de exportación de GNL de la historia argentina. El volumen comprometido representa más del 80% de la capacidad productiva del Hilli Episeyo y podría generar ingresos superiores a USD 7.000 millones según la evolución de los precios internacionales.
Southern Energy proyecta 6 millones de toneladas anuales de GNL y exportaciones hasta 2035
SMP está integrado al proyecto de Southern Energy o SESA, un consorcio conformado por los mismos socios. Su meta es posicionar a la Argentina como nuevo proveedor en el mercado mundial de gas natural licuado.
Los dos buques de licuefacción tendrán una capacidad conjunta de producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL. Esa escala es la que explica la necesidad de un ducto exclusivo para transportar el gas desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina.
SESA prevé inversiones superiores a USD 15.000 millones a lo largo de 20 años. También estima exportaciones por USD 20.000 entre 2027 y 2035.
Ese volumen previsto de exportación lo ubica como el primero de los dos grandes esquemas de GNL del país. El otro es Argentina LNG, impulsado por YPF, Eni y XRG, que pidió en agosto su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con una inversión estimada en USD 51.000 millones y una fecha de entrada en operación prevista para 2031. Aunque de mayor escala de inversión, tiene su inicio operativo previsto cuatro años después del SESA.













