Kevin Matías Martínez (18), Walter Gabriel Ponce (22) y Rodrigo Alejandro Vargas (22) murieron anoche en un tiroteo en la localidad bonaerense de Rafael Castillo, partido de La Matanza. El enfrentamiento se produjo cuando intentaron asaltar a una pareja de policías de la Ciudad de Buenos Aires, que se defendió. No era la primera vez que salían a robar.
Según informaron fuentes judiciales a Infobae, Martínez tenía un largo historial delictivo para su corta edad. Acumulaba causas por robo agravado en tres hechos, portación ilegal de arma de guerra y lesiones.
El fallecido era vecino de la zona y no se encontraba registrado con empleos formales. En su perfil de Instagram aparecía frecuentemente con la campera de Boca Juniors que llevaba puesta anoche durante el intento de asalto.
Tras conocerse su muerte, sus familiares organizaron una colecta para el sepelio, difundiendo una foto del joven con alas de ángel. Su novia lo despidió en redes sociales expresando: “Mi amor, por qué te me fuiste. Cuántas veces te pedí que cambies, te llevaba a la iglesia conmigo, por qué tuvieron que terminar así las cosas”.
Otros allegados escribieron: “Cómo turriabas, chakal (sic). Me quedo con los mejores momentos, hermano”.
Ponce y Vargas también contaban con antecedentes. Ambos habían sido investigados por robos cuando eran menores de edad, con expedientes en el fuero de responsabilidad penal juvenil.
El primero figuraba desde septiembre del año pasado con deudas y “alto riesgo de insolvencia” según la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, donde además constaba como comerciante.
El perfil de Vargas, en tanto, muestra un registro laboral para una empresa recolectora de basura.
El cuarto sospechoso, un adolescente de 17 años identificado como T.N.G., permanece internado tras recibir el roce de una bala en la espalda. Las fuentes judiciales consultadas confirmaron que no tenía antecedentes previos.
El hecho ocurrió cerca de las 23.45 de este viernes, cuando la pareja de policías, ambos vestidos de civil y pertenecientes a la fuerza porteña, llegaba en un Volkswagen Fox gris a un domicilio de la calle Sudamérica.
Al descender del vehículo, fueron abordados por cuatro delincuentes armados que bajaron de un Renault Sandero negro. Dos asaltantes se dirigieron al conductor, de 25 años, mientras otro se aproximaba a la puerta del acompañante, donde estaba la joven policía de 21 años.
Ambos agentes extrajeron sus armas, se habrían identificado como policías y se desató un intercambio de disparos a corta distancia. Como consecuencia, Martínez y Ponce murieron en el lugar, mientras que Vargas falleció más tarde en el Hospital Simplemente Evita.
El quinto integrante de la banda, quien conducía el Sandero, escapó y sigue siendo buscado por la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
El auto utilizado por los delincuentes fue hallado abandonado en la zona de Augusto Bravard y Estanislao de Campo, también en Rafael Castillo. Tras las primeras averiguaciones, se conoció que el coche no tenía impedimentos legales y estaba registrado a nombre de una familia de la Avenida Congreso, en Capital Federal. Los investigadores fueron hasta allí.
La policía fue recibida por la hija del titular, quien informó que el rodado estaba actualmente en posesión de su hermano, domiciliado en Ramos Mejía. Al llegar los efectivos a ese lugar, encontraron otro Sandero con el mismo dominio, lo que hace presumir la existencia de un vehículo mellizo.
El auto empleado en el robo tenía la patente grabada en los cristales, pero hasta ahora se desconoce el número de chasis y motor.
En la causa interviene el fiscal Claudio Fornaro, de la Fiscalía de Homicidios de La Matanza. Como parte de las medidas inciales, se ordenó el secuestro de las armas de ambos policías y de los delincuentes, entre ellas un revólver calibre .22 y una réplica, además de nueve vainas servidas de 9 milímetros y seis proyectiles de plomo.
Por el momento, los agentes permanecen a disposición de la Justicia, aunque no se dispusieron medidas en su contra, al considerarse que actuaron en legítima defensa.
La investigación continúa bajo la carátula de tentativa de robo a mano armada y enfrentamiento armado con personal policial involucrado.














