Un conductor de un Fiat Palio fue interceptado y sancionado por agentes del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires tras circular durante más de un kilómetro por la banquina de la autopista Buenos Aires–La Plata, en lo que las autoridades calificaron como una de las maniobras más peligrosas que se registran en los corredores viales bonaerenses.
De acuerdo con el comunicado oficial de la cartera, el procedimiento tuvo lugar en el kilómetro 15,5 de la autopista, mano hacia La Plata, en el marco de un patrullaje preventivo de la cartera.
El vehículo fue detectado por los agentes mientras avanzaba por ese espacio reservado exclusivamente para situaciones de emergencia, asistencia vial y fuerzas de seguridad, con el aparente propósito de eludir el tránsito normal. Lejos de tratarse de un hecho aislado o fugaz, el recorrido por la banquina superó el kilómetro de extensión antes de que los efectivos lograran detener la marcha del automóvil.

Todo quedó documentado por las cámaras de alta definición instaladas en los móviles del ministerio, que registraron el trayecto completo del vehículo previo a su interceptación.
La reacción del conductor tras ser detenido agregó otro elemento al episodio: lejos de reconocer la gravedad de la conducta, el automovilista restó importancia a la infracción y se negó a firmar el acta labrada por los agentes. Esa negativa no impidió que el procedimiento se completara de acuerdo con la normativa vigente.
En las imágenes que encabezan la nota se puede escuchar el diálogo que tuvieron el automovilista y el agente de transporte. “¿Una multa por qué?”, preguntó el hombre y rápidamente le respondieron: “Porque venías por la banquina”. La primera reacción del conductor fue la de excusarse: “200 metros hice”.
El personal del Ministerio le contestó mientras labraba el acta: “No señor, yo vengo atrás. ¿Firma o no firma, señor?”. El infractor se negó: “La verdad que no”.
Luego se escucha cuando el conductor aseguró que fueron 200 o 400 metros porque subió por Bernal, uno de los accesos a la autopista. En ese mismo instante, sin darse cuenta, se delató solo. “¿Sabes a cuánto estamos de Bernal acá? A un kilómetro y medio”, le aseguró el empleado. “Dos cuadras o diez cuadras es lo mismo”, fue el último intento del hombre para excusarse.
“La banquina no es un carril para adelantarse ni para ganar unos minutos. Está destinada exclusivamente a emergencias y quien la utiliza indebidamente pone en riesgo la vida de todos”, sostuvo el ministro Martín Marinucci en el comunicado oficial del Ministerio.

El funcionario agregó que los controles continuarán de manera sostenida: “Vamos a seguir controlando y sancionando estas conductas porque nuestra prioridad es cuidar a cada bonaerense que circula por nuestras rutas”.
El uso indebido de la banquina figura entre las infracciones de mayor riesgo en las rutas argentinas. Ese espacio, pensado para la detención de emergencia, la atención de incidentes viales y el tránsito de vehículos de socorro, se convierte en un factor de riesgo cuando es ocupado por conductores que buscan sortear la congestión. Las consecuencias pueden incluir maniobras inesperadas de otros vehículos, la obstaculización de la atención ante siniestros y un aumento del riesgo de accidentes, aseguraron desde el ministerio.
La tarea de control recae sobre la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial, que despliega patrullajes permanentes tanto en autopistas como en rutas provinciales. Los móviles utilizados en esos operativos cuentan con tecnología de fiscalización y cámaras de alta definición, herramientas que permiten detectar y documentar infracciones en tiempo real, desde el uso indebido de la banquina hasta otras conductas que comprometen la seguridad de los usuarios de la vía pública.













